George Santos puede sumar una nueva polémica a su ya extensa lista de escándalos: el excongresista republicano fue expulsado de forma permanente de Kalshi, una de las principales plataformas de mercados de predicción de Estados Unidos, después de que la compañía determinara que sus operaciones relacionadas con el discurso del Estado de la Unión de 2026 constituían uso indebido de información privilegiada y manipulación del mercado.
Según un informe de Politico, Santos apostó a que no asistiría al discurso del presidente Donald Trump, pese a haber declarado públicamente que tenía previsto estar presente. Esto le otorgaba una posición particularmente singular: estaba apostando sobre un resultado que él mismo podía determinar.
Las operaciones le habrían reportado alrededor de US$17.839. El caso también llegó a manos de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), que le impuso una prohibición de tres años para operar en mercados regulados y sanciones económicas. Kalshi fue todavía más lejos: aplicó una penalización adicional de US$71.356 y decidió imponerle una prohibición de por vida, convirtiéndolo en el primer usuario en recibir este tipo de sanción dentro de la plataforma.
Kalshi también señaló la falta de cooperación de Santos durante su investigación interna como uno de los factores que influyeron en la decisión. El caso forma parte de un esfuerzo más amplio de la plataforma para controlar operaciones que puedan involucrar información privilegiada. Entre otros usuarios sancionados aparecen Stephen Cloobeck, desarrollador inmobiliario y exprecandidato a gobernador de California; Laurie Buckhout, excandidata al Congreso por Carolina del Norte; y Ben Midgley, también candidato político. Estos casos han terminado, en general, con prohibiciones de tres años.
La nueva sanción se suma a una trayectoria política marcada por afirmaciones falsas, investigaciones y delitos que Santos terminó admitiendo. El excongresista se declaró culpable de fraude electrónico y robo agravado de identidad después de reconocer su participación en un esquema que incluía informes electorales falsos, uso no autorizado de tarjetas de crédito de donantes y utilización de información personal de otras personas. El Departamento de Justicia también señaló que Santos utilizó fondos obtenidos mediante estas operaciones para gastos personales y un estilo de vida de lujo.
En 2025, Santos fue condenado a 87 meses de prisión, además de recibir órdenes de restitución y decomiso. Sin embargo, el 17 de octubre de ese año, el presidente Donald Trump conmutó la totalidad de su sentencia a tiempo cumplido, eliminando también las obligaciones de restitución, libertad supervisada y otras condiciones asociadas a la condena.

Más allá de sus delitos, Santos también se convirtió en uno de los políticos estadounidenses más conocidos por presentar una biografía que contenía numerosas afirmaciones falsas o engañosas. Entre las principales:
- Educación: afirmó haber estudiado en Baruch College y NYU, pero no existen registros que respalden esas afirmaciones.
- Voleibol: se presentó como una estrella universitaria del voleibol, aunque no existe evidencia de que haya competido a ese nivel.
- Wall Street: aseguró haber trabajado para Goldman Sachs y Citigroup, pero ninguna de las dos compañías tenía registros de que hubiera sido empleado.
- Propiedades: afirmó contar con una cartera de 13 propiedades inmobiliarias, pese a que no tenía ese patrimonio.
- Campaña electoral: aseguró haber prestado cientos de miles de dólares de su propio dinero a su campaña. Posteriormente se determinó que esas operaciones formaban parte de un esquema financiero fraudulento.
- 11 de septiembre: afirmó que su madre había sobrevivido a los atentados contra el World Trade Center. Los registros disponibles contradijeron esa versión.
- Origen familiar: afirmó que sus abuelos habían escapado del Holocausto, una historia que tampoco fue respaldada por los registros genealógicos.
- Masacre de Pulse: afirmó que cuatro personas vinculadas a su empresa habían muerto en el ataque al club Pulse de Orlando. Las investigaciones no encontraron esa relación.
- Organización benéfica: también fue acusado de utilizar una supuesta organización de rescate de animales para recaudar dinero para el tratamiento de un perro enfermo y quedarse con los fondos.
- Kitara Ravache: durante años negó haber actuado como drag queen bajo ese nombre, aunque posteriormente reconoció que las fotografías correspondían a él.
El caso Santos pone de relieve uno de los mayores desafíos que enfrentan los mercados de predicción a medida que ganan popularidad: cómo evitar que personas con información privilegiada, acceso directo a los protagonistas o capacidad para modificar el resultado de un evento utilicen esa ventaja para ganar dinero.
Para plataformas como Kalshi, el caso podría convertirse en un precedente importante. A medida que más políticos, candidatos y figuras públicas comiencen a operar en estos mercados, será cada vez más necesario establecer reglas claras sobre qué información puede utilizarse, quién puede participar y cuándo una apuesta deja de ser una predicción para convertirse en una forma de manipulación del mercado.
Más temas para explorar:
-
- Brasil: aumenta la presión política sobre la industria del iGaming
- Flutter Brazil y el futuro del Sportsbook: las claves que dejó el Mundial 2026 según Marcos Costa
- BC.GAME llega a México con una estrategia centrada en localización, experiencia y retención: entrevista con Erick Sapién, Country Manager









