La industria del juego comercial en Estados Unidos registró otro año récord, con ingresos brutos del juego (GGR) que alcanzaron los US$78.72 mil millones, un aumento del 9,2% interanual, marcando el sexto año consecutivo de crecimiento.
Sin embargo, la celebración llega en medio de crecientes tensiones políticas entre el sector tradicional del juego y el emergente mundo de los mercados de predicción. A pesar de estos desafíos, la American Gaming Association (AGA) confirmó que la industria legal y regulada a nivel estatal en Estados Unidos superó récords anteriores, aportando US$18.09 mil millones en impuestos estatales y apoyando 1,8 millones de empleos.
“Por otro año más, el juego comercial legal en Estados Unidos ha ofrecido resultados excepcionales para consumidores, operadores y las comunidades a las que servimos”, afirmó Bill Miller, presidente y CEO de la American Gaming Association.
“Estos ingresos y contribuciones fiscales récord demuestran el amplio atractivo de los mercados de juego regulados y por qué una fuerte supervisión estatal sigue siendo esencial a medida que nuestra industria evoluciona”.
Crecimiento en todos los verticales
El juego tradicional en establecimientos físicos dominó el mercado, generando US$50.94 mil millones. Aunque el crecimiento interanual fue moderado, con un aumento del 2,3%, los impuestos subieron hasta US$11.33 mil millones, un incremento del 7,2%.

Más de 134 millones de estadounidenses visitaron casinos físicos en todo el país en 2025, con Las Vegas Strip aportando más que cualquier otro mercado al total de ingresos del juego presencial.
Los ingresos por apuestas deportivas alcanzaron US$16.96 mil millones, un aumento del 22,8%. Este crecimiento fue impulsado en parte por el lanzamiento del mercado en Missouri el 1 de diciembre de 2025 y por la expansión en Washington D.C., que pasó de un modelo de operador único a uno con múltiples operadores, lo que generó un aumento interanual del 96% en ese territorio.
El volumen total de apuestas deportivas (handle) llegó a US$166.94 mil millones, un 11% más que el año anterior. Las casas de apuestas reguladas a nivel estatal generaron US$3.71 mil millones en impuestos, un incremento del 32,4%. Los principales mercados por GGR fueron Nueva York, Illinois, Nueva Jersey y Ohio.
El iGaming también registró un fuerte crecimiento, alcanzando US$10.74 mil millones en GGR, un aumento del 27,6%, y generando US$2.59 mil millones en impuestos.
Ningún nuevo estado lanzó casinos online legales en 2025, pero Maine legalizó el iGaming para sus cuatro tribus reconocidas federalmente. La fecha de lanzamiento aún no ha sido anunciada, aunque se espera para finales de 2026.
Los 38 estados analizados por la AGA registraron crecimiento, lo que refleja, según la asociación, un “fuerte entusiasmo de los consumidores por el juego legal y regulado”.
“Rogue cowboys”
A pesar de los impresionantes resultados, la AGA no perdió la oportunidad de criticar a los mercados de predicción mientras destacaba los desafíos que enfrenta la industria.
El exgobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, ampliamente considerado el “padrino” del juego en Estados Unidos por liderar la batalla legal que condujo a la derogación de PASPA en 2018, y actualmente asesor estratégico de la AGA, afirmó que los mercados de predicción desrespetan fundamentalmente los derechos de los estados.
“Estas personas de los mercados de predicción son ‘rogue cowboys’”, dijo Christie, señalando que dañan la integridad de la industria y ofrecen un producto potencialmente adictivo sin control.
Al referirse al papel de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) en su expansión, añadió: “Esto no es una materia prima. Esto es una apuesta. Todo el mundo sabe lo que es. Ni siquiera está dentro de su ámbito de regulación”.
Miller reforzó el mensaje: “Con 2025 marcando otro año récord, el desempeño de la industria refuerza un principio claro: las apuestas deportivas deben estar bajo regulación estatal y tribal. Así es como se protege a los consumidores y cómo las comunidades comparten los beneficios”.
Hasta la fecha, la AGA estima que los mercados de predicción han costado a los estados más de US$500 millones en impuestos.

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