Mientras se asienta el polvo de la sorprendente reelección del Presidente Lula da Silva, una pregunta clave se cierne sobre la industria del juego de Brasil, la quinta más grande del mundo: ¿salvará el Congreso al iGaming, prohibido por Lula apenas unos días antes de que el país acudiera a las urnas?
Por sombrío que parezca el futuro inmediato, corresponde a los poderes Judicial y Legislativo decidir el destino del juego en línea en Brasil, no al Ejecutivo de Lula.
Aunque sabemos que los brasileños no dejarán de apostar y recurrirán a plataformas offshore si es necesario, la incertidumbre jurídica ha generado inquietud en todo el sector. Los operadores extranjeros, que han invertido millones de dólares para establecerse en Brasil, están considerando seriamente si deben asumir sus pérdidas y abandonar por completo el mercado.
“Todos estamos en una situación de gran incertidumbre”, nos dijo el experto en el sector de juego Thomas Carvalhaes, de TC igaming advisors LATAM. “Nuestra mejor opción en este momento es seguir presionando a través del Congreso”.
Flutter retira Betfair de Brasil
Flutter, la mayor empresa de apuestas en línea del mundo, que invirtió US$350 millones en el incipiente mercado regulado brasileño, ha decidido retirar su marca Betfair del país desde que Lula impuso la prohibición mediante una medida temporal que todavía debe someterse a votación en el Congreso.
Como consecuencia de la prohibición, la filial local de Flutter Entertainment tuvo que reducir costos y Betfair fue sacrificada.
“Lo que me llama la atención es la rapidez con la que han cambiado los supuestos que sustentaban la inversión en el mercado de apuestas de Brasil”, señaló Oren Dalal, editor de GamingMarkets.com. “Los operadores ingresaron a un mercado recién regulado con planes y compromisos a largo plazo. Ahora tienen que replantearse sus próximos pasos”.
Para los inversionistas, esto plantea una pregunta difícil: ¿cómo comprometer capital a largo plazo cuando el futuro de un mercado es tan incierto?
Dalal también planteó otra pregunta: ¿qué ocurrirá con la demanda de juego en Brasil? ¿Las restricciones reducirán realmente la actividad o algunos jugadores simplemente migrarán a sitios que no tienen licencia para operar en el país?
La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) y el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), organizaciones que representan al sector del juego en línea, han advertido al gobierno que esto es precisamente lo que ocurrirá.
Un tsunami offshore
Y, como un tsunami que va tomando fuerza, la ola de apuestas ilegales ya ha comenzado a crecer.
Los brasileños están recurriendo masivamente a plataformas offshore para seguir apostando, en muchos casos con las mismas marcas que utilizaban en Brasil, pero ahora a través de sus plataformas internacionales.
Afortunadamente, el Congreso tendrá la última palabra sobre si aprueba, rechaza o modifica la prohibición de las apuestas deportivas y los juegos de casino en línea, que ya está teniendo un impacto devastador en la industria brasileña, con más de 3.500 despidos hasta la fecha. Y habrá más a medida que los operadores reduzcan sus actividades o cierren sus puertas.

La gran mayoría de las propuestas legislativas presentadas en los últimos días provienen de legisladores de derecha y centroderecha que favorecen el restablecimiento de las apuestas en línea de cuota fija o la modificación de las condiciones bajo las cuales pueden operar las casas de apuestas deportivas en el país.
La ANJL y el IBJR han presentado recursos ante el Supremo Tribunal Federal (STF) para suspender la prohibición hasta que el Congreso decida sobre su validez.
Sostienen que la prohibición de Lula es inconstitucional porque impide una actividad que el propio gobierno federal reguló hace apenas dos años. Argumentan, además, que suspender la ley que regula la industria debería ser competencia del Poder Legislativo y no del Ejecutivo.
El fútbol pierde patrocinios
La mayoría de los principales clubes de la Serie A brasileña, encabezados por São Paulo, Fluminense y Botafogo, se han sumado a las acciones judiciales ante el Supremo Tribunal Federal. Buscan desesperadamente salvar a las marcas de iGaming, que constituyen su principal fuente de financiamiento y patrocinio.
El tribunal puede suspender la prohibición por considerarla inconstitucional, lo que permitiría que las casas de apuestas deportivas reanuden sus operaciones hasta que el Congreso tome una decisión definitiva.
Y el panorama en el Congreso ha cambiado desde las elecciones generales del 4 de octubre.
La mayoría de los observadores coincide en que ahora es más probable que el Legislativo levante o modifique la prohibición de las apuestas dentro de los 120 días de los que dispone para votar la medida provisional MP 1.394 de Lula. De lo contrario, la medida caducará y perderá vigencia.
La mayor fuerza política en ambas cámaras del Congreso es ahora el Partido Liberal, de orientación marcadamente derechista y liderado por Flávio Bolsonaro, quien perdió por un estrecho margen las elecciones presidenciales frente a Lula.
Este partido, que mantiene estrechos vínculos con el sector empresarial, ha presentado la mayoría de las enmiendas favorables a permitir que se reanuden las apuestas y prefiere regular el juego en lugar de prohibirlo.
Figuras mundialistas
Muchos actores de la industria apuestan por el regreso de las apuestas deportivas legales. Sin embargo, los juegos de casino en línea podrían desaparecer definitivamente por su asociación con mayores niveles de adicción, endeudamiento de los hogares y otras consecuencias sociales negativas, especialmente Fortune Tiger, que alcanzó una enorme popularidad en Brasil.

De las casi 60 propuestas de modificación a la prohibición del gobierno presentadas ante el Congreso, al menos 11 buscan preservar las apuestas deportivas, citando la importancia de las empresas del sector para el financiamiento del deporte brasileño.
Entre los legisladores que proponen mantener las apuestas hay figuras destacadas del fútbol brasileño, como Bebeto, integrante de la selección campeona del mundo en 1994; Marcos Braz, exdirectivo del Flamengo; y el legendario goleador y actual senador Romário, cuyo canal de YouTube, Romario TV, tenía un acuerdo con Superbet.
El Senador Marcos Pontes, el único brasileño que ha viajado al espacio, pidió mantener la prohibición de juegos en línea como Fortune Tiger. Sin embargo, también defendió la reanudación de las apuestas deportivas por el papel fundamental que desempeñan en el financiamiento del fútbol, una de las grandes pasiones del país.
“Esta modalidad de juego —las apuestas deportivas— es hoy una de las principales fuentes de financiamiento de los clubes de fútbol, las categorías juveniles, el fútbol femenino y los deportes olímpicos, y genera ingresos que la ley destina a la salud, la seguridad pública, la seguridad social y el deporte”, señala el texto de la enmienda presentada por el exastronauta.
El Diputado Marcos Braz ha propuesto una transición gradual de 24 meses para los contratos de patrocinio de los operadores, con el fin de ayudar a los clubes de fútbol. La propuesta permitiría exhibir las marcas de apuestas en los uniformes de los clubes y en los estadios durante dos años.
“El ecosistema deportivo nacional, que incluye clubes de fútbol, categorías juveniles, fútbol femenino y disciplinas olímpicas, depende de una inversión significativa en patrocinios para su supervivencia financiera y la continuidad de sus actividades institucionales. Un corte abrupto provocaría un colapso presupuestario inmediato”, advirtió Braz.
El mercado regulado, la mejor solución
Romário y Braz proponen cambios que permitirían apostar únicamente sobre resultados consolidados, marcadores finales y estadísticas colectivas, al tiempo que prohibirían las apuestas in-play o en vivo durante los partidos.
El objetivo declarado es “reducir el riesgo de manipulación vinculada a las apuestas”.
“En última instancia, lo que realmente importa es qué hará el Congreso con la medida provisional y cómo se pronunciará el Supremo Tribunal Federal sobre su constitucionalidad”, señaló Udo Seckelmann, director del área de Juego y Criptoactivos del bufete brasileño Bichara e Motta Advogados.
“La MP plantea serias dudas constitucionales y creo que existen argumentos sólidos para impugnar sus restricciones. El mercado regulado es claramente una mejor solución que intentar restringir una actividad que ya tiene una enorme demanda entre los consumidores brasileños”.
Seckelmann mantiene el optimismo de que el proceso institucional será decisivo para superar la prohibición de Lula y considera que hay buenas razones para seguir confiando en el futuro de la industria brasileña de las apuestas.
“Hemos invertido demasiado en construir un mercado regulado como para asumir que estos avances pueden deshacerse sin más”, afirma el abogado. “Brasil necesita seguridad jurídica, y el mejor camino es fortalecer la regulación, no crear barreras que puedan llevar a los consumidores de vuelta al mercado ilegal”.
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