La remoción del ex presidente chavista Nicolás Maduro por Estados Unidos en enero abrió enormes oportunidades para las empresas internacionales de iGaming y juego en el poco conocido mercado de Venezuela, ya que fue seguido por el levantamiento casi inmediato del cerco financiero que impedía la inversión y sistemas de pagos internacional.
Pero el gran entusiasmo por el potencial en un mercado impulsado localmente con cerca de 6 millones de apostadores y un GGR anual estimado en unos US$ 250 millones se frustró el 24 de junio con los dos terribles terremotos que devastaron la costa de Caracas y dejaron al menos 4.490 muertos.
La tragedia llevó los organizadores de la primera exposición de Gaming en Venezuela, SCCG Management, a postponer y el evento hasta el año, pero la industria del juego confia en que Venezuela superara el desastre y grandes oportunidades para operadores internacionales seguirán en pie.
“A corto plazo, todo se ve afectado debido a la tragedia humana y a las perturbaciones. A más largo plazo, esto no hará más que reforzar los argumentos a favor de una mayor apertura de la industria del juego en Venezuela y de su crecimiento mediante una importante inversión extranjera,” dijo a iGamingFuturo Stephen Crystal, fundador y CEO de SCCG Management y autor del estudio más detallado que se ha hecho sobre el mercado de iGaming venezolano.
Hasta la fecha, el mercado en Venezuela has sido llevado por operadores locales en su mayoría debido al aislamiento de Venezuela por las sanciones financieras de EE.UU. que crearon un sistema bancario local de circuito cerrado y una barrera para la participación internacional donde los operadores extranjeros no tenían vía para la liquidación.
Pero en abril, la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) emitió la Licencia General 57, autorizando a las instituciones financieras de EE. UU. a proporcionar una amplia gama de servicios financieros que involucran a cuatro bancos estatales venezolanos.
“La LG 57 proporciona esa vía por primera vez, aunque la construcción operativa, incluido el establecimiento de relaciones de banca corresponsal y la debida diligencia, tomará meses”, dice el informe de SCCG Management.

Venezuela tiene un marco regulatorio operativo de tres organismos de Venezuela, cubriendo casinos, loterías y carreras de caballos con responsabilidades verticales claras. Ademas, existe un mercado en línea sustancial e impulsado localmente que está activo, operando bajo marcos regulatorios adaptados a la actividad en línea en lugar de un estatuto especifico dedicado las apuestas en línea.
Los bancos y procesadores de pagos de EE. UU. ahora tienen autorización para atender a cuatro bancos estatales: Banco Central de Venezuela; Banco de Venezuela, S.A. Banco Universal y Banco Digital de los Trabajadores. En la práctica, esto significa que las relaciones de banca corresponsal pueden establecerse o reactivarse, los corredores de transferencias bancarias entre bancos de EE.UU. y de Venezuela son legalmente permisibles, la interoperabilidad de dinero móvil y billeteras digitales puede desarrollarse, y la emisión y el procesamiento de tarjetas de pago que involucran a los bancos nombrados está autorizado.
Para los operadores de iGaming, esto abre la posibilidad de construir vías de depósito y retiro que cumplan la normativa y que no dependan de la criptomoneda ni de los canales informales. El calendario para que la infraestructura de pagos operativa entre en funcionamiento dependerá del ritmo al que las instituciones financieras de EE. UU. completen su debida diligencia sobre las contrapartes venezolanas y establezcan las relaciones corresponsales necesarias, un proceso que se mide en meses más que en semanas, dijo el informe de Crystal.
Operadores locales y offshore
El mercado local es atendido por 32 operadores en línea legalmente regulados y 29 operadores físicos que operan legalmente, y es tanto concentrado como, según los estándares internacionales, opaco. La concentración de ingresos entre los operadores activos líderes es alta, con un pequeño número de marcas locales que representan el grueso de la actividad. Esta concentración crea tanto un desafío como una oportunidad para los nuevos entrantes internacionales.
El segmento offshore es real pero secundario. Una variedad de marcas internacionales, incluidas BetWinner, Melbet, 1xBet, Stake.com y bet365, aceptan jugadores venezolanos a través de licencias extranjeras, típicamente emitidas en Curazao u otras jurisdicciones caribeñas, y liquidan en gran medida en criptomonedas.
Estas plataformas compiten en el margen, pero el núcleo de las apuestas venezolanas funciona a través de operadores locales y de la infraestructura bancaria local, en particular la infraestructura instantánea como Pago Móvil.
SCCG Management subraya que la transición política posterior a Maduro es incompleta y frágil aun, las estructuras institucionales del régimen anterior permanecen en gran medida en su lugar, el gobierno interino no ha sido electo, y el calendario para elecciones libres es indefinido. Esto crea el riesgo de continuidad regulatoria, ya que los tres organismos que emiten licencias son anteriores a la era Maduro y los nombramientos de alto nivel y la interpretación regulatoria pueden cambiar con el liderazgo político.
Este riesgo está mitigado por los incentivos económicos para el gobierno actual de mantener el sector de iGaming operando.
“Los operadores internacionales deben estructurar los acuerdos con las protecciones adecuadas, incluidas cláusulas de arbitraje, mecanismos de fideicomiso (escrow) y estructuras de compromiso gradual que limiten el capital en riesgo durante las primeras fases del involucramiento”, recomienda el estudio de SCCG Management.
Segun estimados de SCCG, el mercado regulado de iGaming de Venezuela podría alcanzar entre US$500 millones y US$700 millones en GGR anual dentro de cinco años, aproximadamente dos a tres veces la base actual. Los impulsores son la formalización y modernización de un mercado ya de dominio local más que la recuperación del volumen offshore: un creciente gasto de consumo a medida que el
PIB y los ingresos se recuperan hacia la línea base previa a la crisis, senalo el informe.
Esta proyección asume un alivio continuo de las sanciones, ninguna reversión de la trayectoria política actual, y una modernización regulatoria exitosa, incluido el avance hacia un estatuto dedicado a las apuestas en línea, dentro de los próximos dos a tres años, concluyo SCCG.
La Venezuela Gaming Expo, pospuesta hasta 2027, sera una oportunidad para los operadores internacionales que evalúan entrar en el mercado de Venezuela, al tiempo que para los operadores locales que buscan alianzas internacionales de tecnología, contenido y capital la Expo proporciona acceso a la cadena de suministro global que ha sido inaccesible durante más de una década.
“La pregunta no es si el mercado de iGaming de Venezuela se desarrollará. Es quién estará en la sala cuando eso ocurra”, afirma Crystal, autor del informe.









