iGaming Futuro volvió a conversar con Iliana María Pineda, Chief Legal & Compliance Officer de Wplay Colombia, en la antesala de SiGMA North America 2026, que se celebrará del 1 al 3 de septiembre en Ciudad de México, donde la ejecutiva participará como una de las embajadoras del evento.
Durante la entrevista, Pineda analiza los principales desafíos que enfrenta la industria del iGaming regulado en América Latina desde la perspectiva del cumplimiento normativo y la gestión de riesgos. La conversación aborda temas clave como la evolución del compliance, la prevención del lavado de activos (AML), los procesos de KYC, la gestión de crisis, la ciberseguridad y la cooperación regulatoria entre los mercados de la región.
Además, comparte su visión sobre el futuro del sector, destacando la necesidad de encontrar un equilibrio entre regulación, innovación y sostenibilidad para fortalecer la confianza en la industria y fomentar un crecimiento responsable.
Has sido nombrada una de las embajadoras de SiGMA North America 2026. ¿Qué significa personalmente este reconocimiento para ti y qué mensaje esperas llevar a la conferencia respecto a la industria del juego regulado en Colombia?
Para mí es un reconocimiento muy especial, no sólo en lo profesional sino también en lo personal. Es la oportunidad de continuar posicionando el liderazgo de las mujeres en el sector, es llevar la voz de Colombia y Latinoamérica a una conversación internacional sobre una industria que ha evolucionado muchísimo y que hoy exige responsabilidad, innovación y visión regulatoria.
Mi mensaje siempre es: el futuro del gaming no depende únicamente del crecimiento comercial, sino de la capacidad de operar con integridad, cumplimiento y responsabilidad social. En este sentido, traigo siempre como ejemplo a Colombia, donde se demostró que el juego online puede desarrollarse dentro de un marco regulado, serio y sostenible. Nuestro mercado no es perfecto y enfrenta retos importantes, pero ha sido pionero y ha demostrado que la regulación es una herramienta para proteger al usuario, generar confianza, atraer inversión y aportar recursos públicos.
México se está convirtiendo cada vez más en un hub estratégico para la industria del gaming en Norteamérica. ¿Qué oportunidades ves para una mayor colaboración entre Colombia, México y otros mercados regulados de América Latina?
Veo una oportunidad enorme. Todos los mercados de América Latina están en momentos distintos de madurez regulatoria, pero todos enfrentamos desafíos comunes: tributación sostenible, protección del consumidor, publicidad responsable, juego ilegal y prevención de lavado de activos, entre otros.
Considero que la colaboración regional permitiría compartir mejores prácticas y evitar que cada país tenga que construir su modelo desde cero. El gran reto es pasar de conversaciones aisladas a una agenda regional más coordinada, donde reguladores, operadores y gremios puedan construir estándares comunes sin desconocer la realidad jurídica de cada país.
Los requisitos de cumplimiento normativo se están volviendo cada vez más sofisticados, especialmente en relación con AML, KYC y la protección del consumidor. ¿Cómo ha adaptado Wplay su estrategia de compliance para responder a estas crecientes exigencias?
Para mí, el verdadero reto es que el cumplimiento sea proporcional, técnico y útil: que proteja a la compañía, al usuario y al sistema, sin convertirse en una barrera para la innovación.
Por lo anterior, en Wplay el compliance no es un área reactiva ni meramente documental; por el contrario, y considero este uno de mis grandes logros: somos un área estratégica que hoy es considerada parte del modelo de negocio. En una industria digital, de alto volumen transaccional y con usuarios en tiempo real, el cumplimiento debe estar integrado a la operación.
Continuamos avanzando en mayor profesionalización, digitalización de controles, implementación de mejores prácticas y complementado siempre con herramientas tecnológicas de vanguardia.
Durante SiGMA participarás en el panel “48 horas hasta la crisis”. En tu experiencia, ¿qué tipos de crisis representan el mayor riesgo para los operadores de juego online en la actualidad?
Creo que hoy los mayores riesgos están en cuatro frentes:
- Crisis regulatorias, cuando una decisión administrativa, tributaria o judicial cambia de manera abrupta las condiciones del mercado.
- Crisis reputacionales, especialmente cuando involucran redes sociales, publicidad, influencers o reclamos masivos de usuarios.
- Incidentes tecnológicos o de ciberseguridad, porque una falla en disponibilidad, datos o integridad del sistema puede escalar muy rápido y debilitar la confianza en los operadores regulados.
- Juego ilegal, porque distorsiona el mercado y afecta la reputación de la industria.
Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que una crisis no siempre empieza como un gran evento; muchas veces empieza como una alerta pequeña mal gestionada.
Cuando surge una crisis regulatoria, de pagos o de reputación, ¿cuáles son las primeras prioridades para un equipo legal y de compliance?
En una crisis, reaccionar sin información puede ser tan riesgoso como no reaccionar. Por lo tanto, la primera prioridad para el equipo legal y de compliance es entender los hechos con rapidez y precisión e identificar riesgos e impacto.
La segunda prioridad es coordinar internamente. Desde la alta dirección debemos orientar para que todas las áreas tengan una misma ruta de acción y un mismo lenguaje.
La tercera prioridad es documentar todo. Esto no sólo es aplicable en una crisis; la trazabilidad es fundamental siempre en cualquier rol gerencial y sirve para tomar decisiones informadas, responder ante autoridades o terceros y demostrar diligencia.
Y finalmente, comunicar con responsabilidad: ni minimizar el problema ni sobredimensionarlo. La confianza se protege con transparencia, oportunidad y control.
Las redes sociales pueden amplificar una crisis en cuestión de minutos. ¿Qué tan importante es la preparación y la gobernanza interna antes de que ocurra un incidente?
En mi opinión, la mejor gestión de crisis no empieza cuando ocurre el problema; empieza mucho antes y lo más importante es la gobernanza.
Antes de hablar de protocolos o comunicaciones, una organización debe tener absoluta claridad sobre quién toma las decisiones, las responsabilidades de cada área y su coordinación, evitando así decisiones aisladas o improvisadas en momentos de presión. Cuando existe claridad en los roles, los niveles de escalamiento y los mecanismos de coordinación, la organización puede responder de forma mucho más efectiva.
Luego llega la preparación. Las redes sociales cambiaron la velocidad del mundo, incluidas las crisis. Hoy una percepción negativa puede escalar en minutos y convertirse en una conversación pública. Por eso es fundamental contar con protocolos claros, voceros definidos, matrices de escalamiento, planes de respuesta para escenarios críticos y una cultura interna que promueva el reporte temprano de incidentes.
En mi experiencia, las compañías que mejor gestionan las crisis no son las que nunca enfrentan incidentes, sino aquellas que han construido previamente una estructura de gobierno sólida que les permite reaccionar con rapidez, con criterio jurídico, reputacional y comercial. La gobernanza es lo que permite que una organización tome decisiones correctas cuando el tiempo juega en su contra.
La colaboración transfronteriza es cada vez más importante a medida que más mercados latinoamericanos regulan el juego online. ¿Prevés una mayor armonización regulatoria en la región en los próximos años?
La industria necesita reglas claras y consistencia regional para crecer de manera ordenada, por tanto, sí creo que veremos una mayor convergencia, aunque no una armonización total. América Latina tiene sistemas jurídicos, realidades fiscales y modelos institucionales distintos, por lo que no es realista pensar en una regulación única.
Sin embargo, sí veo posible avanzar hacia estándares comunes en temas como prevención de lavado de activos, juego responsable, publicidad, certificación técnica y cooperación contra el juego ilegal. La armonización no significa que todos los países regulen igual, sino que exista un lenguaje común mínimo que facilite la supervisión, la inversión y la operación transfronteriza.
De cara a los próximos tres a cinco años, ¿cuál crees que será el mayor desafío legal y de compliance para los operadores de gaming en América Latina?
Creo que el mayor desafío será encontrar equilibrio. La industria necesita regulación, control y tributación, pero también necesita sostenibilidad. Si las cargas regulatorias o fiscales son excesivas, el mercado formal pierde competitividad frente al juego ilegal.
Los operadores tendremos que seguir enfrentando exigencias cada vez más altas en AML, KYC, protección al consumidor, publicidad, ciberseguridad y juego responsable. El reto será cumplir todo esto sin perder eficiencia operativa ni capacidad de innovación.
También será clave profesionalizar aún más la función de compliance. Ya no basta con cumplir normas; debemos anticipar riesgos, entender el negocio, dialogar con reguladores y ayudar a construir confianza.
Mi visión es que el operador que mejor integre cumplimiento, tecnología y responsabilidad será el que tenga mayor legitimidad para crecer en la región.
Más temas para explorar:
-
-
-
- Ludopatía, IA y juego responsable: las advertencias que la industria no puede ignorar con Cristiano Costa
- ¿Qué viene para el iGaming en Perú? Renzo Pozzuoli anticipa las próximas grandes tendencias
- Danilo Melo: las tendencias que definirán el marketing de apuestas en Brasil durante los próximos cinco años
-
-









