El editor jefe de iGamingFuture, André Dubronski, anticipa la 60ª edición del legendario Super Bowl, el Campeonato Mundial de Fútbol Americano, que este año llega cargado de más controversia —y riesgo— que nunca.
Un presidente que teme asistir porque espera que un estadio lleno le grite insultos; una superestrella puertorriqueña presuntamente vigilada por agentes de inmigración del ICE durante el mítico show de medio tiempo; el regreso del equipo más divisivo de Estados Unidos —piensen en el Chelsea de José Mourinho en su pico máximo— y un panorama de apuestas arrasado por los disruptores de los mercados de predicción: bienvenidos al Super Bowl LX de este domingo.
¿Existió alguna vez un Campeonato Mundial de Fútbol Americano tan polémico como el que disputarán los seis veces campeones New England Patriots y los Seattle Seahawks, que solo levantaron el histórico trofeo Vince Lombardi una vez, en 2014?
Al inicio de la temporada NFL 2025–26, pocos habrían apostado por ver a Patriots o Seahawks en la final en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, casa de los San Francisco 49ers.
Pero apostarán. Y fuerte. Impulsados por los mercados de predicción, la American Gaming Association (AGA) estima apuestas legales por alrededor de US$1.76 mil millones, mientras que la Sports Betting Alliance ofrece una proyección algo más conservadora de US$1.71 mil millones.
Hacer fortuna
No está claro si la AGA —todavía golpeada tras el abandono de varios sportsbooks iGaming de primer nivel, entre ellos FanDuel y DraftKings— considera legítima la actividad de los mercados de predicción.

Lo que sí es seguro es que el mercado offshore no regulado también hará su agosto, como en cada Super Bowl, recaudando al menos otro US$1 mil millones en apuestas clandestinas.
De forma algo sorprendente, los Patriots —sin el legendario mariscal Tom Brady ni el entrenador Bill Belichick, arquitectos de la dinastía de New England— no parten como favoritos, a pesar de que su coordinador ofensivo Josh McDaniels, quien trabajó tan eficazmente con el G.O.A.T. Brady, regresó al equipo en 2025 y ayudó a moldear a un nuevo general en el campo y pasador de élite en la figura del muy promocionado Drake Maye.
Algunas apuestas, aunque cueste creerlo, incluso se están aceptando sobre la probabilidad de que el rapero puertorriqueño Bad Bunny, ganador del Grammy a Mejor Álbum este año y crítico abierto de las políticas antimigrantes, sea arrestado en el Super Bowl por agentes del controvertido Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) —no confundir, definitivamente, con el mucho más pacífico evento iGaming ICE de Barcelona.
Rey del Latin Trap
Bad Bunny —nombre completo Benito Antonio Martínez Ocasio, también conocido como el “Rey del Latin Trap”— encabezará el icónico show de medio tiempo, y se espera una dura crítica a las políticas de mano dura de la administración Trump en varias ciudades estadounidenses, entre ellas Minneapolis, Chicago y Seattle, hogar de los Seahawks.
Quizás esto explique por qué el presidente Trump no asistirá en persona al evento cargado de banderas.
Mientras tanto, aunque los opositores a los mercados de predicción, preocupados por la integridad deportiva, no han logrado prohibir que estos disruptores tomen “contratos” sobre el resultado del Super Bowl, sí consiguieron bloquear a Kalshi, Polymarket y similares para que no coloquen publicidad durante el evento.
No ocurre lo mismo con los operadores tradicionales de apuestas deportivas, que sí podrán emitir comerciales durante el Super Bowl LX (60).
Fanatics Sportsbook, por ejemplo, transmitirá un anuncio de 30 segundos en el medio tiempo protagonizado por Kendall Jenner, famosa integrante del clan Kardashian.
Seahawks en venta
Se rumorea que FanDuel, el principal sportsbook online de Estados Unidos y propiedad de Flutter, también compró un espacio publicitario de 30 segundos previo al kickoff por US$10 millones, en lo que podría convertirse en el evento más visto de la historia del país, con unos 130 millones de espectadores a nivel nacional y más de 200 millones en todo el mundo.
Y las apuestas no terminan ahí.
Ganen o pierdan, se espera que los Seattle Seahawks sean vendidos —y que quizá establezcan un nuevo récord en la venta de una franquicia de la NFL—.
Con un entrenador joven como Mike Macdonald, de apenas 38 años, y un quarterback de 28 como Sam Darnold, los Seahawks son prácticamente un equipo listo para usar, con potencial para dominar su Conferencia Nacional (NFC) durante años.
Ganar el Super Bowl por segunda vez —y vengar la ajustada derrota 28–24 ante los mismos Patriots en el Super Bowl XLIX de 2015— añadiría miles de millones a su valor.
Super Bowl LX, como ningún otro en la historia del evento deportivo individual más rico del mundo.
Y aún no ha comenzado.
Más temas para explorar:
- Victoria Cerioni (Novibet): los desafíos regulatorios del mercado brasileño de apuestas en 2026
- Luis Gama, secretario ejecutivo de la Cámara Uruguaya de Operadores y Arrendadores de Servicios de Casino y Salas de Esparcimiento
- Diego Bittencourt (StartBet): El nuevo rol del marketing en las apuestas brasileñas









