Fred Done advierte: los nuevos impuestos podrían destruir la industria de apuestas británica


Para el fun­dador de Bet­fred, Fred Done, todo comen­zó con una apues­ta de £25 a que Inglater­ra ganaría la Copa del Mun­do de 1966. Pero 60 años después parece poco prob­a­ble que cualquiera de los clientes en sus 1,287 casas de apues­tas de High Street pue­da realizar apues­tas en el tor­neo del próx­i­mo año en los EE. UU.

Con las inmi­nentes subidas de impuestos y los pagos más altos a la seguri­dad social, la indus­tria de apues­tas minoris­tas del Reino Unido se enfrenta a una cri­sis exis­ten­cial, advierte Done, y podría lle­var al cierre de miles de tien­das de apues­tas y la pér­di­da de dece­nas de miles de empleos, dijo el mul­ti­mil­lonario fun­dador de Bet­fred y la leyen­da del “chico local” a los medios de comu­ni­cación el fin de sem­ana.

Naci­do en Sal­ford, Greater Man­ches­ter, Done uti­lizó sus ganan­cias de £200 de la Copa del Mun­do para abrir su primera tien­da de apues­tas con su her­mano, Peter, al año sigu­iente en 1967.

Hoy en día, los her­manos Done, ambos en sus 80, son los segun­dos may­ores con­tribuyentes de impuestos del Reino Unido, US$367.10m el año pasa­do, y emplean a más de 7,000 per­sonas en su nego­cio minorista y de iGam­ing, que aún tiene su sede en el noroeste, en War­ring­ton.

Pero si la can­ciller Rachel Reeves sigue ade­lante con las muy anun­ci­adas subidas de impuestos, sig­nifi­cará un desas­tre para Bet­fred y otras com­pañías de apues­tas de High Street.

Book­ie Ile­gal

Esta es la may­or ame­naza que enfrentan las tien­das de apues­tas des­de que fueron legal­izadas en 1961, advir­tió Done, cuyo padre era un book­ie local de la calle o ile­gal.

De £25 a mul­ti­mil­lonario, el copropi­etario de Bet­fred Fred Done advierte que impuestos de juego minorista más altos ten­drán un efec­to dev­as­ta­dor en su nego­cio y en las otras icóni­cas casas de apues­tas de High Street del Reino Unido.

Y está hacien­do eco de los temores expre­sa­dos este mes por Flut­ter Enter­tain­ment, Pad­dy Pow­er, que están cer­ran­do 57 de sus tien­das en el Reino Unido e Irlan­da; mien­tras tan­to, Entain, propi­etario de Lad­brokes Coral, y evoke de William Hill tam­bién han ame­naza­do con cer­rar cien­tos de sus casas de apues­tas si se impo­nen las subidas de impuestos.

Impul­sa­da por el ex primer min­istro británi­co laborista Gor­don Brown, una coali­ción de 100 diputa­dos social­is­tas y el think-tank de izquier­da Insti­tu­to de Inves­ti­gación de Políti­cas Públi­cas (IPPR), se está instan­do a Reeves a aumen­tar los impuestos de iGam­ing del 21 por cien­to al 50 por cien­to, el actu­al deber del 20 por cien­to sobre trag­a­monedas y máquinas de juego tam­bién al 50 por cien­to y el impuesto gen­er­al sobre apues­tas deporti­vas del 15 por cien­to al 30 por cien­to.

Los econ­o­mis­tas del gob­ier­no esti­man que los impuestos más altos gener­arían £3.2 mil mil­lones adi­cionales al año (US$4.29bn), además de los US$4.96bn que la indus­tria del juego ya paga al erario públi­co por año, y ayu­daría a aliviar la pobreza infan­til, así como a llenar el déficit pre­supues­tario nacional de US$40.28bn.

Pero la indus­tria del juego, citan­do el caso reciente de Holan­da, donde el rendimien­to fis­cal cayó después de los aumen­tos de impuestos, dice que tal movimien­to solo obligaría a aún más jugadores a apos­tar en sitios ile­gales en el extran­jero.

Malo para el Nego­cio

“Con inter­net aho­ra, no puedes deten­er­lo. Lo últi­mo que quiero ver es per­sonas con prob­le­mas de juego. Son mal­os para el nego­cio”, afir­mó Done.

Cien­tos de tien­das de apues­tas Bet­fred, muchas de ellas impor­tantes cen­tros sociales comu­ni­tar­ios, se enfrentan al cierre si la can­ciller Rachel Reeves impone grandes aumen­tos de impuestos sobre la indus­tria de juego minorista del Reino Unido.

“Si el impuesto subiera a algo como el 40 por cien­to o inclu­so el 35 por cien­to, no hay ganan­cia en el nego­cio. Ten­dríamos que cer­rar­lo. Estoy hablan­do de pér­di­das de empleos aquí. Esta­mos hablan­do prob­a­ble­mente de 7,500”, dijo el dueño de Bet­fred a la BBC.

“300 [de mis tien­das] actual­mente están per­di­en­do dinero. Un aumen­to del cin­co por cien­to en los impuestos al juego ele­varía esa cifra a 430.

“Los recientes aumen­tos en las Con­tribu­ciones a Seguros Nacionales del empleador y el salario mín­i­mo ya han agre­ga­do £20m (US$26.84m) a los cos­tos de mi com­pañía”, dijo Done.

Según algu­nas esti­ma­ciones, los efec­tos del juego dañi­no cues­tan al Reino Unido has­ta US$2.37bn mil mil­lones al año en impacto social.

Adic­ción

Y el Prof. Ash­win Kumar, Direc­tor de Inves­ti­gación y Políti­ca en el think-tank IPPR cree que se nece­si­tan impuestos más altos para com­bat­ir la adic­ción al juego.

El pro­fe­sor Ash­win Kumar del Insti­tu­to de Inves­ti­gación de Políti­cas Públi­cas cree que impuestos más altos dis­uadirán la adic­ción al juego.

“Sabe­mos que la may­oría de las ganan­cias obtenidas por las com­pañías de juego provienen de un número muy pequeño de jugadores, muchos de los cuales están en ries­go de sufrir daños graves. Y por eso creemos que los deberes deberían ser más altos, al igual que el taba­co y el alco­hol”, argu­men­ta.

Sin embar­go, las casi 6,000 casas de apues­tas de High Street del Reino Unido, que emplean a unas 46,000 per­sonas, tam­bién desem­peñan una fun­ción social vital de cohe­sión, sim­patía social y diver­sión, dice Fred Done.

“Estoy real­mente orgul­loso de nue­stro nego­cio. Somos una gran parte de la comu­nidad en algu­nas áreas. La apues­ta prome­dio es de £9 (US$12). Deberías ver la amis­tad y el ambi­ente entre nue­stros tra­ba­jadores y nue­stros clientes.

“No somos la pla­ga de la sociedad.

“¡Somos parte de la indus­tria del entreten­imien­to!”

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