Juan Ignacio Juanena, COO de Azar Latino: No se puede operar Paraguay igual que Brasil, Colombia o México


Juan Igna­cio Jua­ne­na es el nue­vo Direc­tor de Opera­ciones de Azar Lati­no en Paraguay y cuen­ta con más de una déca­da de expe­ri­en­cia en la indus­tria del iGam­ing en Lati­noaméri­ca. En una entre­vista exclu­si­va con IGF, Jua­ne­na anal­iza el crec­imien­to y la evolu­ción del mer­ca­do paraguayo, los cam­bios en el com­por­tamien­to de los jugadores, el impacto de la reg­u­lación en la región y los desafíos que enfrentan los oper­adores en un entorno cada vez más com­pet­i­ti­vo. 

Además, com­parte su visión sobre lid­er­az­go, expan­sión inter­na­cional y gestión de equipos, y expli­ca los obje­tivos de Azar Lati­no para con­sol­i­dar su posi­ción en Paraguay y expandirse de man­era sostenible hacia otros mer­ca­dos reg­u­la­dos de Améri­ca Lati­na. 

Ust­ed tiene un nue­vo desafío con Azar Lati­no y el mer­ca­do paraguayo. En su opinión, ¿en qué momen­to se encuen­tra actual­mente el mer­ca­do de Paraguay y qué obje­tivos bus­ca alcan­zar den­tro de Azar Lati­no?

Paraguay se encuen­tra en un momen­to muy intere­sante para la indus­tria del juego online. Es un mer­ca­do que todavía tiene mucho espa­cio para cre­cer, pero que al mis­mo tiem­po ya mues­tra señales claras de madurez, tan­to des­de el pun­to de vista reg­u­la­to­rio como des­de la evolu­ción del jugador y de la ofer­ta de entreten­imien­to disponible.

Azar Lati­no nació en Paraguay con una visión muy clara: con­stru­ir una mar­ca local fuerte, cer­cana al usuario y basa­da en altos están­dares de ser­vi­cio, tec­nología, cumplim­ien­to y expe­ri­en­cia de pro­duc­to. En poco tiem­po la com­pañía logró posi­cionarse entre los prin­ci­pales oper­adores del mer­ca­do, y eso demues­tra que existe una opor­tu­nidad real para desar­rol­lar prop­ues­tas serias, sostenibles y con foco en el largo pla­zo.

Des­de mi rol como COO, el obje­ti­vo prin­ci­pal es con­sol­i­dar esa posi­ción, ordenar y escalar la operación, for­t­ale­cer los pro­ce­sos inter­nos y ase­gu­rar que cada área de la com­pañía tra­ba­je con foco, veloci­dad y efi­cien­cia. Quer­e­mos que Azar Lati­no sea recono­ci­do no solo por su crec­imien­to, sino por la cal­i­dad de su operación, por la expe­ri­en­cia que ofrece a sus jugadores y por su capaci­dad de con­stru­ir una com­pañía sól­i­da, prepara­da para com­pe­tir en Paraguay y proyec­tarse hacia otros mer­ca­dos reg­u­la­dos de la región.

Después de más de dos décadas en la indus­tria del iGam­ing en Lati­noaméri­ca, ¿qué cam­bios fun­da­men­tales ha obser­va­do en el com­por­tamien­to de los jugadores y en las pri­or­i­dades de los oper­adores en la región?

En más de 20 años de indus­tria, uno de los cam­bios más impor­tantes que vi fue la evolu­ción del jugador. Antes el usuario acept­a­ba expe­ri­en­cias más lim­i­tadas, con menos infor­ma­ción, menos opciones y pro­ce­sos mucho más lentos. Hoy el jugador com­para, exige, espera inmedi­atez y val­o­ra tan­to la cal­i­dad del pro­duc­to como la con­fi­an­za, la aten­ción y la trans­paren­cia de la mar­ca.

El jugador lati­noamer­i­cano se volvió mucho más dig­i­tal, más infor­ma­do y menos tol­er­ante a la fric­ción. Quiere deposi­tar fácil, reti­rar rápi­do, recibir una aten­ción clara, nave­g­ar en una platafor­ma sim­ple y encon­trar una ofer­ta de entreten­imien­to rel­e­vante para sus intere­ses. La fidel­i­dad ya no se con­struye sola­mente con bonos, sino con una expe­ri­en­cia inte­gral que fun­cione bien todos los días.

Del lado de los oper­adores, tam­bién cam­bió mucho la pri­or­i­dad. Durante años, muchas com­pañías crecieron con una mira­da muy enfo­ca­da en adquisi­ción. Hoy, en mer­ca­dos más com­pet­i­tivos y reg­u­la­dos, el desafío pasa por la efi­cien­cia, la reten­ción, la gestión del ciclo de vida del usuario, el cumplim­ien­to nor­ma­ti­vo, la cal­i­dad del dato y la sosteni­bil­i­dad del nego­cio. Ya no alcan­za con cre­cer rápi­do. Hay que cre­cer bien, con pro­ce­sos, con equipos prepara­dos y con una operación capaz de sosten­er ese crec­imien­to en el tiem­po.

Lati­noaméri­ca está evolu­cio­nan­do des­de mer­ca­dos gris­es frag­men­ta­dos hacia eco­sis­temas cada vez más reg­u­la­dos. ¿Cómo rede­fine esta tran­si­ción la estrate­gia oper­a­ti­va de los oper­adores hoy en día?

La tran­si­ción hacia mer­ca­dos reg­u­la­dos cam­bia com­ple­ta­mente la for­ma de oper­ar. En un mer­ca­do gris, muchas deci­siones pueden tomarse con may­or flex­i­bil­i­dad, pero tam­bién con menor pre­vis­i­bil­i­dad. En un mer­ca­do reg­u­la­do, el oper­ador nece­si­ta estruc­tura, pro­ce­sos, cumplim­ien­to, con­trol financiero, políti­cas de juego respon­s­able, traz­abil­i­dad de datos y una relación mucho más orde­na­da con reg­u­ladores, provee­dores y enti­dades financieras.

Esto obliga a los oper­adores a pro­fe­sion­alizar todas las áreas del nego­cio. No se tra­ta solo de ten­er una licen­cia. Se tra­ta de con­stru­ir una operación prepara­da para cumplir, repor­tar, audi­tar, pro­te­ger al jugador y com­pe­tir den­tro de reglas claras. Ese cam­bio impacta en pro­duc­to, mar­ket­ing, pagos, CRM, aten­ción al cliente, ries­go, fraude, com­pli­ance y tec­nología.

Para mí, la clave está en enten­der que la reg­u­lación no debe verse como una bar­rera, sino como una condi­ción nece­saria para con­stru­ir val­or de largo pla­zo. Las com­pañías que logren adap­tarse mejor, que incor­poren están­dares sóli­dos de operación y que sep­an equi­li­brar crec­imien­to com­er­cial con respon­s­abil­i­dad, van a estar mejor posi­cionadas para lid­er­ar los próx­i­mos años en la región.

La región se está volvien­do cada vez más com­pet­i­ti­va, con mar­cas locales e inter­na­cionales dis­putan­do mer­ca­do. ¿Cómo pueden los oper­adores gener­ar una difer­en­ciación real en un entorno tan sat­u­ra­do?

La difer­en­ciación real no se logra sola­mente con más bonos, más jue­gos o más cam­pañas. Eso es fácil de copi­ar. La ver­dadera difer­en­cia aparece cuan­do una mar­ca entiende pro­fun­da­mente el mer­ca­do en el que opera y con­struye una prop­ues­ta coher­ente con las necesi­dades reales del jugador local.

En Lati­noaméri­ca, la cer­canía sigue sien­do una ven­ta­ja enorme. Cono­cer los hábitos de con­sumo, los méto­dos de pago preferi­dos, los tiem­pos de respues­ta esper­a­dos, los códi­gos cul­tur­ales, los deportes rel­e­vantes y las par­tic­u­lar­i­dades de cada mer­ca­do per­mite dis­eñar una expe­ri­en­cia mucho más efec­ti­va que una prop­ues­ta genéri­ca impor­ta­da de otro país.

Tam­bién es clave la cal­i­dad del ser­vi­cio. Muchas veces se habla de tec­nología, inteligen­cia arti­fi­cial o autom­a­ti­zación, y todo eso es impor­tante, pero en nues­tra región el soporte humano, la veloci­dad para resolver prob­le­mas y la con­fi­an­za siguen sien­do deter­mi­nantes. Un usuario puede pro­bar una mar­ca por una pro­mo­ción, pero se que­da cuan­do la expe­ri­en­cia es con­sis­tente, cuan­do siente que la empre­sa responde y cuan­do percibe que está jugan­do en un entorno seguro.

Por eso creo que la difer­en­ciación se con­struye com­bi­nan­do pro­duc­to, mar­ca, ser­vi­cio, conocimien­to local y eje­cu­ción. El oper­ador que logra inte­grar esos ele­men­tos tiene una ven­ta­ja mucho más difí­cil de replicar.

Ust­ed ha vis­to la indus­tria tan­to des­de la per­spec­ti­va de oper­ador como de con­sul­tor. ¿Cuáles son los errores estratégi­cos más comunes que come­ten las empre­sas de gam­ing al inten­tar expandirse en Lati­noaméri­ca?

Uno de los errores más comunes es pen­sar en Lati­noaméri­ca como una sola región homogénea. Com­par­ti­mos idioma en muchos país­es y exis­ten patrones cul­tur­ales sim­i­lares, pero cada mer­ca­do tiene su propia reg­u­lación, su pro­pio com­por­tamien­to de jugador, su estruc­tura de pagos, sus medios, sus cos­tos de adquisi­ción, sus ries­gos y su dinámi­ca com­pet­i­ti­va.

Otro error fre­cuente es subes­ti­mar la impor­tan­cia del tal­en­to local. Muchas com­pañías inten­tan replicar mod­e­los que fun­cionaron en Europa, Asia o inclu­so en otros país­es de la región, sin adap­tar sufi­cien­te­mente la prop­ues­ta al mer­ca­do especí­fi­co. Eso suele gener­ar fric­ción en mar­ket­ing, pro­duc­to, aten­ción al cliente y has­ta en la relación con reg­u­ladores y provee­dores locales.

Tam­bién veo errores en la plan­i­fi­cación financiera. Algunos oper­adores entran a nuevos mer­ca­dos con expec­ta­ti­vas de retorno demasi­a­do agre­si­vas, sin con­sid­er­ar cor­rec­ta­mente los impuestos, los cos­tos de cumplim­ien­to, la inver­sión en mar­ca, la necesi­dad de con­stru­ir con­fi­an­za y los tiem­pos reales de madu­ración del nego­cio.

La expan­sión en Lati­noaméri­ca requiere ambi­ción, pero tam­bién humil­dad. Hay que escuchar al mer­ca­do, rodearse de equipos locales fuertes, inver­tir en mar­ca y pro­duc­to, y enten­der que el crec­imien­to sostenible se con­struye con pacien­cia, con­sis­ten­cia y bue­na eje­cu­ción.

Habi­en­do tra­ba­ja­do con múlti­ples mar­cas y mod­e­los de nego­cio, ¿qué lec­ciones de lid­er­az­go han sido más valiosas al momen­to de ges­tionar equipos durante perío­dos de trans­for­ma­ción y rápi­do crec­imien­to?

La primera lec­ción es que en momen­tos de crec­imien­to rápi­do la clar­i­dad es fun­da­men­tal. Los equipos nece­si­tan enten­der hacia dónde va la com­pañía, cuáles son las pri­or­i­dades y qué se espera de cada posi­ción. Cuan­do la orga­ni­zación crece, si no hay clar­i­dad, apare­cen dupli­ca­ciones, zonas gris­es, pér­di­da de foco y des­gaste inter­no.

La segun­da lec­ción es que la veloci­dad no puede estar divor­ci­a­da del orden. En iGam­ing muchas deci­siones deben tomarse rápi­do, porque el mer­ca­do se mueve rápi­do, pero eso no sig­nifi­ca impro­vis­ar. Una bue­na operación nece­si­ta pro­ce­sos sim­ples, métri­c­as claras, respon­s­ables definidos y capaci­dad de eje­cu­ción.

Tam­bién aprendí que el lid­er­az­go no pasa solo por definir una estrate­gia, sino por con­stru­ir equipos que puedan eje­cu­tar­la. Eso impli­ca selec­cionar bien, acom­pañar, dar autonomía, exi­gir resul­ta­dos y gener­ar una cul­tura donde las per­sonas entien­dan que cada detalle impacta en el jugador y en el nego­cio.

En perío­dos de trans­for­ma­ción, el equipo mira mucho más lo que uno hace que lo que uno dice. Por eso es impor­tante lid­er­ar con coheren­cia, comu­nicar de for­ma direc­ta y sosten­er una cul­tura de respon­s­abil­i­dad, respeto y foco en resul­ta­dos.

¿Cómo ve evolu­cio­nan­do la relación entre la expe­ri­en­cia local y los están­dares oper­a­tivos glob­ales den­tro de los mer­ca­dos de gam­ing en Lati­noaméri­ca?

Creo que el futuro de la indus­tria en Lati­noaméri­ca va a estar jus­ta­mente en la inte­gración de esos dos mun­dos. Por un lado, los oper­adores nece­si­tan están­dares glob­ales en mate­ria de cumplim­ien­to, seguri­dad, pre­ven­ción de fraude, juego respon­s­able, pro­tec­ción de datos, tec­nología y efi­cien­cia oper­a­ti­va. Esos están­dares son indis­pens­ables para com­pe­tir en mer­ca­dos reg­u­la­dos y para con­stru­ir com­pañías sostenibles.

Pero al mis­mo tiem­po, la eje­cu­ción tiene que ser pro­fun­da­mente local. No se puede oper­ar Paraguay igual que Brasil, Colom­bia, Perú o Méx­i­co. Cada mer­ca­do requiere una adaptación real de la ofer­ta, del tono de comu­ni­cación, de los méto­dos de pago, de la estrate­gia com­er­cial y de la aten­ción al cliente.

La ven­ta­ja com­pet­i­ti­va estará en las com­pañías que puedan com­bi­nar ambos enfo­ques: están­dares glob­ales para garan­ti­zar solidez, con­trol y escal­a­bil­i­dad, con conocimien­to local para gener­ar cer­canía, rel­e­van­cia y con­fi­an­za. Esa com­bi­nación es espe­cial­mente impor­tante en Lati­noaméri­ca, donde el jugador val­o­ra mucho la prox­im­i­dad de la mar­ca y donde las condi­ciones de cada mer­ca­do pueden cam­biar de man­era sig­ni­fica­ti­va.

Final­mente, ¿cómo define el éxi­to para Azar Lati­no en los próx­i­mos años y qué rol espera desem­peñar en esta nue­va eta­pa de crec­imien­to de la com­pañía?

Para mí, el éxi­to de Azar Lati­no no se mide sola­mente por par­tic­i­pación de mer­ca­do o crec­imien­to en ingre­sos, aunque nat­u­ral­mente esos indi­cadores son impor­tantes. El ver­dadero éxi­to será con­stru­ir una com­pañía sól­i­da, respeta­da, rentable, con una operación efi­ciente, un equipo fuerte y una mar­ca recono­ci­da por la con­fi­an­za que gen­era en sus jugadores.

En los próx­i­mos años, me gus­taría que Azar Lati­no con­solide su lid­er­az­go en Paraguay y avance en su desar­rol­lo region­al de for­ma orde­na­da, siem­pre pri­or­izan­do mer­ca­dos donde podamos oper­ar bajo mar­cos claros y sostenibles. El obje­ti­vo no es cre­cer por cre­cer, sino con­stru­ir una platafor­ma de nego­cio capaz de escalar sin perder cal­i­dad, cer­canía ni con­trol oper­a­ti­vo.

Mi rol en esta eta­pa es con­tribuir a que esa visión se trans­forme en eje­cu­ción. Eso impli­ca ordenar pro­ce­sos, for­t­ale­cer equipos, mejo­rar la efi­cien­cia, ele­var los están­dares oper­a­tivos y ase­gu­rar que cada decisión esté conec­ta­da con la expe­ri­en­cia del jugador y con los obje­tivos estratégi­cos de la com­pañía.

Azar Lati­no tiene una opor­tu­nidad muy grande por delante. Mi respon­s­abil­i­dad es ayu­dar a que esa opor­tu­nidad se con­vier­ta en crec­imien­to real, sostenible y alin­ea­do con la cul­tura que la com­pañía quiere con­stru­ir.

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