A medida que arranca el mayor evento deportivo del planeta, los operadores de apuestas en América Latina se preparan para afrontar un aumento de tráfico hasta cinco veces superior al registrado durante el Mundial de Catar 2022.
El volumen de apuestas medido en ingresos brutos del juego (GGR) en la región podría quintuplicarse este año hasta situarse entre US$4.400 millones y US$5.300 millones, considerando únicamente los mercados regulados, según un informe de OKTO Payments que analiza cómo cuatro años de evolución en los sistemas de pago han transformado las preferencias de los consumidores y el comportamiento de los operadores.
La clave ahora es el acceso fácil, la seguridad y, sobre todo, la rapidez en los retiros. Según OKTO Payments, este Mundial representará una prueba de resistencia para evaluar velocidad, escalabilidad y confianza en los operadores.
“En 2026, los pagos determinarán quién gana, no solo las cuotas. Para los operadores latinoamericanos, el próximo Mundial 2026 representa una oportunidad para destacar. Será el torneo más atractivo y participativo que América Latina haya experimentado jamás”, señala el informe.
El torneo, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio, servirá para demostrar cuánto han avanzado las apuestas deportivas y las tecnologías de pago que las respaldan desde la última vez que los aficionados latinoamericanos alentaron a sus selecciones en una Copa del Mundo. Hace cuatro años, el mercado operaba en un entorno fragmentado y parcialmente regulado, donde las transferencias bancarias, las tarjetas de crédito y los lentos boletos de pago eran habituales. Hoy, el panorama es completamente distinto, con métodos de pago instantáneos y retiros que se completan en segundos en lugar de días o semanas.
En América Latina habrá un interés especialmente elevado por parte de los apostadores, ya que ocho selecciones de la región participarán en el torneo ampliado de 48 equipos. Además, Argentina defenderá el título obtenido en Catar, lo que añade un atractivo adicional. También habrá una mayor cobertura en español, los partidos se disputarán en horarios diurnos y de máxima audiencia para el público latinoamericano, y la transmisión en vivo a través de plataformas globales impulsará altos niveles de interacción, según OKTO Payments.
Una mayor protección para los apostadores, mejores mecanismos de prevención del lavado de dinero, acceso inmediato a los fondos y experiencias de pago fluidas contribuirán a mejorar la satisfacción de los usuarios. Los depósitos instantáneos permiten además que las apuestas en vivo se desarrollen de manera verdaderamente dinámica.
La velocidad se ha convertido en un factor esencial. Según el informe de OKTO, las expectativas de los usuarios en América Latina están evolucionando más rápido de lo que muchas infraestructuras de pago pueden adaptarse. Entre los principales hallazgos destacan:
- El 87,9% de los usuarios abandona una transacción que tarda más de un minuto en completarse.
- El 47% de los integrantes de la Generación Z afirma que la lentitud o complejidad es la principal razón para abandonar un depósito.
- El 42,7% espera recibir sus pagos en menos de 30 segundos.
- El 50,2% considera que el acceso inmediato a los fondos o la disponibilidad de métodos de pago locales son factores determinantes para confiar en un operador.
A medida que aumenta la brecha entre las expectativas de los usuarios y la preparación tecnológica de los operadores, la tolerancia ante fallos de rendimiento se reduce aún más en vísperas de grandes acontecimientos deportivos.
La oportunidad de captar al apostador ocasional
Sin embargo, el informe concluye que la mayor oportunidad del Mundial 2026 no está en los usuarios habituales ni en los apostadores frecuentes, sino en quienes solo participan durante acontecimientos culturales de gran relevancia.
Cuatro de cada diez consumidores de la región (43,8%) normalmente no realizan apuestas ni operaciones relacionadas, pero planean hacer una excepción durante el Mundial. Además, el perfil del apostador ocasional tiende a ser de mayor edad y con una mayor presencia femenina.
Para estos usuarios, las interfaces excesivamente complejas y la jerga propia de la industria pueden convertirse en importantes barreras de entrada.
“No aprenden a utilizar tu plataforma. La juzgan instantáneamente”, señala el informe.
Los consumidores de mayor edad también muestran una menor tolerancia a las malas experiencias. Según el estudio, el 51% de los encuestados de 56 años o más dejaría de utilizar una plataforma o evitaría volver a usarla tras una sola experiencia negativa.
En términos generales, los apostadores son cada vez más impacientes, lo que representa uno de los mayores desafíos para los operadores, cuyas infraestructuras se encuentran sometidas a una presión sin precedentes. Según OKTO Payments, una de las principales tensiones para los operadores consiste en proteger las transacciones sin añadir tantas fricciones que terminen provocando el abandono del usuario. En América Latina, donde los patrones de fraude suelen estar vinculados a eventos específicos y pueden cambiar rápidamente, lograr ese equilibrio resulta aún más importante.
La fidelidad de los usuarios también está en juego. El informe señala que el 25,6% de los brasileños elegiría una plataforma por encima de otra únicamente en función de la velocidad de los pagos.
Aunque esta tendencia es especialmente visible en Brasil, OKTO advierte que expectativas similares respecto a la rapidez de los retiros y el acceso a los fondos están surgiendo rápidamente en mercados como Argentina, Chile, Perú y México.
Los consumidores latinoamericanos ya no perciben los sistemas de pago como simples transacciones financieras. Los experimentan como momentos digitales espontáneos, impulsados por un gol, una interacción social o incluso por los pocos minutos de atención disponibles durante el entretiempo de un partido.
OKTO Payments afirma que su solución especializada Tournament of Micro-Moments permite depósitos locales instantáneos y retiros optimizados para absorber los picos de actividad durante los partidos. La compañía también destaca capacidades de cumplimiento normativo, gestión de tesorería y liquidez, así como procesos de liquidación automatizados diseñados para responder al volumen de operaciones sin generar retrasos, en línea con la realidad de los pagos instantáneos que caracteriza al mercado latinoamericano actual.









