El CA Osasuna estuvo al borde del descenso en LALIGA, por lo que el club de Pamplona tomó una póliza de seguro por €1,2 millones para cubrir las pérdidas que tendría que costear en caso de caer a la Segunda División del futbol español.
El seguro contra el descenso es una herramienta de gestión de riesgos que los clubes han utilizado durante años para protegerse frente a este tipo de contingencias. Lo que hizo diferente este caso fue que el corredor de seguros que aseguró a Osasuna terminó cubriendo ese riesgo mediante una operación de reaseguro vinculada a Kalshi, a través de un intermediario. De esta forma, el contrato de seguro terminó conectado con un mercado predictivo sobre un resultado deportivo.
Según el consultor de la industria del juego Ramiro Atucha, el problema no radica en el club, que no realizó ninguna apuesta, sino en la forma en que finalmente se cubrió el riesgo.
“Cuando la cadena pasa de una aseguradora a un broker de riesgo, de ahí a un intermediario, y termina en una posición en Kalshi sobre el descenso de Osasuna, ya no estamos hablando de un seguro tradicional, estamos hablando de una posición sobre el resultado deportivo de un club, tomada en una plataforma que no tiene licencia en España. Osasuna no apostó, eso parece claro. Pero el resultado práctico es que existió una posición millonaria atada a si un equipo bajaba o no, fuera del marco regulado español”, declaró Atucha a iGamingFuture.
La póliza de €1,2 millones habría pagado €6 millones para ayudar al club a afrontar pérdidas y deudas si hubiera descendido a la Segunda División. Sin embargo, ese escenario no llegó a materializarse.
El equipo perdió 1–0 ante Getafe en la última jornada de LALIGA, pero logró sobrevivir gracias a la diferencia de goles, por lo que Osasuna perdió la prima de €1,2 millones, ya que el seguro nunca se activó.

No obstante, el contrato generó polémica por la percepción de que se trataba de “un club que apostó contra sí mismo”, después de que el portal estadounidense de noticias económicas Semafor revelara el caso en un artículo que provocó un intenso debate en el fútbol español. Aunque Semafor no identificó expresamente a Osasuna, los detalles apuntaban claramente al club navarro, que luchaba por evitar el descenso.
Osasuna confirmó haber contratado una póliza de seguro contra el descenso por € 1,2 millones a través del corredor de seguros Howden. El club ha negado haber realizado apuestas directas con Kalshi y sostiene que únicamente adquirió un producto de seguro estándar ofrecido por Howden.
El caso desató un debate sobre la ética de cubrirse frente al descenso de un equipo propio mediante instrumentos vinculados a mercados predictivos. La directiva del club defendió la decisión como una medida de protección financiera ante el riesgo real de sufrir el descenso debido al bajo rendimiento del equipo en la recta final de la temporada.
Sin embargo, algunos aficionados de Osasuna expresaron su descontento al considerar que el club estaba priorizando las consideraciones financieras por encima del espíritu competitivo, lo que interpretaron como una falta de compromiso con el equipo y su historia.
Para Ramiro Atucha, no obstante, el aspecto más preocupante del caso es que un operador de apuestas regulado estaría incurriendo en una actividad ilegal si realizara una operación similar.

“En España los operadores regulados pagan sus impuestos, certifican su software, cumplen con publicidad restringida, con verificación de identidad, con todo. Y mientras tanto, los prediction markets ofrecen el mismo producto, posiciones sobre eventos deportivos, sin licencia, sin contribución fiscal y sin protecciones al jugador. Si eso lo hace una casa de apuestas, es ilegal”, afirmó.
La cuestión de la integridad deportiva sigue siendo un tema abierto, señaló Atucha.
“Una posición en un mercado de predicción genera contrapartes con interés económico directo en el resultado de un partido. En este caso la firma del otro lado ganó más de un millón de dólares porque Osasuna se salvó. Salió bien, pero no hace falta mucha imaginación para ver los conflictos que este tipo de estructuras puede generar a futuro si no hay reglas claras”, advirtió.
En una declaración a iGamingFuturo, LALIGA subrayó que las pólizas de seguro para cubrir el riesgo de descenso son instrumentos habituales en el fútbol profesional y que los clubes las utilizan para gestionar los riesgos financieros derivados de contingencias deportivas.
“Además, en este caso concreto, LALIGA fue informada por el Osasuna de la contratación de una cobertura frente al riesgo de descenso deportivo a una categoría inferior, a través de Howden, entidad que, conforme a información pública disponible, opera en el sector asegurador del deporte profesional”, dijo la organización futbolística española..
Para Atucha, la principal lección es que, mientras la regulación deportiva y la regulación del juego no se adapten a la aparición de los mercados predictivos, este tipo de estructuras seguirá desarrollándose en zonas grises desde el punto de vista legal.
“España ya bloqueó cautelarmente a Kalshi y Polymarket, que es un primer paso. Pero el debate de fondo, dónde termina la cobertura financiera y dónde empieza la apuesta, recién empieza”, concluyó Atucha.










