Sportradar, la principal compañía mundial de tecnología y datos deportivos, ha sido acusada de graves irregularidades y de mantener vínculos con cientos de operaciones de apuestas ilegales en todo el mundo, incluidas actividades en Irán, Crimea ocupada por Rusia y el sudeste asiático. El editor jefe de iGamingFuture, André Dubronski, presenta este Informe Especial mientras la industria del juego online se reúne en la edición de este año del SBC Summit en Lisboa.
Olvídense del espectáculo mediático protagonizado por la superestrella del baloncesto Michael Jordan en el escenario principal para dar el pistoletazo de salida al SBC Summit, el evento insignia del iGaming. Las acusaciones recientemente resurgidas contra su patrocinador, Sportradar —que apuntan a presuntos vínculos con el juego ilegal en Irán, la Crimea ocupada por Rusia y numerosos operadores del mercado negro en el sudeste asiático— amenazan con sacudir los cimientos del evento en la Feria Internacional de Lisboa.
Sportradar (SRAD), cotizada en el NASDAQ, fue fundada en Noruega en 2001 por Carsten Koerl y actualmente tiene su sede en St. Gallen, Suiza. La compañía se ha convertido en la mayor empresa mundial de tecnología y datos deportivos, con acuerdos exclusivos de datos con importantes organizaciones deportivas, entre ellas el ATP Tour, la Bundesliga, MLB, NBA, UEFA, la Federación de Fútbol de Estados Unidos y la Professional Fighters League (PFL).
También mantienen acuerdos con Sportradar reconocidas empresas de apuestas online como Betfred, bet365, Ladbrokes Coral de Entain, Paddy Power de Flutter Entertainment y William Hill, de evoke, actualmente propiedad de Bally’s Intralot.
SRAD cuenta con una capitalización bursátil de US$4.000 millones (£3.020 millones). El año pasado registró ingresos por US$1.500 millones (£1.130 millones) y beneficios de aproximadamente US$110 millones (£83,12 millones).
Integridad y juego limpio
Uno de los principales pilares comerciales de Sportradar ha sido su declarado enfoque en “la integridad y el juego limpio”.
La compañía, que emplea a unas 4.000 personas en 20 países, incluso cuenta con una división dedicada a “proteger al deporte contra el amaño de partidos y la corrupción”.

“La integridad es fundamental, está en el centro de todo lo que hacemos”, ha afirmado Koerl, CEO de la compañía, en numerosas ocasiones.
Sportradar es socio oficial de integridad de FIFA y sus 211 asociaciones miembro desde 2017, proporcionando datos y servicios de integridad para todas sus competiciones, incluido el Mundial de 2026.
Sin embargo, la imagen de Sportradar como defensora de la integridad vuelve a estar bajo un intenso escrutinio.
Presuntos vínculos con cientos de operadores ilegales
En abril de este año, los vendedores en corto activistas Muddy Waters Research, con sede en Austin, Texas, y Callisto Research, regulada en Nueva York, publicaron informes en los que, citando a antiguos empleados, alegaban que Sportradar mantenía vínculos comerciales con cientos de operadores de juego ilegales y del mercado negro, incluidos algunos que operan en Irán y la Crimea ocupada por Rusia.
Según fuentes confidenciales de alto nivel, estos acuerdos serían “responsables de alrededor de un tercio de sus ingresos”.
“Estas acusaciones plantean interrogantes sobre el papel de los proveedores de datos a la hora de facilitar el juego ilegal, la eficacia de los controles sobre los clientes y cómo las relaciones comerciales de Sportradar encajan con su trabajo de integridad para organizaciones deportivas y organismos encargados de hacer cumplir la ley”, declaró el martes a iGamingFuture una fuente que pidió mantener el anonimato, coincidiendo con la apertura del SBC Summit en la capital portuguesa.
Una defensa contundente
Consultada para conocer su posición, Sportradar respondió inicialmente: “Sportradar no comenta sobre litigios abiertos”.
Más tarde, la compañía ofreció una respuesta más extensa:
“Sportradar se toma muy en serio sus obligaciones de cumplimiento normativo y su reputación, y recurriremos a todas las vías legales disponibles para proteger ambas.
“Tras los informes de los vendedores en corto, el Comité de Auditoría de Sportradar encargó una revisión independiente a un tercero, que confirmó que la compañía cuenta con un sólido marco de cumplimiento para garantizar que nuestros productos sean utilizados por los clientes de acuerdo con las leyes y regulaciones aplicables.
“Concluyó que las acusaciones contenidas en los informes de los vendedores en corto carecen de fundamento y presentan una narrativa deliberadamente engañosa.
“La concesión de licencias a nuestros clientes corresponde a los organismos reguladores de las jurisdicciones donde estos operan, no a Sportradar. Esos mismos reguladores supervisan nuestra propia conducta y cumplimos con ese estándar”.
Demandas antimonopolio
En marzo y abril de este año, Sportradar se enfrentó a dos demandas antimonopolio en Estados Unidos y Reino Unido presentadas por uno de sus clientes, el proveedor de software para casas de apuestas Altenar.
Según la fuente citada por iGF, Altenar sostiene que Sportradar “utilizó como arma sus acuerdos exclusivos de datos con importantes organizaciones deportivas, incluidas NBA, MLB y NHL en el caso estadounidense, así como sus operaciones con IMG previas a la adquisición en el caso británico”.
En agosto de 2026, Sportradar solicitó trasladar las reclamaciones de Altenar en Estados Unidos a un arbitraje privado en Zúrich.
Altenar se opuso a la solicitud, argumentando que Sportradar intentaba mantener la disputa fuera del escrutinio público.
Sportradar también ha mantenido disputas legales con la empresa de tecnología deportiva Panda Interactive y anteriormente con Genius Sports, en casos relacionados con acusaciones de que la compañía suiza habría obtenido datos deportivos de forma ilegal.
Durante el reciente Mundial, los mecanismos de gobernanza e integridad de FIFA fueron objeto de escrutinio por parte del Consejo de Europa.
El organismo citó “preocupaciones sobre la influencia política y los nuevos acuerdos de patrocinio de FIFA relacionados con mercados de predicción”, incluida la recientemente licenciada en Gibraltar ADI Predictstreet.
Como informó anteriormente este medio, el presidente de FIFA, Gianni Infantino, también ha estado en el centro de acusaciones de corrupción relacionadas con sus planes para vender derechos del Mundial a licitadores comerciales.
Según el informe de Muddy Waters Research mencionado anteriormente, investigadores de la firma se acercaron al equipo comercial de SRAD durante la conferencia ICE 2026 en Barcelona, haciéndose pasar por operadores de una startup de apuestas deportivas.

“Nos localizarían”
“Dijimos al equipo comercial de SRAD, repetidamente y de forma explícita, que nuestros mercados objetivo eran Vietnam, Tailandia, Indonesia y China.
“Todos estos países prohíben el juego online.
“Ningún representante comercial de SRAD nos dijo que no.
“En cambio, un ejecutivo comercial especializado en Asia nos presentó productos adaptados a cada uno de estos mercados ilegales, presumió de que SRAD ‘atiende a todo el mundo’ y se ofreció a ponernos en contacto con Yabo Group, el mayor operador de juego ilegal de China, cuyos centros de llamadas en Camboya cuentan con trabajadores víctimas de trata y esclavitud moderna.
“Nos advirtió que la gente de Yabo no asistía a ICE porque ‘los localizarían’. Aun así, se ofreció a realizar la presentación.
“Esto es SRAD. SRAD es la mayor empresa de datos deportivos e integridad del mundo.
“Su CEO, Carsten Koerl, la ha comparado con el FBI del juego.
“En la conferencia de resultados del tercer trimestre de 2025, describió un proceso de KYC de ‘cuatro niveles’ y afirmó que la compañía supervisa muy de cerca la actividad en mercados ilegales.
“Consideramos que esta afirmación es falsa, contradicha no solo por nuestra investigación encubierta, sino también por el propio código del sitio web de SRAD, los testimonios de 15 empleados actuales y antiguos que entrevistamos y la infraestructura expuesta de un modelo de negocio que depende de operadores ilegales para sobrevivir.
“Nuestra investigación concluye que SRAD ha ayudado activamente a operadores de juego ilegales en los mercados negros y grises de todo el mundo, no como consecuencia de un accidente o una omisión, sino como estrategia empresarial.
“Estimamos que actualmente los operadores ilegales aportan aproximadamente entre el 20% y el 40% de los ingresos totales”, afirma el informe de Muddy Waters Research.
“Identificamos casi 50 empresas que son clientes o colaboradores actuales o recientes de SRAD y que operan en mercados ilegales.
“Entre ellas se encuentran 1xBet y FonBet en Rusia, vinculadas al crimen organizado; 8xBet, OKVIP y SBOBet en el sudeste asiático, vinculadas a casos de esclavitud moderna en Camboya; y el conocido Yabo Group en China”.
Amaño de partidos
Mientras tanto, el segundo informe sobre las presuntas actividades ilegales de Sportradar, elaborado por Callisto Research, concluyó:
“Creemos que la imagen cuidadosamente construida de Sportradar como líder en ‘integridad deportiva’ y fuerza contra el juego ilegal resulta engañosa, dadas nuestras conclusiones sobre su verdadera exposición a operadores ilegales, incluidos aquellos directamente vinculados al amaño de partidos.
“Tras examinar cientos de plataformas de apuestas, encontramos indicios que sugieren que más de 270 plataformas individuales —más de un tercio de las 800 que Sportradar afirma atender— utilizan productos o servicios de Sportradar, o aseguran explícitamente hacerlo, mientras operan ilegalmente en mercados de apuestas regulados o prohibidos.
“Muchos de estos operadores no cuentan con ninguna licencia.
“Creemos que esta exposición es significativa.
“Todos los antiguos empleados con los que hablamos reconocieron la exposición de Sportradar a los denominados mercados ‘grises’ o negros.
“Estas relaciones son incompatibles con los requisitos regulatorios que Sportradar debe cumplir en mercados clave.
“Hemos compartido nuestras conclusiones con varios organismos reguladores de Norteamérica y Europa.
“Tres reguladores estadounidenses del juego ya han iniciado revisiones.
“Creemos que Sportradar tendrá que elegir entre renunciar a los ingresos procedentes de operadores ilegales o perder sus licencias en Europa y Norteamérica”.
Con información adicional de Lauren Harrison.
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