Hasta hace poco, Tim Payne era uno de los jugadores menos reconocidos de cara al Mundial 2026.
El defensor neozelandés, conocido principalmente por su perfil defensivo, supuestamente entró al ciclo mundialista como el jugador con menos seguidores entre las 48 selecciones participantes, con menos de 5.000 seguidores en Instagram. Todo eso cambió prácticamente de la noche a la mañana luego de una campaña viral liderada por el influencer argentino Valen Scarsini, que invitó a fanáticos de todo el mundo a apoyar al jugador más desconocido del Mundial.
¿El resultado? Las redes sociales de Payne explotaron hasta superar los cinco millones de seguidores, y continúan creciendo.
Desde entonces, Payne se volvió imposible de ignorar en internet. Los aficionados inundaron las redes con vídeos, memes, publicaciones mostrando su figurita del álbum Panini e incluso canciones dedicadas a él, incluyendo contenido viral del músico Che Soy Juan (Juan Palavecino). Lo que comenzó como una broma de internet rápidamente evolucionó hasta convertirse en una de las historias más inesperadas del Mundial.
Y naturalmente, las casas de apuestas no tardaron en involucrarse.
Los operadores han adoptado por completo el fenómeno Tim Payne, creando mercados especiales y apuestas de jugador centradas en el nuevo héroe de culto del fútbol. Sportsbet, por ejemplo, ofrece cuotas sobre futuros hitos en redes sociales de Payne, incluyendo mercados sobre si alcanzará seis millones, 10 millones o incluso 30 millones de seguidores durante el torneo, con esta última opción pagando cuotas de hasta 11.00.
Otros operadores, incluidos Hard Rock Bet, TAB y DAZN Bet, también se sumaron a la tendencia, ofreciendo desde apuestas sobre si marcará goles hasta cuotas sobre si puede terminar como máximo goleador de Nueva Zelanda.
Algunos mercados incluso se han vuelto más creativos.
Existen apuestas sobre si Payne celebraría un gol haciendo el gesto de un teléfono celular para reconocer su nueva fama mundial gracias a las redes sociales. Otras se enfocan en su tiempo de juego, permitiendo apostar sobre cuántos minutos disputará por partido o a lo largo del torneo.
El ascenso de Payne, pasando del anonimato relativo a convertirse en una sensación global de internet, ha aportado una cuota inesperada de diversión colectiva a un Mundial que muchas veces parece dominado por narrativas de superestrellas, historias comerciales, así como por el descontento generado por el manejo de la venta de entradas y los constantes cambios de reglas por parte de FIFA, situaciones que han sido recibidas con críticas por aficionados y analistas.
Ahora, millones de personas alrededor del mundo que probablemente nunca habían escuchado hablar de Payne hace apenas unos meses estarán pendientes de él, no solo por lo que haga dentro del campo, sino también por lo que pueda suceder después.
Mientras tanto, para las casas de apuestas, el mensaje parece bastante claro: si algo logra captar la atención de internet, rápidamente puede convertirse en un mercado.
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