Brasil apuesta por encontrar una solución positiva para Da Silva


Ante la inmi­nente der­ro­ta en las próx­i­mas elec­ciones pres­i­den­ciales, el leg­en­dario pis­tolero políti­co de Brasil, Luis Iná­cio Lula da Sil­va, ha hecho una últi­ma y quizás fatal juga­da elec­toral. Desafian­do el sen­ti­do común y la real­i­dad económi­ca, este héroe de la izquier­da pro­gre­sista lati­noamer­i­cana ha recur­ri­do a una leg­is­lación de emer­gen­cia de la época de la dic­tadu­ra mil­i­tar y ha pro­hibido la naciente pero pujante indus­tria de apues­tas online del país.

¿Aca­so el dicho “El camino al infier­no está pavi­men­ta­do de bue­nas inten­ciones” ha sido más apropi­a­do que aho­ra, cuan­do efec­ti­va­mente todo se ha descon­tro­la­do tras este asom­broso traspié de Lula?

El error de Lula—si no se revierte—le costará caro a Brasil. Des­de el pun­to de vista financiero—sin con­tar la rep­utación dañada—al menos 73 mil mil­lones de reales, el equiv­a­lente a £10,42 mil mil­lones o US$13,8 mil mil­lones en ingre­sos fis­cales per­di­dos entre 2027 y 2030, según la prin­ci­pal con­sul­to­ra económi­ca del país, LCA Con­sul­to­ria, en la cap­i­tal financiera de São Paulo.

Y casi con toda seguri­dad forzará una migración total de la deman­da reprim­i­da de apues­tas hacia los mer­ca­dos clan­des­ti­nos y los off­shore.

Ironías Destruc­ti­vas

Las ironías de la medi­da anti-apues­tas de Lula abun­dan.

El seg­men­to de apues­tas online, que abar­ca tan­to apues­tas deporti­vas como jue­gos de casi­no, fue legal­iza­do en Brasil el 29 de diciem­bre de 2023 y comen­zó a oper­ar el 1 de enero de 2025 durante este, el ter­cer e históri­co manda­to de Lula como pres­i­dente de la may­or nación lati­noamer­i­cana.

A pesar de los prob­le­mas ini­ciales, las apues­tas han sido un gran éxi­to; apor­tan­do orden y esta­bil­i­dad a lo que antes era un destruc­ti­vo mer­ca­do “sal­va­je” dom­i­na­do por oper­adores clan­des­ti­nos.

En poco tiem­po Brasil, con una población de 214 mil­lones de per­sonas, se ha con­ver­tido en el quin­to mer­ca­do reg­u­la­do de jue­gos de azar más grande del mun­do.

Mar­cas de apues­tas líderes como Betano, bet365, Entain, Flut­ter Enter­tain­ment y Super­bet esta­ban ganan­do ter­reno, y los patrocin­ios de apues­tas impulsa­ban la salud económi­ca de los leg­en­dar­ios clubes de fút­bol de Brasil, creadores del “jogo boni­to”, y de otros deportes.

Ante la caí­da en las encues­tas, críti­cos dicen que Lula recur­rió a una estric­ta ley de la época de la dic­tadu­ra mil­i­tar para pro­hibir el juego en una aparente movi­da pop­ulista y sal­var su tam­baleante cam­paña pres­i­den­cial.

Pero aho­ra, todo esto que­da destru­i­do por Lula y su uso de una con­tro­ver­ti­da leg­is­lación de emer­gen­cia de la dic­tadu­ra mil­i­tar que antes se usó para suprim­ir la democ­ra­cia y elim­i­nar a los opos­i­tores a las jun­tas que gob­ernaron Brasil entre 1964 y 1985.

Los defen­sores del juego reg­u­la­do en Brasil—que rep­re­sen­tan los 188 oper­adores licen­ci­a­dos de iGaming—simplemente están asom­bra­dos ante lo ocur­ri­do.

Pro­hibi­ción Pre­cip­i­ta­da de Apues­tas

Uno dijo a iGam­ing­Fu­ture, clara­mente: “La may­oría preferiría ten­er a sus rivales den­tro, ori­nan­do hacia afuera. 

“Pero a Lula no le impor­ta si están afuera. No solo ori­nan­do hacia aden­tro, ¡sino tam­bién defe­can­do hacia aden­tro! 

“Esto va a ter­mi­nar muy mal para Brasil y para la indus­tria legal y reg­u­la­da del juego”.

Y la pre­cip­i­ta­da pro­hibi­ción de Apues­tas por parte de Lula fue otro golpe neg­a­ti­vo para el grupo británi­co Entain, líder mundi­al en apues­tas deporti­vas y jue­gos online, que recien­te­mente cayó al FTSE250 tras sus pro­pios escán­da­los.

Declararon estar “decep­ciona­dos por este desar­rol­lo repenti­no sin con­sul­ta con las partes intere­sadas de la indus­tria. Pero [esta­mos] cumplien­do con la medi­da pro­vi­sion­al que pro­híbe las apues­tas deporti­vas y el juego online en Brasil”.

Entain esper­a­ba que Brasil rep­re­sen­tara aprox­i­mada­mente el cin­co por cien­to de los ingre­sos en línea del grupo este año, aunque podría ser menos debido a la medi­da ejec­u­ti­va pro­vi­sion­al brasileña.

Flut­ter, otra gran com­pañía de apues­tas que enfrenta prob­le­mas glob­ales, con­fir­mó: “[Hemos] deja­do de oper­ar apues­tas deporti­vas y jue­gos online en Brasil. 

“[Esta­mos] suma­mente decep­ciona­dos por este desar­rol­lo y esta­mos revisan­do todas las opciones posi­bles, inclu­i­da la posi­bil­i­dad de apelar. 

“Flut­ter sigue dialo­gan­do de man­era con­struc­ti­va con las autori­dades brasileñas para lograr una reg­u­lación sen­sa­ta y efi­caz que pro­te­ja a los clientes de los ries­gos del mer­ca­do no reg­u­la­do”.

120 días

La Medi­da Pro­vi­sion­al 1.394/2026 que pro­híbe el iGam­ing entró en vig­or inmedi­ata­mente el viernes 25 de sep­tiem­bre, día de su pub­li­cación.

Los oper­adores tienen has­ta el 6 de octubre—apenas dos días después de la primera vuelta de las elec­ciones pres­i­den­ciales y generales—para cer­rar sus sitios de apues­tas.

Para vol­verse per­ma­nente, la ley debe ser aproba­da por el Con­gre­so en un pla­zo de 120 días; de lo con­trario quedará anu­la­da.

El “jogo boni­to” de Brasil será uno de los más per­ju­di­ca­dos si se mantiene la pro­hibi­ción de las apues­tas deporti­vas y el casi­no en línea.

De hecho, la política—y la políti­ca desesperada—es el tras­fon­do de la juga­da extrema de Lula.

Bus­can­do un cuar­to manda­to como pres­i­dente de esta poderosa nación, el com­bat­i­vo social­ista de 80 años cae en las encues­tas y enfrenta a la últi­ma ver­sión de su fuerte néme­sis trump­ista de derecha—Flávio Bol­sonaro, hijo del ex pres­i­dente Jair Bol­sonaro.

Jair Bol­sonaro está actual­mente en prisión tras ser declar­a­do cul­pa­ble de inten­tar un golpe de Esta­do tras el sor­pre­si­vo regre­so de Lula a la pres­i­den­cia en 2022.

Lula apues­ta a que su oposi­ción al juego le hará ganar votos clave, espe­cial­mente entre el influyente bloque de cris­tianos evangéli­cos del país.

“[El juego] me recuer­da un poco a los ini­cios del crack [cocaí­na] en este país”, afir­mó Lula en cam­paña.

“La sociedad quedó com­ple­ta­mente despro­te­gi­da. Este país, que esta­ba en con­tra de los casi­nos y las peleas de gal­los, tra­jo el casi­no a la casa de la gente”.

Prisión o Exilio

Si pierde esta próx­i­ma elec­ción pres­i­den­cial ante Bol­sonaro hijo, Lula, el gran super­viviente políti­co lati­noamer­i­cano, indud­able­mente inter­cam­biará prisión con el padre—salvo que logre exil­iarse a tiem­po, muy prob­a­ble­mente a Europa ya que en Améri­ca Lati­na cada vez quedan menos opciones de izquier­da.  

Puede ganar, porque Lula ha super­a­do adver­si­dades may­ores en su recono­ci­da car­rera.

Pero el futuro de las apues­tas en Brasil está lejos de definirse.

La Aso­ciación Nacional de Jue­gos y Loterías y el Insti­tu­to Brasileño de Juego Respon­s­able, entre otras enti­dades, ase­gu­ran que impug­narán la pro­hibi­ción ante los tri­bunales. Mien­tras tan­to, entre basti­dores, el Min­is­te­rio de Hacien­da ejercerá una fuerte pre­sión para recu­per­ar una fuente de ingre­sos per­di­da y muy nece­saria: los impuestos gen­er­a­dos por las apues­tas. Los clubes de fút­bol brasileños tam­bién lucharán para man­ten­er un mer­ca­do reg­u­la­do de apues­tas deporti­vas.

A su vez, un amplio grupo de empre­sas de iGam­ing inter­na­cionales y nacionales, muchas de ellas con grandes recur­sos, exi­girán com­pen­sa­ciones o recla­marán el restablec­imien­to de sus opera­ciones den­tro del mer­ca­do reg­u­la­do.

El largo y sin­u­oso camino para lle­var las apues­tas a Brasil está lejos de haber ter­mi­na­do.

¡Seguire­mos aten­tos a esta his­to­ria!

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