Caixa Econômica Federal, una institución financiera estatal de Brasil que opera la loteria nacional, planea lanzar su propia plataforma de apuestas en Brasil, pero necesita la luz verde del gobierno. Al Presidente Lula no le gustó la idea y mandó suspender el lanzamiento.
Bet da Caixa iba a estrenar a fin de este mes, y el banco ya había pagado R$30 millones de reales por la licencia para entrar en el mercado brasileño de apuestas online que está en pleno auge y regulado en enero.
Con elecciones presidenciales el año viene, Lula quiere que Caixa se dedique a su principal función de financiamiento que es la vivienda social, una prioridad del gobierno.

Por otra parte, saltaba a la vista una contradicción: el gobierno intenta aumentar el impuesto del 12% actual sobre los ingresos brutos del juego (GGR) (incluso su ministro de Hacienda Fernando Haddad quiere doblarlo al 24%), y se veía mal cobrar más al sector privado y dejar a un banco del estado entrar en el negocio de los bets como competidor. Asesores de Lula dijeron que fragilizaría el discurso del governo sobre la necesidad de aumentar los impuestos.
Caixa alega que los ingresos de la lotería ha caído en un 50% con la llegada de las apuesta online y, como consecuencia, el propio gobierno sufrió pérdidas, ya que el 48% de los ingresos brutos de la lotería se destina a las arcas públicas.
El lanzamiento estaba todo listo y Caixa estaba preparando sus 15.000 puntos de venta de lotería para ofrecer opciones de apuestas. El banco se asoció con Playtech para suministrar la tecnología de su plataforma.
En fuentes oficiales se dice que el proyecto podría incluso ser cancelado totalmente. Caixa sigue defendiendo su plan, ya que su plataforma está lista para entrar en operaciones y costó crearla.
El gobierno estableció la regulación del mercado de apuestas online y juegos de azar a partir del 1 de enero de este año, pero está tomando medidas para restringir el sector que ha tenido un crecimiento explosivo y busca establecer limitaciones publicitarias. Lula ya ha advertido públicamente que si la regulación de apuestas no produce resultados beneficiosos en la prevención de la ludopatía, el gobierno podría eliminarlas por completo.
Problema millonario
Según el presidente de la Caixa Econômica Federal, Carlos Antonio Vieira, su plataforma de apuestas online generaría una recaudación de impuestos de R$ 2.500 millones en su primer año de operación.

Con su monopolio histórico sobre la lotería federal, los expertos dicen que Caixa impulsaría su marca de apuestas con éxito, ya que los consumidores respetan y conocen bien el nombre del banco donde muchos brasileños tiene cuentas de ahorro.
La suspensión de Bet da Caixa le crea un problema millonario al banco. En diciembre de 2024, Caixa contrató a Playtech – VS Technolog como proveedor integral para el desarrollo y el soporte técnico de la solución de apuestas deportivas, ofreciendo una plataforma llave en mano y omnicanal que integra los entornos físico y digital en un único sistema.
Según el portal BNLData, la penalización por incumplimiento de contrato equivale al valor total de la operación durante cinco años, lo que supondrá una pérdida de varios millones para las arcas del banco estatal.
Caixa solicitó una licencia para operar en el mercado regulado de puestas en agosto del año pasado, y su autorización por parte del ente regulador, la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) del Ministerio de Hacienda salió en julio de este año.
El tamaño colosal de la institución debería ayudar a Caixa a soportar un entorno regulatorio más estricto en el que muchos operadores más pequeños probablemente serían expulsados del mercado.
Pero los expertos en el mundo del juego cuestionan si Caixa podrá competir con los operadores ya establecidos, como los grandes Betano, Superbet y Sportingbet, que vienen operando en Brasil desde antes incluso de la apertura del mercado regulado en enero. Y las loterías nunca han tenido un desempeño bueno frente a los operadores comerciales en apuestas online y el iGaming.

Y el público brasileño tampoco quiere ver a Caixa dedicarse a las apuestas. Una nueva encuesta de la empresa de inteligencia digital Ativaweb reveló que Bet da Caixa tiene una acogida negativa en las redes sociales: 81% de las 891.071 menciones recopiladas entre el 23 y el 25 de octubre criticaban la iniciativa.
Según las personas encuestadas, la plataforma sería un ejemplo de “incoherencia estatal”. Otros comentarios acusaron a la institución de abuso de poder por vincular su imagen, tradicionalmente asociada a programas sociales y vivienda asequible, con una actividad considerada un vicio popular.
La Federación Brasileña de Asociaciones de Empleados de Caixa (Fenae) también emitió un comunicado en contra de la creación de la plataforma de apuestas, lo que consideró una “desviación preocupante” de la misión social de la institución.
El presidente del gremio, Sergio Takemoto, fue más contundente: “No es función de un banco público fomentar este tipo de juego. Caixa es patrimonio del pueblo brasileño y debe seguir siendo un instrumento de inclusión y justicia social, no de especulación y riesgo”.









