En Chile, el conflicto de intereses entre operadores de apuestas online y los casinos físicos terminará con la demorada regulación de los bets que ahora es inevitable. El nuevo gobierno conservador apoya la regulación e incluso creó un sistema para que los operadores extranjeros ya paguen el impuesto IVA sobre sus operaciones de apuestas, que los casinos tildaron de ““regularización encubierta”. Ellos están perdiendo apostadores al sector online en auge, y apoyan una regulación que sea equitativa y permita a los casinos también operar apuestas online.
iGamingFuturo entrevistó a Cecilia Valdés, presidenta de la Asociación Chilena de Casinos y Juegos (ACCJ), para que nos explique la transformación de la industria con la llegada en pleno de la era digital y qué significa para los casinos físicos.
iGF: La ACCJ ahora apoya una legislación equitativa que regule, fiscaliza y ayude a eliminar el juego ilegal en Chile, cierto?
Valdés: No es correcto decir que la ACCJ se opone o alguna vez se ha opuesto a la regulación. Lo que la asociación ha planteado es que regular no puede significar validar ni premiar a quienes han operado al margen de la ley. La ACCJ tiene una posición clara y siempre ha sido la misma: Chile necesita una legislación moderna, seria y equitativa, que regule, fiscalice, proteja a los consumidores, establezca trazabilidad financiera, resguarde a menores de edad y contribuya efectivamente a eliminar el juego ilegal. Lo que no queremos es una mala regulación que normalice la actividad ilegal.
Lo que ha pasado en el último tiempo es que el crecimiento significativo del juego ilegal físico y digital dejó de ser un fenómeno marginal y pasó a instalarse en la agenda pública, legislativa, judicial, comunicacional y territorial.
iGF: La legislación que la ACCJ busca permitirá a los casinos físicos pedir licencia para operar apuestas online?
Valdés: Como parte de esta ley moderna y equitativa consideramos que los operadores físicos regulados deberían poder operar apuestas en línea como extensión a la licencia que ya tienen. La asociación ha sostenido que los casinos autorizados ya operan bajo estándares muy estrictos de fiscalización, tributación, prevención de lavado de activos, control de acceso, juego responsable y cumplimiento normativo. Por eso, proponemos que se debiera permitir que quienes ya forman parte de la industria formal puedan proyectar su operación al entorno digital, siempre sujetos a autorización, fiscalización y obligaciones equivalentes. La primicia es que la transformación digital del juego debe incorporar a la industria formal, no excluirla.

iGF: Algunas de la empresas de casino ya operan plataformas de apuestas digitales?
Valdés: En Chile no puedes operar plataformas de apuestas en línea sin autorización y bajo esa norma, ninguno de los casinos asociados a la ACCJ ni los permitidos por la Ley de Casinos está operando juego en línea dentro del país.
Distinto es que algunos grupos empresariales internacionales vinculados al mundo del juego tengan experiencia digital en otras jurisdicciones donde el juego online sí está regulado. Pero en Chile, la posición de la ACCJ es que cualquier operación futura debe hacerse solo bajo una ley chilena, con licencia, fiscalización, pago de impuestos, estándares de juego responsable y control efectivo.
iGF: Su informe anual habla de la digitalización: esto ha sido un factor en la disminución de visitas (-7,2%) a los casinos físicos en 2025 respecto al año anterior, y por ende la caída en el aporte tributario (-4,7%)?? Cuáles son las causes?
Valdés: La digitalización es un factor relevante, pero no es la única causa. La industria actualmente está operando bajo presión económica, regulatoria y digital, marcado por cambios en hábitos de consumo post pandemia, menor dinamismo en visitas, competencia de mercados informales y crecimiento de plataformas digitales no autorizadas. Por lo tanto, la disminución de visitas y del aporte tributario debe entenderse como un fenómeno multicausal. Entre los factores más relevantes están: cambio en los hábitos de consumo y entretención; expansión del juego online no autorizado; competencia desleal de operadores que no tienen las mismas cargas regulatorias ni tributarias; presión económica sobre el consumo presencial; incertidumbre regulatoria; ciclos de licitación y renovación de permisos; efectos territoriales del juego ilegal físico, principalmente.
iGF: El acceso a la industria de apuestas online vendría a ser un salvavidas para el sector de casinos físicos?
Valdés: No se trata de un salvavidas, sino de reconocer una transformación estructural del mercado. Si el juego se está digitalizando, la regulación debe permitir que la industria formal, fiscalizada y con experiencia en cumplimiento pueda participar en igualdad de condiciones. Esto es parte de la adaptación tecnológica de la industria y va en la línea con lo que ha pasado en todos los mercados internacionales. Los mercados maduros ya tienen instalada la omnicanalidad como alternativa más competitiva de la industria juego.
iGF: Según la consultora Yield Sec, más de 3.800 sitios de apuestas no autorizados fueron accedidos desde Chile durante 2024, generando aproximadamente US$3.100 millones en ingresos brutos del juego (GGR). Mientras tanto, el sector regulado presencial registró una caída del 4,5% interanual, alcanzando CLP 509.800 millones (US$597,5 millones), situación que llevó a pedidos judiciales de bloqueos de sitios. Pero la Subsecretaría de Comunicaciones (SUBTEL) ha dejado de bloquear estos sitios alegando que es una pérdida de tiempo y recursos, cierto?

Valdés: Lo primero que hay que despejar es que las acciones judiciales no han sido presentadas ni lideradas por la ACCJ, sino por Polla Chilena y Lotería de Concepción que son los actores que tienen legítimo derecho ya que son ellos los únicos autorizados por ley para operar juegos en línea. Dicho lo anterior, los fallos judiciales han tenido un efecto importante desde el punto de vista jurídico e institucional, porque han confirmado que las plataformas de apuestas online operan fuera del marco legal chileno. Lo que sí es cierto, y esto no es sólo para el caso chileno, sino que lo vemos en todas partes donde se combate el ilícito, es que en la práctica los bloqueos han enfrentado dificultades técnicas y operativas. La discusión pública posterior ha mostrado que los sitios pueden cambiar dominios, usar mecanismos de redirección o replicarse rápidamente, lo que reduce la efectividad de medidas aisladas. SUBTEL ha señalado que los bloqueos pueden ser relativamente fáciles de eludir y que existe un problema institucional. Este es un tema que no se ha agotado y está en pleno desarrollo, de hecho, hace un mes la Corte de Santiago pidió a SUBTEL informar mecanismos técnicos para avanzar en el cumplimiento efectivo de estas medidas. Y aún cuando esperamos que la SUBTEL cumpla con lo que se le ha ordenado, estamos conscientes de que los bloqueos aislados no resuelven el problema si no existe una institucionalidad permanente y eficaz para perseguir el mercado ilegal digital.









