A menos de un mes de las elecciones y con su popularidad en caída, el Presidente Lula está preparando una medida que podría endurecer considerablemente las restricciones sobre la industria de las apuestas online del país, incluso prohibiendo algunos segmentos de juegos como los casinos online.
La propuesta que el gobierno está elaborando es una Medida Provisional (MP) que puede se decretado sin obtener inmediatamente la aprobación del Congreso, para sea efectivo de una vez en la campaña electoral y antes de las elecciones del 5 de octubre, según fuentes oficiales oídas por el portal de notícias BNLData. La intención es enviar el texto al Congreso esta semana, informó BNLData.
El gobierno opta por una Medida Provisioal que le daría hasta 120 días para conseguir la aprobación del Congreso, en vez de un proyecto de ley que encontraría resistencia y no sería aprobado antes delas elecciones.
Por lo tanto, esta es una acción claramente electorera para tratar de mejorar la popularidad de Lula, que está cayendo en las encuestas hasta que algunos sondeos lo ven en empate con su rival derechista Flavio Bolsonaro con 41% cada uno.
El gobierno está dividido sobre el alcance de la medida restrictiva, según CNN Brasil: unos setores no descartan prohibir segmentos enteros, y los casinos online y las tragamonedas digitales están en la mira de los funcionarios.
Otro sector defiende medidas más moderadas, centradas en combatir el mercado ilegal y restringir el marketing agresivo, mientras que el Ministerio de Hacienda — que lideró la regulación del sector durante los últimos años — se opone a medidas más severas debido a las consecuencias legales y fiscales que traería una prohibición radical en un sector que contribuye con millonarios impuestos.
Lula ha adoptado una postura más dura que algunos miembros de su gobierno. En una reunión celebrada la semana pasada en el Palacio del Planalto, en la cual no participaron representantes del sector de las apuestas, el presidente dejó poco margen para las dudas sobre su postura personal: “Personalmente, yo pondría fin a las apuestas”, afirmó. Luego Lula señaló que la decisión ya estaba “dos tercios” lista y solo faltaría firmarla.

Ciao Tigrinho?
Entre las posibilidades que se están analizando está la prohibición de los juegos de casino online, incluidos los juegos tipo tragamonedas comúnmente asociados en Brasil con la popular categoría conocida como Jogo do Tigrinho.
Una medida de este tipo representaría un cambio importante en el enfoque de un gobierno que desde el año pasado ha trabajado en la construcción de un marco regulado para las apuestas de cuota fija, incorporando a los operadores con licencia a un mercado formal en lugar de limitarse a empujar la actividad hacia la clandestinidad.
Los operadores de bets y los expertos de la industria del juego advierten en unísono que las medidas restrictivas solamente van a causar una migración al sector ilegal y clandestino del mercado de apuestas, ofrecido por plataformas en el exterior difíciles de reprimir.
Para justificar nuevas restricciones, los funcionarios vinculan directamente las apuestas con el endeudamiento elevado de los hogares brasileños y la adicción al juego, especialmente porque las plataformas móviles permiten apostar de forma continua. Gremios del sector de apuestas rechazan este vínculo. El gobierno también señala que hubo un aumento en la tasa de ludopatía en todo el país.
Hoy Lula registra su peor índice de aprobación en los últimos doce meses, según datos de encuestas internas del PT, revelados por un columnista del periódico O Globo. Además, los sondeos internos de campaña muestran que tres de cada cuatro brasileños se oponen a las apuestas, con índices de rechazo aún mayores entre las mujeres, grupo considerado prioritarios para la campaña de reelección de Lula.
En un editorial, el diario O Estado de S.Paulo sostuvo que las acciones de Lula no reflejan una preocupación genuina por el daño causado por las apuestas en línea. “Solo hay cálculo electoral y prisa por encontrar temas que explotar en la campaña”, afirmó el diario.
“Personalmente, yo pondría fin a las apuestas. Creo que son perjudiciales para la sociedad. Ahora, como Presidente de la República, sé que debo compartir las decisiones para tomarlas de la manera más correcta posible, sin comprometer la estabilidad política, económica y social de este país”, dijo Lula.









