Nuevo año, nuevas amenazas: iGaming y la carrera armamentista de la inteligencia artificial


La peri­odista de inves­ti­gación de iGam­ing­Fu­ture, Tril­by Browne, abre el libro sobre el uso cada vez más sofisti­ca­do de la IA gen­er­a­ti­va para esta­far tan­to a oper­adores dig­i­tales como a jugadores, y lan­za una lla­ma­da de aten­ción con­tun­dente a los actores del sec­tor online al comen­zar 2026.
El primero de una próx­i­ma serie de informes espe­ciales sobre lo que, según nues­tras pre­vi­siones, serán las ten­den­cias más can­dentes del año.

Se acer­ca­ba el final del año cuan­do Mick­ey Car­ol, peri­odista de cien­cia y tec­nología de Sky News en el Reino Unido, recibió un correo elec­tróni­co alar­mante de un cole­ga de tra­ba­jo sobre una estafa con inteligen­cia arti­fi­cial.

La primera línea decía: “¡Nos han hecho un deep­fake!”

Allí, en un enlace a un anun­cio de video pix­e­la­do en Face­book, al final del correo, Mick­ey aparecía afir­man­do —con una dic­ción entrecor­ta­da y movimien­tos rígi­dos— que había gana­do 500.000 libras (676.000 dólares) en una sem­ana.

Jun­to a ella, en el deep­fake, aparecía una ver­sión gen­er­a­da por IA de su com­pañero pre­sen­ta­dor Matt Bar­ber, así como el CEO de Apple, Tim Cook, pro­mo­cio­nan­do un “juego online con un 95% de prob­a­bil­i­dad de ganar”, disponible en la App Store.

Una serie de apli­ca­ciones ile­gales había logra­do eludir los con­troles de seguri­dad de Apple pre­sen­tán­dose como sim­ples jue­gos infan­tiles para iPhone —prob­a­ble­mente tam­bién gen­er­a­dos con IA— durante el pro­ce­so de ver­i­fi­cación. Una vez descar­gadas, redirigían a los usuar­ios hacia platafor­mas de casi­no ilíc­i­tas.

Fraude en alza

En la App Store fig­ura­ban empre­sas legí­ti­mas, como MyU­nit —una app para com­par­tir ser­vi­cios—, como supuestos propi­etar­ios de las apli­ca­ciones.

La estafa tuvo lugar a finales de 2024.

Tras el pos­te­ri­or informe de inves­ti­gación de Sky, Apple retiró ráp­i­da­mente las apps y la Comisión del Juego del Reino Unido actuó con la mis­ma rapi­dez. Pero el inci­dente, ocur­ri­do en uno de los mer­ca­dos de iGam­ing más grandes y avan­za­dos del mun­do, sen­tó un nue­vo prece­dente.

El fraude online impul­sa­do por IA está en pleno auge.

Y el iGam­ing —una indus­tria com­ple­ta­mente dig­i­tal val­o­ra­da en miles de mil­lones— es un obje­ti­vo pri­or­i­tario.

Solo en 2024, las platafor­mas legales de iGam­ing perdieron una cifra esti­ma­da de 730 mil­lones de libras (1.000 mil­lones de dólares) a causa del fraude. Y nadie sabe cuán­to se perdió en la indus­tria para­lela y opaca que existe jun­to a los oper­adores reg­u­la­dos, y que cada vez depende más de deep­fakes, apps fal­sas y prome­sas engañosas para sacar dinero a los jugadores.

A medi­da que las her­ramien­tas de IA gen­er­a­ti­va se vuel­ven más acce­si­bles y sofisti­cadas, dis­tin­guir entre platafor­mas legí­ti­mas de iGam­ing y sus imita­ciones fraud­u­len­tas resul­ta cada vez más difí­cil para los usuar­ios.

IA generativa indetectable

En 2025 se lan­zaron múlti­ples platafor­mas de video gen­er­a­ti­vo por IA.

Her­ramien­tas como Sora de Ope­nAI, MovieGen de Meta y Veo de Alpha­bet están fácil­mente disponibles para el públi­co gen­er­al. Bas­ta con unos min­u­tos y una sim­ple instruc­ción escri­ta para que los mod­e­los generen con­tenido de video cada vez más hiper­re­al­ista. Prác­ti­ca­mente de la noche a la mañana, el niv­el de real­is­mo ha aumen­ta­do de for­ma tan drás­ti­ca que estos videos se están volvien­do casi inde­tecta­bles.

En sep­tiem­bre de 2025 se lanzó Sora 2, y el aspec­to pix­e­la­do y del “valle inqui­etante” que mostra­ban los deep­fakes del caso Sky quedó defin­i­ti­va­mente atrás.

Como se vio en el caso de Sky News, el uso de ros­tros cono­ci­dos, mar­cas con­sol­i­dadas y nom­bres recono­ci­dos en el mar­ket­ing ilíc­i­to en redes sociales se ha con­ver­tido en un pun­to de entra­da cada vez más habit­u­al para los estafadores.

Y este nue­vo año se espera un boom de activi­dad ile­gal gen­er­a­da por IA, dirigi­da tan­to a oper­adores de iGam­ing como a jugadores.

Una inves­ti­gación de Reuters rev­eló que Meta llegó a mostrar has­ta 15.000 mil­lones de anun­cios fraud­u­len­tos al día a sus usuar­ios, espe­cial­mente en Face­book, donde algu­nas per­sonas esta­ban expues­tas a has­ta 11 anun­cios de estafa diar­ios. No solo Meta no elim­inó estos anun­cios fraud­u­len­tos, sino que además sus algo­rit­mos ses­ga­dos incen­ti­varon a los usuar­ios a hac­er clic en aún más estafas.

A toda velocidad

“El prob­le­ma aho­ra es que la IA ha tur­boal­i­men­ta­do el fraude”, afir­ma War­ren Rus­sell, fun­dador del espe­cial­ista en ver­i­fi­cación de iden­ti­dad eye­DP, en declara­ciones a Tribuna.com, un medio dig­i­tal de deportes.

Has­ta aho­ra, una de las mejores líneas de defen­sa con­tra las estafas con IA gen­er­a­ti­va era la alfa­bet­i­zación en IA.

Pero en este entorno cam­biante y de ráp­i­da evolu­ción, nue­stros ojos, nue­stro cere­bro y nue­stros instin­tos sim­ple­mente no pueden seguir el rit­mo de los avances tec­nológi­cos ilíc­i­tos.

War­ren Rus­sell, fun­dador y CEO de eye­DP

Y las estafas impul­sadas por IA no son solo un prob­le­ma del mer­ca­do no reg­u­la­do: los oper­adores con licen­cia tam­bién enfrentan ries­gos reales.

Para oper­adores que antes sabían qué bus­car y qué blo­quear, el fraude en iGam­ing ha pasa­do de téc­ni­cas poco sofisti­cadas —basadas prin­ci­pal­mente en tar­je­tas clon­adas y con­tracar­gos— a algo mucho más insidioso y difí­cil de detec­tar.

“En lo que la indus­tria del juego ha sido bue­na es en usar la IA para la per­son­al­ización del cliente, el mar­ket­ing y la opti­mización de jue­gos”, con­tinúa Rus­sell.

“Pero ha sido bas­tante defi­ciente a la hora de imple­men­tar­la en los sis­temas de back-office. Y eso no ocurre solo en el gam­ing, sino en la may­oría de los sec­tores. Primero van por lo lla­ma­ti­vo que gen­era ingre­sos, antes de tapar el agu­jero en el fon­do del balde”.

Verificación

Hoy, el iGam­ing reg­u­la­do enfrenta una avalan­cha de nuevos desafíos: des­de bots gen­er­a­dos por IA que real­izan abu­sos masivos de bonos, has­ta estafadores que cre­an doc­u­men­tos fal­sos medi­ante deep­fakes, logran­do engañar muchos con­troles de onboard­ing.

La platafor­ma de ver­i­fi­cación Sum­sub infor­mó que este año se reg­istró un aumen­to del 78% en doc­u­men­tos fal­sos gen­er­a­dos por IA entre los oper­adores de juego que uti­lizan su ser­vi­cio.

Para War­ren Rus­sell, el argu­men­to es claro: los oper­adores deben usar IA para luchar con­tra el fraude basa­do en IA.

Tam­bién deben analizar el com­por­tamien­to de los usuar­ios en lugar de depen­der úni­ca­mente de ver­i­fi­ca­ciones de iden­ti­dad, que en este nue­vo entorno de deep­fakes ya no resul­tan sostenibles.

Mien­tras los oper­adores con licen­cia siguen invir­tien­do fuerte­mente en cumplim­ien­to nor­ma­ti­vo y seguri­dad, muchas de las estafas más dañi­nas ocur­ren hoy fuera de su con­trol direc­to: en tien­das de apps, redes sociales y platafor­mas de men­sajería, donde la reg­u­lación sigue sien­do frag­men­ta­da.

Seguridad digital

Para los oper­adores con licen­cia, esto gen­era una doble exposi­ción. La IA gen­er­a­ti­va se uti­liza para vul­ner­ar con­troles inter­nos y, al mis­mo tiem­po, para impul­sar estafas que rediri­gen usuar­ios hacia platafor­mas ilíc­i­tas.

Los oper­adores pueden seguir reforzan­do sus pro­pios sis­temas, pero a medi­da que la IA reduce el cos­to de la suplantación a gran escala, una pro­por­ción cre­ciente del fraude en iGam­ing se gen­era fuera del alcance de las platafor­mas licen­ci­adas.

Así, en 2026 la pre­gun­ta es doble:

¿Qué medi­das de seguri­dad y cam­bios tác­ti­cos pueden adop­tar los oper­adores?

¿Y cómo se repar­tirá la respon­s­abil­i­dad por el engaño habil­i­ta­do por IA den­tro del eco­sis­tema dig­i­tal en su con­jun­to?

iGam­ing­Fu­ture con­tin­uará explo­ran­do estas ideas en nues­tra nue­va serie de 2026 sobre seguri­dad dig­i­tal.

Aten­tos a este espa­cio.

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