La asociación sostiene que eliminar el mercado regulado podría dejar a millones de apostadores sin los mecanismos de protección y control existentes.
La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) volvió a poner el foco en los riesgos asociados al mercado ilegal de apuestas en Brasil, durante un seminario realizado junto a Grupo Globo para analizar los principales desafíos de la industria tras la regulación de las bets en el país.
El encuentro, denominado “Desafíos posregulación del mercado de apuestas”, reunió a diferentes representantes del sector para debatir cuestiones como la seguridad, la tributación, la integridad deportiva y la protección de los apostadores.
Uno de los principales puntos de discusión fue precisamente la protección de los usuarios dentro del mercado regulado. El debate abordó los mecanismos actualmente disponibles y los desafíos para garantizar que estas herramientas se apliquen de manera uniforme en toda la industria.
En este contexto, el consultor jurídico de la ANJL, Bernardo Freire, cuestionó cualquier eventual iniciativa que busque prohibir a las empresas de apuestas legalmente establecidas. Según el abogado, una medida de este tipo podría provocar una migración masiva de usuarios hacia plataformas clandestinas, donde no existen los mismos controles y mecanismos de protección.
Freire destacó que las empresas reguladas deben cumplir con normas relacionadas con la Ley General de Protección de Datos (LGPD), la prevención y el combate al lavado de dinero y la protección de menores de edad. Desde su perspectiva, eliminar el mercado legal podría tener el efecto contrario al buscado, al aumentar la exposición de los apostadores al mercado ilegal.
El abogado también es socio de Betlaw, un estudio jurídico especializado en el mercado de apuestas, instituciones de pago y otros proveedores de servicios relacionados con el sector, ofreciendo asesoramiento jurídico y defensa judicial y administrativa.
Durante el mismo seminario, el presidente de la ANJL, Plínio Lemos, destacó la importancia de combatir lo que considera un movimiento de descrédito hacia la industria de las apuestas en Brasil.
Para Lemos, el sector atraviesa un momento relevante después de la implementación del marco regulatorio y necesita mostrar al público las responsabilidades asumidas por las empresas que operan legalmente. El ejecutivo también cuestionó algunos de los datos utilizados en el debate público sobre las apuestas y el endeudamiento de los hogares brasileños.
“Es complicidad con el crimen querer prohibir una empresa legalizada cuando no existe ningún fundamento, relevancia o urgencia para hacerlo. Las empresas del sector tienen mucho cuidado con el cumplimiento de la LGPD (Ley General de Protección de Datos), con la prevención y el combate al lavado de dinero y con la protección de los menores de edad. Si este mercado legal es prohibido, esto terminará empujando a los usuarios hacia la ilegalidad, cuando el 40% de la población ya accede al mercado ilegal. Este movimiento llevará a otro 60% al mercado ilegal. No hay otro término: es complicidad con la caída de la protección contra el lavado de dinero, con la caída de la protección contra el endeudamiento y con la caída de la protección contra la ludopatía”, afirmó Bernardo Freire.
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