El Ministro Luiz Fux del Supremo Tribunal Federal (STF) realizó el martes una audiencia pública para debatir los impactos de la prohibición de las apuestas online en Brasil, con representantes de los clubes y entidades del fútbol brasileño, el sector más golpeado por la medida drástica del Presidente Lula da Silva, y que piden un período de transición para adaptar sus finanzas.
Fux resaltó que la audiencia no podía decidir nada sobre el tema que tiene dividido a la sociedad brasileña y su objetivo era solamente air las posiciones de todos los interesados, incluso funcionaros del gobierno, entre ellos el Ministro de Salud quien sostuvo que las apuestas online han aumentado los suicidios, la violencia doméstica y la ludopatía en Brasil.
La audiencia responde a cuestionamientos jurídicos surgidos tras la aprobación de la Medida Provisional (MP) 1.394/2026, que prohibió las apuestas en el país, en particular recursos presentados por la organizaciones empresariales del sector de apuestas y el iGaming, la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) y el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), que buscan la suspensión de la medida, y que fueron apoyados por los clubes de fútbol.
“La explotación de los juegos constituye una actividad que obtiene sus ganancias de la incapacidad de las personas para comprender; son protagonistas inconscientes de su propio drama”, afirmó el magistrado Fux, quien dejó en claro que está a favor de mantener la prohibición de las apuestas deportivas y los juegos online.
Si bien el gobierno ha presentado al fenómeno de las apuestas como un problema de salud, quedó en evidencia el tremendo impacto económico que la prohibición ya está causando, con miles de despidos y la devastación de los ingresos millonarios de los clubes de fútbol que dependen de los patrocinios y la publicidad de los operadores de apuestas.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), a través de su representante, el abogado Igor Mauler Santiago, detalló las cifras millonarias que el deporte genera en ingresos y en impuestos, mientras emplea a 630.000 personas.
La prohibición llegó en plena negociación de los contrato de patrocinios que tienen la mayoría de los clubes. Frente a la repentina interrupción de ingresos, los clubes van a verse obligados a vender jugadores y otros activos, y todo el ecosistema del fútbol en Brasil va a perder valor, advirtió el abogado.
“La CBF confía en que los poderes públicos lleguen a una solución razonable que deberá construirse. Un horizonte razonable un periodo de adaptación de tres temporadas”, afirmó Mauler Santiago.
La idea de una transición fue apoyada por los representantes de los clubes que declararon en la audiencia:
Flamengo, Fluminense, Botafogo, Cruzeiro, São Paulo, Corinthians, Grêmio, Vitória y Guarani.
Los clubes presentaron argumentos muy sólidos, siendo su punto más fuerte es que no se trataba solo de que las casas de apuestas perdieran clientes; también afectaba a los clubes de fútbol, los deportes olímpicos, el desarrollo del fútbol base y los empleos, que se verían afectados casi de la noche a la mañana.
“Creo que la presión será enorme. El impacto va mucho más allá del fútbol. Las empresas de medios de comunicación, las emisoras, los medios digitales y las agencias de publicidad brasileñas también se han vuelto muy dependientes de las casas de apuestas como principales anunciantes”, dijo el periodista deportivo Alexsander Vieira, según el cual la audiencia demostró que existe una oposición significativa a la prohibición y el tema también está ganando impulso político en el Congreso con 99 enmiendas presentadas.
“Sin embargo, no daría por sentado que los clubes ganarán. El gobierno defiende la prohibición por motivos de salud pública, en particular por la ludopatía y el endeudamiento de los hogares. Estos son argumentos serios que no se pueden simplemente ignorar”, dijo Vieira.
El resultado más realista podría ser un compromiso: permitir el regreso de las apuestas deportivas reguladas bajo reglas más estrictas, al tiempo que se crea un período de transición para proteger los contratos de patrocinio y medios de comunicación existentes, concluyó.
Eric Rodrigues Brasil, representante de la Asociación Brasileña de Libertad Económica (ABLE), se ocupó de desmentir falsedades que han sido fomentado por el gobierno: que las apuestas han causado el endeudamiento y la morosidad de las familias, cuando es un problema estructural de altos intereses que ha existido por décadas, y que las apuestas han reducido el producto bruto (PIB) de Brasil, como sostiene la Asociación Brasileña de Supermercados.










