Tatiana María Vásquez: La confianza será el verdadero diferenciador de los operadores hacia 2030


Tatiana María Vásquez Pas­trana es abo­ga­da espe­cial­ista en reg­u­lación de jue­gos de azar y aseso­ra a empre­sas oper­ado­ras de casi­nos, oper­adores de juego online nacionales e inter­na­cionales, fab­ri­cantes de máquinas y a la Fed­eración Colom­biana de Empre­sar­ios de Jue­gos de Suerte y Azar (Fecoljue­gos). Además, se desem­peñó como aseso­ra de Coljue­gos durante tres años, adquirien­do una amplia expe­ri­en­cia en mate­ria reg­u­la­to­ria y de cumplim­ien­to.

En una entre­vista con iGam­ing Futuro (IGF), anal­iza la evolu­ción del mar­co reg­u­la­to­rio del juego online en Colom­bia y Ecuador, ponien­do el foco en los desafíos legales, trib­u­tar­ios y de cumplim­ien­to que enfrenta la indus­tria. A lo largo de la con­ver­sación abor­da temas como la reg­u­lación, AML, KYC, el juego respon­s­able, la seguri­dad jurídi­ca, el com­bate a la ile­gal­i­dad, la inno­vación tec­nológ­i­ca y la inver­sión extran­jera, expli­can­do cuáles serán los fac­tores deter­mi­nantes para con­stru­ir mer­ca­dos sostenibles y com­pet­i­tivos. Asimis­mo, ofrece su visión sobre cómo deberían evolu­cionar los mar­cos reg­u­la­to­rios de la región y qué dis­tin­guirá, de cara a 2030, a los oper­adores que logren con­sol­i­dar nego­cios basa­dos en la con­fi­an­za, el cumplim­ien­to y la sosteni­bil­i­dad.

Colom­bia es con­sid­er­a­da uno de los mer­ca­dos reg­u­la­dos más maduros de Lati­noaméri­ca, mien­tras que Ecuador avan­za hacia un nue­vo esce­nario para el juego online. Des­de su per­spec­ti­va, ¿cuáles son las prin­ci­pales lec­ciones que Ecuador debería tomar del mod­e­lo colom­biano y qué aspec­tos debería evi­tar?

Ecuador se encuen­tra en un momen­to muy dis­tin­to al que vivió Colom­bia cuan­do ini­ció la reg­u­lación de los jue­gos oper­a­dos por inter­net. Y pre­cisa­mente ahí rad­i­ca una de sus may­ores ven­ta­jas: tiene la posi­bil­i­dad de con­stru­ir su mod­e­lo apren­di­en­do de la expe­ri­en­cia acu­mu­la­da por otros mer­ca­dos de la región, aprovechan­do aque­l­lo que ha demostra­do fun­cionar y evi­tan­do algunos de los desafíos que inevitable­mente han surgi­do durante el pro­ce­so de madu­ración reg­u­la­to­ria.

Des­de esa per­spec­ti­va, con­sidero que una de las prin­ci­pales lec­ciones que puede tomar de Colom­bia es la impor­tan­cia de con­stru­ir una insti­tu­cional­i­dad sól­i­da des­de el comien­zo. Con­tar con un pro­ce­so de licen­ci­amien­to trans­par­ente, con reglas claras, mecan­is­mos tec­nológi­cos de super­visión, sis­temas robus­tos de pre­ven­ción del lava­do de activos y her­ramien­tas efec­ti­vas de pro­tec­ción al con­sum­i­dor gen­era con­fi­an­za para la inver­sión y for­t­alece el desar­rol­lo del mer­ca­do legal.

Aho­ra bien, la expe­ri­en­cia colom­biana tam­bién demues­tra que la reg­u­lación no puede enten­der­se como un pro­ce­so estáti­co. Las deci­siones reg­u­la­to­rias y trib­u­tarias deben con­stru­irse sobre análi­sis téc­ni­cos y eval­u­a­ciones de impacto que per­mi­tan antic­i­par sus efec­tos sobre la com­pet­i­tivi­dad del mer­ca­do, el com­por­tamien­to de los con­sum­i­dores y la sosteni­bil­i­dad de la indus­tria. La esta­bil­i­dad reg­u­la­to­ria y trib­u­taria resul­ta esen­cial para atraer inver­sión de largo pla­zo, espe­cial­mente en un sec­tor donde los oper­adores real­izan impor­tantes inver­siones tec­nológ­i­cas y desar­rol­lan mod­e­los de nego­cio con hor­i­zontes de var­ios años.

Ecuador enfrenta actual­mente dis­cu­siones reg­u­la­to­rias y trib­u­tarias rel­e­vantes, como el tratamien­to del IVA, la reten­ción en la fuente y otros aspec­tos que inci­den direc­ta­mente en la com­pet­i­tivi­dad del mer­ca­do. Pre­cisa­mente por ello, con­sidero fun­da­men­tal que las deci­siones que se adopten respon­dan a una visión inte­gral del mod­e­lo y no úni­ca­mente a obje­tivos fis­cales de cor­to pla­zo. La expe­ri­en­cia com­para­da demues­tra que un mer­ca­do legal com­pet­i­ti­vo ter­mi­na generan­do may­or val­or públi­co para el Esta­do que un esque­ma que, aunque incre­mente la car­ga trib­u­taria, ter­mine desplazan­do a los con­sum­i­dores hacia ofer­tas ile­gales. Por esa razón, el dis­eño del mod­e­lo trib­u­tario debe con­tribuir a for­t­ale­cer la sosteni­bil­i­dad del mer­ca­do reg­u­la­do y no con­ver­tirse, inad­ver­tida­mente, en un incen­ti­vo para la migración hacia oper­adores no autor­iza­dos.

Tam­bién creo que Ecuador tiene una opor­tu­nidad muy impor­tante para mirar el mer­ca­do con una visión de largo pla­zo. Hoy la reg­u­lación se con­cen­tra en los pronós­ti­cos deportivos y es nat­ur­al que el desar­rol­lo del mer­ca­do respon­da al mar­co jurídi­co y con­sti­tu­cional vigente, que establece unas condi­ciones par­tic­u­lares frente a otras juris­dic­ciones de la región. Pre­cisa­mente por ello, resul­ta con­ve­niente que el dis­eño reg­u­la­to­rio con­serve la flex­i­bil­i­dad sufi­ciente para adap­tarse a la evolu­ción del mer­ca­do y a las deci­siones que, den­tro del mar­co con­sti­tu­cional aplic­a­ble, el país pue­da adop­tar en el futuro. La reg­u­lación debe per­mi­tir evolu­cionar cuan­do el con­tex­to jurídi­co lo haga posi­ble, sin necesi­dad de recon­stru­ir el mod­e­lo des­de cero.

Final­mente, Ecuador tiene la posi­bil­i­dad de incor­po­rar des­de esta eta­pa her­ramien­tas que otros mer­ca­dos han venido desar­rol­lan­do con el tiem­po, como mecan­is­mos más robus­tos para com­bat­ir la ile­gal­i­dad, el for­t­alec­imien­to de los con­troles sobre la cade­na de provee­dores tec­nológi­cos, el blo­queo de medios de pago y una may­or coor­di­nación entre las difer­entes autori­dades del Esta­do. En mi opinión, los mer­ca­dos reg­u­la­to­rios más exi­tosos no son nece­sari­a­mente los que reg­u­lan primero, sino aque­l­los que saben apren­der de la expe­ri­en­cia com­para­da y con­struyen un mod­e­lo capaz de evolu­cionar jun­to con la indus­tria.

Durante los últi­mos años, los reg­u­ladores de la región han incre­men­ta­do las exi­gen­cias en mate­ria de cumplim­ien­to. ¿Cómo cree que evolu­cionarán las obliga­ciones rela­cionadas con AML, KYC, pro­tec­ción del jugador y mon­i­toreo transac­cional durante los próx­i­mos tres a cin­co años?

Creo que la ten­den­cia es clara: las obliga­ciones de cumplim­ien­to seguirán for­t­ale­cién­dose, pero tam­bién cam­biará la for­ma en que se entien­den y se super­visan. Pasare­mos de mod­e­los cen­tra­dos prin­ci­pal­mente en el cumplim­ien­to for­mal de req­ui­si­tos a esque­mas mucho más dinámi­cos, apoy­a­dos en tec­nología, analíti­ca de datos y gestión inte­gral del ries­go.

En mate­ria de pre­ven­ción de lava­do de activos y finan­ciación del ter­ror­is­mo, ver­e­mos pro­ce­sos de debi­da dili­gen­cia mucho más sofisti­ca­dos, donde el análi­sis del com­por­tamien­to transac­cional ten­drá un papel tan impor­tante como la ver­i­fi­cación ini­cial de iden­ti­dad. El mon­i­toreo dejará de ser un ejer­ci­cio per­iódi­co para con­ver­tirse en un pro­ce­so con­tin­uo, sopor­ta­do en her­ramien­tas tec­nológ­i­cas capaces de iden­ti­ficar patrones de ries­go y gener­ar aler­tas tem­pranas. La evolu­ción reg­u­la­to­ria que hemos vis­to recien­te­mente en país­es como Brasil, Perú y Ecuador, donde los oper­adores han pasa­do a ser suje­tos oblig­a­dos en mate­ria de pre­ven­ción del lava­do de activos, refle­ja clara­mente esa ten­den­cia region­al hacia sis­temas de cumplim­ien­to cada vez más robus­tos.

Algo sim­i­lar ocur­rirá con la pro­tec­ción del jugador. Cada vez será más impor­tante uti­lizar la infor­ma­ción disponible para iden­ti­ficar com­por­tamien­tos de ries­go, for­t­ale­cer las medi­das pre­ven­ti­vas y desar­rol­lar estrate­gias de inter­ven­ción opor­tu­nas. En mi opinión, el juego respon­s­able dejará de enten­der­se úni­ca­mente como una obligación reg­u­la­to­ria para con­ver­tirse en un ele­men­to esen­cial de la sosteni­bil­i­dad del nego­cio y de la con­fi­an­za que reg­u­ladores, inver­sion­istas y con­sum­i­dores deposi­tan en los oper­adores autor­iza­dos.

No obstante, tam­bién con­sidero impor­tante que esta evolu­ción respon­da a un prin­ci­pio de pro­por­cional­i­dad. El ver­dadero desafío no con­siste en aumen­tar indefinida­mente las obliga­ciones de cumplim­ien­to, sino en ase­gu­rar que esas obliga­ciones respon­dan al niv­el de ries­go que se pre­tende ges­tionar y con­tribuyan efec­ti­va­mente a pro­te­ger la inte­gri­dad del mer­ca­do. Un sis­tema de cumplim­ien­to efi­ciente no es nece­sari­a­mente el que exige más con­troles, sino el que per­mite iden­ti­ficar mejor los ries­gos y actu­ar opor­tu­na­mente frente a ellos.

Adi­cional­mente, creo que ver­e­mos una evolu­ción muy impor­tante en la for­ma en que los pro­pios oper­adores entien­den el cumplim­ien­to. Ya no será un asun­to exclu­si­vo de las áreas de Com­pli­ance o Jurídi­ca, sino un com­po­nente trans­ver­sal de la cul­tura orga­ni­za­cional. Cada vez más oper­adores incor­po­rarán están­dares de autor­reg­u­lación, inte­gri­dad y buen gob­ier­no cor­po­ra­ti­vo que inclu­so irán más allá de las exi­gen­cias mín­i­mas pre­vis­tas por la reg­u­lación. Esa evolu­ción será pos­i­ti­va para toda la indus­tria, porque un mer­ca­do trans­par­ente, ínte­gro y con­fi­able no se con­struye úni­ca­mente a través de la super­visión del reg­u­lador, sino tam­bién medi­ante el com­pro­miso de los pro­pios oper­adores con las mejores prác­ti­cas.

En ese esce­nario, con­sidero que el cumplim­ien­to dejará de ser sim­ple­mente un req­ui­si­to para obten­er o man­ten­er una licen­cia y pasará a con­ver­tirse en un ver­dadero difer­en­ci­ador com­pet­i­ti­vo. Los oper­adores que logren inte­grar esa cul­tura de cumplim­ien­to den­tro de su estrate­gia de nego­cio serán quienes generen may­or con­fi­an­za para reg­u­ladores, inver­sion­istas y con­sum­i­dores, y quienes estarán mejor prepara­dos para cre­cer de man­era sostenible en mer­ca­dos cada vez más exi­gentes.

Des­de su expe­ri­en­cia tan­to en Coljue­gos como aseso­ran­do a oper­adores nacionales e inter­na­cionales, ¿cuál es hoy el may­or desafío de cumplim­ien­to para una empre­sa que bus­ca cre­cer de for­ma sostenible en mer­ca­dos como Colom­bia y Ecuador?

Des­de mi per­spec­ti­va, el may­or desafío de cumplim­ien­to para una empre­sa que bus­ca cre­cer de for­ma sostenible no con­siste úni­ca­mente en cumplir las obliga­ciones que impone la reg­u­lación, sino tam­bién en desar­rol­lar su activi­dad den­tro de mar­cos reg­u­la­to­rios que ofrez­can un gra­do razon­able de seguri­dad jurídi­ca y pre­vis­i­bil­i­dad. En una indus­tria donde las inver­siones son de largo pla­zo y los oper­adores deben realizar impor­tantes desar­rol­los tec­nológi­cos, estruc­turar equipos espe­cial­iza­dos y asumir exi­gentes obliga­ciones reg­u­la­to­rias, con­tar con reglas claras y rel­a­ti­va­mente esta­bles resul­ta fun­da­men­tal para plan­i­ficar el crec­imien­to.

Nat­u­ral­mente, los Esta­dos tienen la fac­ul­tad de ajus­tar sus políti­cas públi­cas y sus mod­e­los reg­u­la­to­rios o trib­u­tar­ios. Sin embar­go, cuan­do esos cam­bios se pro­ducen de man­era fre­cuente o sin mecan­is­mos ade­cua­dos de tran­si­ción, el desafío para los oper­adores deja de ser sim­ple­mente adap­tarse a una nue­va obligación; pasa a ser man­ten­er la via­bil­i­dad del nego­cio sin afec­tar el cumplim­ien­to de todas las exi­gen­cias reg­u­la­to­rias. La seguri­dad jurídi­ca no impli­ca que las nor­mas no puedan cam­biar, sino que esos cam­bios respon­dan a obje­tivos clara­mente definidos, cuenten con sufi­ciente soporte téc­ni­co y per­mi­tan una imple­mentación razon­able.

Ese desafío se man­i­fi­es­ta de man­era dis­tin­ta en Colom­bia y Ecuador. Colom­bia cuen­ta con un mer­ca­do ple­na­mente reg­u­la­do y un rég­i­men de licen­cias con­sol­i­da­do, por lo que los oper­adores han debido adap­tar su operación a mod­i­fi­ca­ciones reg­u­la­to­rias y trib­u­tarias sobre un mod­e­lo ya maduro. Ecuador, por su parte, se encuen­tra actual­mente en la con­struc­ción de su mar­co reg­u­la­to­rio para los pronós­ti­cos deportivos online. En ese con­tex­to, el desafío con­siste en desar­rol­lar estrate­gias de nego­cio sobre un mod­e­lo que aún está evolu­cio­nan­do, par­tic­u­lar­mente en aspec­tos trib­u­tar­ios y de super­visión, lo que hace aún más impor­tante brindar seguri­dad jurídi­ca, esta­bil­i­dad y clar­i­dad a los oper­adores que están apo­s­tan­do por el desar­rol­lo de este nue­vo mer­ca­do.

Aho­ra bien, la respues­ta a ese desafío tam­poco depende exclu­si­va­mente del reg­u­lador. Las empre­sas que logran cre­cer de man­era sostenible son aque­l­las que dejan de enten­der el cumplim­ien­to como una respon­s­abil­i­dad exclu­si­va del área jurídi­ca o del ofi­cial de cumplim­ien­to y lo incor­po­ran como un cri­te­rio per­ma­nente para la toma de deci­siones. Esa visión les per­mite ges­tionar mejor los ries­gos, adap­tarse con may­or rapi­dez a los cam­bios reg­u­la­to­rios y gener­ar may­ores nive­les de con­fi­an­za frente a reg­u­ladores, inver­sion­istas y con­sum­i­dores.

En defin­i­ti­va, con­sidero que el cumplim­ien­to y la seguri­dad jurídi­ca no deben enten­der­se como con­cep­tos inde­pen­di­entes. El primero exige un com­pro­miso per­ma­nente por parte de las empre­sas; la segun­da con­sti­tuye una condi­ción indis­pens­able para que esas empre­sas puedan inver­tir, inno­var y cre­cer de man­era sostenible. Cuan­do ambos ele­men­tos se com­ple­men­tan, el resul­ta­do es un mer­ca­do más trans­par­ente, más com­pet­i­ti­vo y con may­or capaci­dad para gener­ar con­fi­an­za en todos sus actores.

En Colom­bia se han imple­men­ta­do her­ramien­tas para blo­quear oper­adores no autor­iza­dos, aunque el desafío con­tinúa. ¿Qué estrate­gias adi­cionales con­sid­era que podrían ser más efec­ti­vas para pro­te­ger al con­sum­i­dor sin afec­tar la com­pet­i­tivi­dad del mer­ca­do reg­u­la­do?

El blo­queo de oper­adores no autor­iza­dos ha sido una her­ramien­ta impor­tante den­tro de la estrate­gia de con­trol de la ile­gal­i­dad y debe seguir for­man­do parte de las fac­ul­tades de los reg­u­ladores. Sin embar­go, la expe­ri­en­cia demues­tra que, por sí sola, no resul­ta sufi­ciente. La operación ile­gal evolu­ciona con gran rapi­dez y tiene una enorme capaci­dad para adap­tarse, por lo que la respues­ta del Esta­do debe ser mucho más inte­gral.

En mi opinión, el prin­ci­pal cam­bio de enfoque con­siste en dejar de con­cen­trar los esfuer­zos exclu­si­va­mente sobre el oper­ador ile­gal y comen­zar a inter­venir toda la cade­na de val­or que hace posi­ble esa operación. Eso impli­ca for­t­ale­cer la coop­eración con las enti­dades financieras para avan­zar en mecan­is­mos de blo­queo de medios de pago, desar­rol­lar her­ramien­tas de inteligen­cia y analíti­ca de datos, for­t­ale­cer la coor­di­nación entre autori­dades admin­is­tra­ti­vas y judi­ciales y ampli­ar la coop­eración inter­na­cional frente a oper­adores que actúan des­de otras juris­dic­ciones.

Tam­bién con­sidero que existe una opor­tu­nidad muy impor­tante para for­t­ale­cer el con­trol sobre los provee­dores tec­nológi­cos. Muchos de ellos sum­in­is­tran platafor­mas, jue­gos, ser­vi­cios de agre­gación y otras solu­ciones esen­ciales para la operación del mer­ca­do. Por ello, sería con­ve­niente avan­zar hacia un reg­istro de provee­dores autor­iza­dos, admin­istra­do por el reg­u­lador, que per­mi­ta ver­i­ficar el cumplim­ien­to de deter­mi­na­dos req­ui­si­tos téc­ni­cos y de inte­gri­dad y que, además, establez­ca como prin­ci­pio que dichos provee­dores úni­ca­mente puedan sum­in­is­trar sus pro­duc­tos y ser­vi­cios a oper­adores debida­mente autor­iza­dos. De esa man­era, el con­trol deja de con­cen­trarse exclu­si­va­mente en el oper­ador final y comien­za a exten­der­se a toda la infraestruc­tura que sus­ten­ta el mer­ca­do.

Aho­ra bien, pro­te­ger al con­sum­i­dor tam­bién impli­ca for­t­ale­cer el mer­ca­do legal. Un con­sum­i­dor bien infor­ma­do debe poder iden­ti­ficar con facil­i­dad cuáles son los oper­adores autor­iza­dos y cuáles no ofre­cen garan­tías de pro­tec­ción, trans­paren­cia o cumplim­ien­to. En ese sen­ti­do, la edu­cación del con­sum­i­dor, la divul­gación de los oper­adores autor­iza­dos y una reg­u­lación equi­li­bra­da de la pub­li­ci­dad tam­bién cumplen una fun­ción muy impor­tante de canal­ización hacia el mer­ca­do reg­u­la­do.

Final­mente, con­sidero que el éxi­to de la políti­ca con­tra la ile­gal­i­dad no debería medirse úni­ca­mente por el número de pági­nas blo­queadas o por la can­ti­dad de oper­a­tivos real­iza­dos. El ver­dadero indi­cador debe ser cuán­to logra cre­cer el mer­ca­do legal, cuán­to se reduce la par­tic­i­pación de la ofer­ta ile­gal y cuán­tos con­sum­i­dores migran hacia oper­adores que ofre­cen garan­tías, cumplen la reg­u­lación y con­tribuyen al finan­ciamien­to de la salud. Al final, la mejor estrate­gia para com­bat­ir la ile­gal­i­dad con­siste en hac­er cada vez más fuerte el mer­ca­do legal. Cuan­do el con­sum­i­dor iden­ti­fi­ca la ofer­ta reg­u­la­da como la opción más segu­ra, trans­par­ente y con­fi­able, la pro­tec­ción del con­sum­i­dor, la com­pet­i­tivi­dad del sec­tor y los obje­tivos del Esta­do dejan de ser intere­ses con­tra­puestos y pasan a reforzarse mutu­a­mente.

Ecuador está des­per­tan­do un cre­ciente interés entre oper­adores inter­na­cionales. Des­de el pun­to de vista legal y reg­u­la­to­rio, ¿qué car­ac­terís­ti­cas deberá ten­er el mer­ca­do para atraer inver­sión de largo pla­zo y evi­tar los prob­le­mas que han enfrenta­do otras juris­dic­ciones de la región?

Los inver­sion­istas que par­tic­i­pan en indus­trias alta­mente reg­u­ladas no bus­can nece­sari­a­mente los mer­ca­dos con menos obliga­ciones. Lo que real­mente bus­can son reglas claras, seguri­dad jurídi­ca, esta­bil­i­dad reg­u­la­to­ria y autori­dades capaces de aplicar esas reglas de man­era téc­ni­ca, trans­par­ente y pre­deci­ble. Esas son las condi­ciones que per­miten plan­i­ficar inver­siones de largo pla­zo y desar­rol­lar opera­ciones sostenibles.

En el caso de Ecuador, con­sidero que existe una opor­tu­nidad muy impor­tante. Después de la con­sul­ta pop­u­lar de 2011, el con­tex­to tec­nológi­co y la indus­tria del entreten­imien­to dig­i­tal han evolu­ciona­do de man­era pro­fun­da. Hoy el Esta­do ecu­a­to­ri­ano tiene la posi­bil­i­dad de analizar el eco­sis­tema del juego online en su con­jun­to y eval­u­ar, den­tro del mar­co jurídi­co y con­sti­tu­cional vigente, cuáles son las her­ramien­tas reg­u­la­to­rias más ade­cuadas para con­stru­ir un mer­ca­do trans­par­ente, ínte­gro y respon­s­able, capaz de gener­ar recur­sos para el Esta­do, pro­te­ger a los con­sum­i­dores y ofre­cer con­fi­an­za tan­to a los oper­adores como a los inver­sion­istas. Los pronós­ti­cos deportivos rep­re­sen­tan un avance impor­tante den­tro de ese pro­ce­so, pero tam­bién una opor­tu­nidad para reflex­ionar sobre la evolu­ción del eco­sis­tema dig­i­tal en su con­jun­to y sobre los mecan­is­mos jurídi­cos y reg­u­la­to­rios que per­mi­tan acom­pañar esa evolu­ción de man­era orde­na­da, siem­pre den­tro del mar­co insti­tu­cional del país.

Para lograr­lo, con­sidero fun­da­men­tales cin­co ele­men­tos. El primero es la seguri­dad jurídi­ca, enten­di­da como la exis­ten­cia de reglas claras y sufi­cien­te­mente esta­bles que per­mi­tan a los oper­adores plan­i­ficar sus inver­siones. El segun­do es una políti­ca trib­u­taria equi­li­bra­da y sostenible, que garan­tice el recau­do sin afec­tar la com­pet­i­tivi­dad del mer­ca­do reg­u­la­do ni incen­ti­var la migración hacia la ofer­ta ile­gal. El ter­cero es una reg­u­lación efi­ciente, con pro­ced­imien­tos de autor­ización, super­visión y respues­ta ágiles, que acom­pañen la evolu­ción del mer­ca­do. El cuar­to es una estrate­gia inte­gral con­tra la ile­gal­i­dad que com­bine super­visión, tec­nología, coop­eración interin­sti­tu­cional y her­ramien­tas que per­mi­tan inter­venir toda la cade­na de val­or de la operación ile­gal. Y el quin­to es man­ten­er un diál­o­go téc­ni­co y per­ma­nente entre reg­u­ladores e indus­tria, porque las mejores reg­u­la­ciones se con­struyen escuchan­do a todos los actores y com­pren­di­en­do cómo evolu­ciona el mer­ca­do.

Creo, además, que Ecuador tiene una ven­ta­ja muy impor­tante frente a otros país­es de la región: lle­ga en un momen­to en el que puede aprovechar la expe­ri­en­cia com­para­da. Puede iden­ti­ficar aque­l­las medi­das que han demostra­do ser exi­tosas y, al mis­mo tiem­po, evi­tar deci­siones que en otros mer­ca­dos han gen­er­a­do incer­tidum­bre reg­u­la­to­ria, inesta­bil­i­dad trib­u­taria o bar­reras innece­sarias para el desar­rol­lo del mer­ca­do legal.

En defin­i­ti­va, la mejor for­ma de atraer inver­sión de largo pla­zo no con­siste en ofre­cer menos reg­u­lación, sino en ofre­cer una reg­u­lación de cal­i­dad. Un mer­ca­do con reglas claras, insti­tu­ciones sól­i­das y una visión de largo pla­zo no solo atraerá oper­adores respon­s­ables, sino que tam­bién per­mi­tirá con­stru­ir un eco­sis­tema de juego trans­par­ente, ínte­gro y sostenible, capaz de gener­ar val­or públi­co para el Esta­do y con­fi­an­za para todos los actores del mer­ca­do.

Des­de una per­spec­ti­va jurídi­ca, ¿cuáles son hoy las zonas gris­es o desafíos reg­u­la­to­rios que más pre­ocu­pan a la indus­tria y que, en su opinión, deberían resol­verse para brindar may­or seguri­dad jurídi­ca a oper­adores e inver­sion­istas?

Más que hablar de zonas gris­es, creo que hoy el prin­ci­pal desafío con­siste en lograr que la reg­u­lación evolu­cione al mis­mo rit­mo que la indus­tria. La tec­nología, los nuevos mod­e­los de nego­cio y las pref­er­en­cias de los con­sum­i­dores cam­bian con enorme rapi­dez, mien­tras que los pro­ce­sos reg­u­la­to­rios sue­len ser mucho más lentos. Esa difer­en­cia gen­era uno de los may­ores retos para oper­adores, reg­u­ladores e inver­sion­istas.

Un primer desafío tiene que ver con la inno­vación. La apari­ción de nuevos pro­duc­tos y mod­e­los de nego­cio, como los mer­ca­dos de predic­ción (pre­dic­tion mar­kets) y otras modal­i­dades dig­i­tales que difumi­nan las fron­teras tradi­cionales entre dis­tin­tas activi­dades, obliga a los reg­u­ladores a desar­rol­lar mar­cos de análi­sis cada vez más sofisti­ca­dos. El reto no con­siste úni­ca­mente en decidir si un pro­duc­to puede o no ofre­cerse, sino en con­tar con her­ramien­tas reg­u­la­to­rias que per­mi­tan eval­u­ar estas inno­va­ciones de man­era téc­ni­ca, con­sis­tente y sufi­cien­te­mente flex­i­ble, evi­tan­do que cada nue­vo desar­rol­lo tec­nológi­co implique comen­zar nue­va­mente el debate reg­u­la­to­rio des­de cero.

El segun­do desafío es for­t­ale­cer la seguri­dad jurídi­ca. Los inver­sion­istas nece­si­tan reglas claras, coher­entes y pre­vis­i­bles. Más allá del con­tenido de cada reg­u­lación, resul­ta fun­da­men­tal que exista esta­bil­i­dad en los cri­te­rios de inter­pretación, coor­di­nación entre las difer­entes autori­dades públi­cas y pro­ce­sos reg­u­la­to­rios que per­mi­tan com­pren­der con sufi­ciente antic­i­pación cómo evolu­cionará el mer­ca­do.

Un ter­cer aspec­to que con­sidero espe­cial­mente impor­tante es avan­zar hacia una may­or armo­nización reg­u­la­to­ria en la región. Hoy muchos oper­adores desar­rol­lan activi­dades en var­ios país­es lati­noamer­i­canos y deben adap­tarse a mar­cos reg­u­la­to­rios muy difer­entes en aspec­tos como cer­ti­fi­ca­ciones, pre­ven­ción del lava­do de activos, pro­tec­ción del jugador o super­visión tec­nológ­i­ca. Sin descono­cer la autonomía de cada país, avan­zar grad­ual­mente hacia están­dares téc­ni­cos comunes facil­i­taría el cumplim­ien­to, reduciría cos­tos reg­u­la­to­rios y for­t­ale­cería la com­pet­i­tivi­dad de la región.

Final­mente, con­sidero que la reg­u­lación debe evolu­cionar des­de un enfoque cen­tra­do exclu­si­va­mente en modal­i­dades especí­fi­cas hacia uno más basa­do en prin­ci­p­ios reg­u­la­to­rios. La pro­tec­ción del con­sum­i­dor, la inte­gri­dad del mer­ca­do, la pre­ven­ción del lava­do de activos y la trans­paren­cia seguirán sien­do los mis­mos obje­tivos, aun cuan­do los pro­duc­tos y la tec­nología con­tinúen trans­for­mán­dose. Un mar­co con­stru­i­do sobre esos prin­ci­p­ios tiene may­or capaci­dad para adap­tarse a la inno­vación sin sac­ri­ficar la seguri­dad jurídi­ca.

En defin­i­ti­va, creo que la may­or zona gris no está nece­sari­a­mente en la nor­ma, sino en la veloci­dad con la que la reg­u­lación logra respon­der a la evolu­ción del mer­ca­do. El gran desafío para los próx­i­mos años será con­stru­ir mar­cos reg­u­la­to­rios sufi­cien­te­mente sóli­dos para brindar certeza jurídi­ca, pero al mis­mo tiem­po sufi­cien­te­mente flex­i­bles para acom­pañar la inno­vación sin fre­nar el desar­rol­lo de la indus­tria.

Final­mente, si proyec­ta­mos el mer­ca­do de Colom­bia y Ecuador hacia 2030, ¿qué cree que dis­tin­guirá a los oper­adores que sim­ple­mente obtu­vieron una licen­cia de aque­l­los que lograron con­stru­ir nego­cios real­mente sostenibles y con­fi­ables para reg­u­ladores, jugadores e inver­sion­istas?

Creo que hacia 2030 la licen­cia dejará de ser el prin­ci­pal fac­tor difer­en­ci­ador entre los oper­adores. Obten­er una autor­ización será ape­nas el pun­to de par­ti­da. Lo que real­mente dis­tin­guirá a las empre­sas exi­tosas será su capaci­dad para con­stru­ir con­fi­an­za.

Esa con­fi­an­za deberá proyec­tarse en tres direc­ciones al mis­mo tiem­po. Frente a los reg­u­ladores, medi­ante una cul­tura de cumplim­ien­to, trans­paren­cia y coop­eración per­ma­nente. Frente a los jugadores, ofre­cien­do pro­duc­tos seguros, mecan­is­mos efec­tivos de pro­tec­ción al con­sum­i­dor, altos están­dares de inte­gri­dad y una expe­ri­en­cia con­fi­able. Y frente a los inver­sion­istas, demostran­do mod­e­los de nego­cio sóli­dos, sostenibles y capaces de adap­tarse a los cam­bios reg­u­la­to­rios y tec­nológi­cos.

Tam­bién ver­e­mos una difer­en­cia muy impor­tante en la for­ma en que las empre­sas incor­po­ran la tec­nología den­tro de su mod­e­lo de nego­cio. Los oper­adores más exi­tosos no la uti­lizarán úni­ca­mente para mejo­rar la expe­ri­en­cia del usuario o desar­rol­lar nuevos pro­duc­tos. Harán un uso cada vez más inten­si­vo de her­ramien­tas de inteligen­cia arti­fi­cial, analíti­ca de datos y autom­a­ti­zación para for­t­ale­cer sus sis­temas de pre­ven­ción del lava­do de activos, detec­tar opera­ciones inusuales, iden­ti­ficar com­por­tamien­tos de ries­go, pre­venir el fraude, for­t­ale­cer las estrate­gias de juego respon­s­able y opti­mizar la toma de deci­siones. La tec­nología dejará de ser solo una her­ramien­ta com­er­cial para con­ver­tirse en un com­po­nente esen­cial de la gob­er­nan­za cor­po­ra­ti­va y de la gestión inte­gral del ries­go.

Al mis­mo tiem­po, con­sidero que las com­pañías que lograrán con­sol­i­darse serán aque­l­las que entien­dan que el cumplim­ien­to no es un cos­to ni una obligación ais­la­da, sino una ven­ta­ja com­pet­i­ti­va. La capaci­dad para antic­i­par cam­bios reg­u­la­to­rios, ges­tionar ries­gos y man­ten­er rela­ciones de con­fi­an­za con las autori­dades será tan impor­tante como la capaci­dad para inno­var o ganar par­tic­i­pación de mer­ca­do.

En defin­i­ti­va, creo que los oper­adores que lid­er­arán el mer­ca­do hacia 2030 serán aque­l­los que com­pren­dan que la sosteni­bil­i­dad no depende úni­ca­mente del crec­imien­to económi­co. Depende de la capaci­dad para gener­ar con­fi­an­za. Porque, al final, la licen­cia per­mi­tirá oper­ar, pero será la con­fi­an­za la que per­mi­tirá per­manecer, cre­cer y con­stru­ir nego­cios ver­dadera­mente sostenibles.

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