Henry Williams: El Hombre en la Cima del Juego en Michigan


Hen­ry Williams nun­ca se imag­inó con­vir­tién­dose en uno de los reg­u­ladores de jue­gos de azar más recono­ci­dos de Esta­dos Unidos.

Pero tras años tra­ba­jan­do en primera línea en tra­ba­jo social y pres­en­cian­do el duro cos­to de la adic­ción, Hen­ry (en la foto arri­ba) aho­ra se encuen­tra en el cen­tro de la acción como Direc­tor Ejec­u­ti­vo de la Jun­ta de Con­trol de Jue­gos de Michi­gan (MGCB).

La adic­ción en todas sus formas—drogas, alco­hol, jue­gos de azar, entre otras—ha “mar­ca­do todo lo que he logra­do en mi car­rera”, me con­tó Hen­ry en una entre­vista tele­fóni­ca exclu­si­va esta sem­ana.

Ingresó a la MGCB en 2001 y se con­vir­tió en direc­tor ejec­u­ti­vo 20 años después, después de ascen­der en las filas de uno de los reg­u­ladores de jue­gos de azar más poderosos de Améri­ca.

Williams, caris­máti­co y con la com­plex­ión impo­nente de un jugador de fút­bol amer­i­cano, es quizá el defen­sor más firme de los jue­gos de azar respon­s­ables que uno podrá encon­trar.

Al prin­ci­pio de su car­rera en la MGCB, le dijeron que nun­ca con­seguiría fon­dos para el juego bené­fi­co ni para el juego respon­s­able en el pre­supuesto estatal. Pero logró ambos obje­tivos, los logros pro­fe­sion­ales de los que más se enorgul­lece, dice.

Y, lo que es más impor­tante, este líder deci­di­do y direc­to tam­bién ayudó a impul­sar el mer­ca­do del juego en Michi­gan has­ta con­ver­tir­lo en una indus­tria de var­ios miles de mil­lones de dólares.

Hoy Michi­gan es uno de sólo siete esta­dos en EE. UU. que han reg­u­la­do tan­to el iGam­ing como las apues­tas deporti­vas en línea.

Después de cin­co años de apues­tas en línea legales, el iGam­ing ha lle­ga­do a una eta­pa más madu­ra. Pero eso no sig­nifi­ca que los retos reg­u­la­to­rios sean más sim­ples. Al con­trario, el entorno cam­bia más rápi­do que nun­ca.

Mer­ca­dos de predic­ción

Hace cin­co años, los mer­ca­dos de predic­ción no esta­ban en la agen­da reg­u­la­to­ria de Michi­gan. Aho­ra son uno de los desafíos más grandes que enfrenta el esta­do y todo EE. UU.

Y para Hen­ry, esto demues­tra cuán rápi­do puede cam­biar el panora­ma de los jue­gos de azar y la reg­u­lación.

Michi­gan, hog­ar de la Motor City Detroit, es uno de los prin­ci­pales esta­dos de jue­gos de azar en línea de EE. UU. por ingre­sos

Cuan­do se le pre­gun­tó sobre las recientes prop­ues­tas de nuevas nor­mas de la Comisión de Com­er­cio de Futur­os de Pro­duc­tos Bási­cos (CFTC), que, entre otras cosas, bus­can aclarar el dere­cho de los mer­ca­dos de predic­ción a ofre­cer apues­tas deporti­vas, con o sin aprobación estatal, Hen­ry respondió de inmedi­a­to:

“La prop­ues­ta de la CFTC no tiene fun­da­men­to. Pun­to.

“Los esta­dos, inclu­i­do Michi­gan, han pasa­do años con­struyen­do regímenes de licen­cias, impuestos y pro­tec­ción al con­sum­i­dor alrede­dor de las apues­tas deporti­vas y no creo que un cam­bio de reglas en la CFTC susti­tuya eso.

“En mi opinión sin­cera, esto prob­a­ble­mente nece­si­ta que un tri­bunal mar­que clara­mente la línea o que el Con­gre­so inter­ven­ga y leg­isle sobre el límite.

“Actual­mente ten­emos sis­temas fed­erales y estatales tratan­do de impon­er autori­dad; esa es una situación inestable para que opere una indus­tria entera.

“Pre­sen­tar estos pro­duc­tos como instru­men­tos de ‘inver­sión’ o ‘com­er­cio’, en lugar de apues­tas sobre el resul­ta­do de even­tos deportivos, soca­va un prin­ci­pio fun­da­men­tal del juego respon­s­able, es decir: El juego de azar es solo para fines de entreten­imien­to, no como una estrate­gia financiera.”

Sal­i­da de la NCPG

Esa mis­ma pre­ocu­pación motivó la reciente decisión de la MGCB de reti­rarse como miem­bro del Con­se­jo Nacional sobre Prob­le­mas con el Juego, una acción que Williams dice “fue moti­va­da por la decisión de la NCPG de acep­tar como miem­bro a un oper­ador de mer­ca­dos de predic­ción.

“La MGCB no cree que pue­da seguir afil­i­a­da a una orga­ni­zación que tam­bién está aso­ci­a­da con una empre­sa que el esta­do con­sid­era que opera jue­gos de azar ile­gales y sin licen­cia.”

En su opinión, la decisión ha “gen­er­a­do mucha con­fusión sobre quién real­mente cumple con los están­dares de pro­tec­ción al con­sum­i­dor”, envian­do “la señal equiv­o­ca­da jus­to cuan­do los esta­dos inten­tan trazar una línea clara entre apues­tas reg­u­ladas con licen­cia y mer­ca­dos de predic­ción no reg­u­la­dos”.

Pero para Hen­ry, esto tam­bién pone en evi­den­cia un prob­le­ma mucho may­or.

Y resalta la fal­ta de un mar­co nacional coor­di­na­do para el apoyo ante prob­le­mas de juego: “No existe un mar­co nacional fuerte y coor­di­na­do de apoyo con­tra los prob­le­mas de juego en el que los 50 esta­dos puedan con­fi­ar de man­era con­sis­tente.

“Creo que esa es una con­ver­sación real que la indus­tria y los leg­is­ladores deben ten­er.”

El prob­le­ma con los datos sobre el juego prob­lemáti­co

Michi­gan es cono­ci­do por pro­mover el juego legal, con algu­nas de las reg­u­la­ciones más estric­tas en el país.

El esta­do de los Grandes Lagos cuen­ta con un pro­gra­ma de autoex­clusión, límites de depósi­to y de tiem­po, la Lista de Per­sonas Desvin­cu­ladas (“Dis­as­so­ci­at­ed Per­sons List”) y soft­ware de blo­queo de ter­ceros como Gam­ban; además de cam­pañas educa­ti­vas sobre juego respon­s­able como “Don’t Regret the Bet” y “Don’t Bet On Your Future”.

Pero, como en todo EE. UU., Michi­gan no mon­i­torea los daños provo­ca­dos por el juego ni las tasas de preva­len­cia de la adic­ción.

Hen­ry Williams, Direc­tor Ejec­u­ti­vo de la Jun­ta de Con­trol de Jue­gos de Michi­gan, es uno de los reg­u­ladores más poderosos y recono­ci­dos de Esta­dos Unidos

Y para Hen­ry, nom­i­na­do como “Reg­u­lador del Año” en los Pre­mios Amer­i­can Gam­bling Awards 2024, eso se está volvien­do un prob­le­ma cada vez más alar­mante.

“A medi­da que el juego se inte­gra más en la vida cotid­i­ana, la ausen­cia de datos se con­vierte en una may­or debil­i­dad”, advierte.

“Nece­si­ta­mos una recopi­lación de datos más con­sis­tente, tan­to a niv­el estatal como nacional, para que no este­mos dis­eñan­do políti­cas de juego respon­s­able solo basán­donos en suposi­ciones, y podamos medir si her­ramien­tas como las uti­lizadas en Michi­gan real­mente están lle­gan­do a las per­sonas que las nece­si­tan.”

Mis­ión con­tin­ua

Reflex­io­nan­do sobre los últi­mos cin­co años y el futuro, Williams cree que el may­or logro de Michi­gan “ha sido crear una estruc­tura de licen­cias y cumplim­ien­to que ha ido a la par del rápi­do crec­imien­to sin com­pro­m­e­ter la pro­tec­ción al consumidor—algo que no todos los esta­dos han logra­do”.

Las impre­sio­n­antes cifras mues­tran qué tan rápi­do ha cre­ci­do el mer­ca­do.

Michi­gan aho­ra cuen­ta con 15 oper­adores de iGam­ing y casas de apues­tas deporti­vas por inter­net con licen­cia, que gener­aron un récord de US$3.300 mil­lones (£2.400 mil­lones) en AGR en 2025 — un aumen­to inter­an­u­al del 39% y sufi­ciente para colo­car al esta­do entre los tres prin­ci­pales mer­ca­dos de jue­gos de azar en línea de EE. UU. por ingre­sos totales.

 

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