La Copa Mundial de la FIFA 2026 en México ha generado una mezcla de emoción y frustración en todo el país. Mientras la ilusión alrededor de la selección mexicana ha crecido gracias al regreso de Javier Aguirre y a un invicto en 2026 que incluye buenos resultados ante Portugal (0–0) y Bélgica (1–1), muchos aficionados comienzan a sentirse cada vez más alejados del torneo debido al aumento de costos relacionados con el evento. Esa frustración, sin embargo, podría convertirse en el principal gancho para muchos operadores de apuestas deportivas en el país.
Los altos precios de los boletos, las tarifas infladas de hoteles, el aumento de rentas y los elevados costos en restaurantes dentro de las ciudades sede han generado la sensación de que el Mundial se está convirtiendo en un evento exclusivo reservado para una pequeña parte de la población o, peor aún, para turistas extranjeros más que para los propios mexicanos.
Reportes indican que el precio promedio de un boleto para el Mundial en México oscila entre los $550 y los $2,037 dólares, mientras que el salario promedio mensual en el país apenas supera los $1,000 dólares. Incluso para perfiles ejecutivos, cuyos ingresos rondan entre $1,700 y $2,850 dólares al mes, asistir a varios partidos representa un reto económico importante.
A esto se suman los gastos de viaje. Diversos sitios especializados en turismo estiman que un aficionado podría gastar entre $30 y $60 dólares diarios en alimentos si come fuera de los estadios, mientras que dentro de las sedes mundialistas los precios de comida podrían ir de $8 a $15 dólares por producto. Para muchos aficionados mexicanos, un fin de semana de gama media durante el Mundial podría consumir cerca del 95% de su ingreso mensual.
En medio de la euforia y las críticas alrededor del torneo, la industria del igaming en México se prepara para lo que podría convertirse en uno de los momentos más importantes de su historia. Reportes apuntan a que el mercado podría generar hasta $500 millones de dólares en apuestas durante la competición, con un 29% de aficionados de la selección mexicana realizando su primera apuesta online durante el Mundial.
Las apuestas deportivas ya representan el 56% de toda la actividad de juego online en México, lo que deja en evidencia la enorme oportunidad para los operadores, incluso cuando muchos aficionados sienten que asistir presencialmente a los partidos está fuera de su alcance.

La codicia de FIFA es la ganancia de los operadores
Para Enrique Romero, director de GoldenBet en México, el ambiente alrededor del Mundial sigue dividido, aunque los operadores han identificado rápidamente la oportunidad que surge de millones de aficionados que probablemente seguirán el torneo desde casa.
“Yo creo que los costos estratosféricos han cambiado mucho la percepción del mundial, al menos en México había expectación hasta hace un año, pero de pronto, al conocerse la dificultad y la limitación de poder asistir, han creado un entorno exclusivo que margina a muchos de sentirse parte del evento. Creo que el 11 de junio va a cambiar ligeramente, pero dependerá en gran cantidad de lo que pase en el rectángulo verde y de que el gasto sea directamente proporcional a la generación de capital.”
Para los operadores en México, el Mundial podría dejar de girar alrededor de la asistencia a los estadios y enfocarse más en captar a los millones de aficionados que seguirán los partidos desde sus casas, bares y espacios públicos. El torneo representa no solo un aumento inmediato en la actividad de apuestas, sino también una oportunidad poco común para construir fidelidad a largo plazo entre nuevos usuarios.
Según Romero, los operadores entienden que el éxito durante el Mundial dependerá no solo de campañas agresivas de marketing, sino también de ofrecer una experiencia de apuestas fluida, dinámica y capaz de responder en tiempo real a las exigencias de los usuarios.
“La oferta debe de estar a punto y sobre todo, debe satisfacer cualquier exigencia de los usuarios en tiempo real. En cuanto al marketing que están desplegando las diversas marcas en México es impresionante no solo el presupuesto, sino la creatividad de los más pequeños que busca equiparar los grandes presupuestos de los consolidados. Los retos son muchos pues el mundial por sí mismo pareciera no tener el punch suficiente para incentivar la interacción, son las marcas alrededor del balón las que están motivando el movimiento y la energía.”
Sin embargo, una vez terminado el Mundial, el verdadero impacto económico tanto para la sociedad como para la industria de las apuestas será mucho más claro. Aunque los operadores podrían beneficiarse de una explosión de nuevos usuarios y actividad durante el torneo, todavía quedan dudas sobre si las enormes inversiones alrededor del evento terminarán siendo realmente rentables.
Romero considera que, independientemente del desempeño de la selección mexicana, el país podría enfrentar una importante resaca social y económica después del torneo.
“Pase lo que pase con la selección mexicana, va a existir una resaca notable en la sociedad y en la economía luego del mundial. Por una parte estará lo deportivo, pero también tendrá que hacerse un análisis económico a fondo, que nos va a decir si fue inversión, ganancia o pérdida.”
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