El destino del CEO de Evoke, Per Widerström, provoca una tormenta de especulaciones

En medio de febriles con­ver­sa­ciones de adquisi­ción entre el gol­pea­do y endeu­da­do gigante británi­co del iGam­ing evoke y la ambi­ciosa Bally’s Corp., el des­ti­no del CEO de evoke, Per Wider­ström —el hom­bre respon­s­able, según algunos, de la que­ja más larga en la his­to­ria del iGam­ing— está provo­can­do una tor­men­ta de espec­u­la­ciones.

Val­o­ra­da en más de US$2.000 mil­lones (£1.490 mil­lones) en el pun­to más alto de su coti­zación, cuan­do oper­a­ba como 888 Hold­ings, evoke aho­ra está a pun­to de ser trans­feri­da por ape­nas US$260 mil­lones (£194,05 mil­lones) a Bally’s, con sede en Prov­i­dence, Rhode Island, a través de su fil­ial euro­pea Bally’s Intralot.

Pocos obser­vadores de la indus­tria del juego creen que Wider­ström, un sue­co con un his­to­r­i­al cor­po­ra­ti­vo has­ta aho­ra impre­sio­n­ante, sobre­vivirá a la supues­ta ven­ta de evoke a Intralot, con sede en Ate­nas.

Deuda masiva

Pero la gran pre­gun­ta que agi­ta a las altas esferas del iGam­ing es si Wider­ström, ex CEO de For­tu­na Enter­tain­ment Group, se mar­chará con ele­gan­cia o si será expul­sa­do por la ven­tana de la sala de jun­tas como su pre­de­ce­sor Itai Pazn­er, el bril­lante y tem­pera­men­tal israelí que con­vir­tió a la entonces 888 Hold­ings en un gigante del juego antes de sucumbir a la arro­gan­cia y a una deu­da masi­va en una operación exce­si­va: la com­pra de los restos descar­ta­dos de William Hill a Cae­sars Enter­tain­ment por £2.200 mil­lones (US$2.940 mil­lones) en julio de 2022.

Des­de aque­l­la fatídi­ca decisión de adquirir William Hill, cen­tra­da en el nego­cio minorista y con sus 1.300 emblemáti­cas casas de apues­tas en las calles prin­ci­pales del Reino Unido —todas luchan­do por man­ten­erse rel­e­vantes en una era del juego impul­sa­da por la inteligen­cia dig­i­tal y el iGam­ing—, la actu­al empre­sa de Wider­ström ha tenido difi­cul­tades para ges­tionar la enorme deu­da deriva­da de la operación.

Per Wider­ström

Pato cojo

Ni siquiera el cam­bio de nom­bre, de 888 Hold­ings a evoke, ni la defen­es­tración de Pazn­er han logra­do mar­car un nue­vo rum­bo exi­toso.

Wider­ström, nom­bra­do CEO el 16 de octubre de 2023 tras el breve interi­na­to del pres­i­dente ejec­u­ti­vo Lord Jon Mendel­sohn, pron­to lanzó un “mea cul­pa non est” para explicar el débil desem­peño de evoke, un lamen­to que ráp­i­da­mente mutó en una que­ja sobre “impuestos, impuestos, impuestos”: la que­ja más larga, según algunos, en la his­to­ria de las apues­tas británi­cas, ampli­fi­ca­da por el pre­supuesto de otoño del año pasa­do de la can­ciller británi­ca Rachel Reeves, que incluyó aumen­tos de impuestos al juego.

Por su parte, evoke, actual­mente inm­er­sa en con­ver­sa­ciones de ven­ta con Bally’s Intralot, ha rec­haz­a­do repeti­da­mente comen­tar sobre el futuro de su CEO con­ver­tido en “pato cojo”.

La deu­da neta del propi­etario de William Hill asciende aho­ra a £1.860 mil­lones (US$2.490 mil­lones) y la com­pañía reg­istró pér­di­das en el ejer­ci­cio fis­cal 2025 de -£549,1 mil­lones (-US$409,69 mil­lones).

Más temas para explo­rar:

Publicado en:

Categories
Presentado