¿Qué va a pasar en Brasil, todo el mundo en la industria del juego se pregunta? Operadores de bets extranjeros se pregunta si deberían salir de Brasil y buscar nuevos mercados, o incluso vender sus licencias brasileñas si la prohibición es revertida por la justicia y el mercado regulado vuelve a operar.
Un momento, no tan rápido, dicen lo expertos, esperemos las elecciones del domingo y veamos lo que pasa en las cortes y luego en el Congreso que tiene hasta el 15 de marzo para decidir si la medida provisional del Presidente Lula da Silva es aprobado o rechazado o simplemente lo dejan vencer.
Lo más probable es que los tribunales brasileños dicten medidas cautelares que permitan reanudar las operaciones hasta que el Congreso brasileño tome una decisión definitiva, nos dice Udo Seckelmann, responsable del área de juegos de azar y criptomonedas del bufete brasileño Bichara e Motta Advogados.
“El escenario más probable es que la próxima semana tengamos algunas decisiones preliminares de los tribunales que suspendan los efectos de la medida provisional sobre los operadores, para que puedan mantener sus operaciones hasta que el Congreso tome una decisión definitiva sobre la prohibición”, dijo en entrevista durante la feria SBC Lisboa 2026.

“Básicamente, los operadores tienen que esperar la primera vuelta de las elecciones el 4 de octubre para obtener algunas decisiones de los tribunales. Después, si el Supremo Tribunal Federal (STF) no se ha pronunciado, el Congreso tendrá que decidir si convierte la medida en ley o no”, señaló Seckelmann.
“El Congreso puede esperar a que la medida del presidente Lula expire después de 120 días, o simplemente votar para rechazarla. Pero no creo que esperen 120 días para tomar una decisión definitiva al respecto. O tendremos medidas cautelares que permitan mantener las operaciones durante esos 120 días y luego una decisión, o podríamos tener una decisión antes”, añadió.
¿Podría el Supremo Tribunal Federal permitir las apuestas deportivas y mantener la prohibición de los juegos en línea?
“Todos los juegos en línea en Brasil están sometidos a mucha presión. Incluso quienes están a favor de las apuestas deportivas en Brasil no están muy a favor de los juegos en línea. Por eso hay un gran debate al respecto. Es posible, pero creo que también deben entender que, sin los juegos en línea, la industria no será la misma. La mayor parte de los ingresos —al menos la mitad— proviene de los juegos en línea”, dijo.
Otro abogado experto en la materia, Bernardo Freire, socio propietario de Betlaw, dijo que a industria ya está presentando recursos judiciales antes los tribunales, argumentando que esta medida es ilegal y ni siquiera considera compensación por los R$30 millones de reales (US$6 millones) pagados al gobierno brasileño para la autorización de operar en el país. Se espera que la Corte Suprema permita reanudar operaciones de bets hasta que el Congreso pueda decidir sobre la materia, ya que el gobierno no dio razones técnicas para prohibir las apuestas.
Freire es optimista que habrá una decisión favorable en el Congreso Tambien, aunque la industria tendrá que hacer concesiones para que haya enmiendas a la medida de Lula y al final habrá una nueva regulación de las apuestas y los juegos online.
Por ejemplo, en cuanto a publicidad, la industria podría conceder la necesidad de restringir los horarios y lugares de la publicidad de los bet, algo parecido a la publicidad del tabaco y los cigarrillos.
Para Jordi Sendra, el CEO de Alea, la empresa española B2B y agregador de juegos de casino, el costo de instalarse en Brasil con un socio local ha sido alto para empresas extranjeras. Hoy con la prohibición ha un incentivos de operar en el marcado negro, que tiene menos costos y no requiere certificación.
En todo caso, Sendra cree que las empresas extranjeras volverán al mercado regulado brasileño si es restablecido, pero no será un regalo. “Yo creo que nunca volverá a aser lo mismo,” dijo en un debate sobre Brasil.
Zeno Ossko, CEO de BetWarrior, la plataforma de apuestas deportivas y casino online, dijo que será interesante ver qué hacen las empresas multinacionales en Brasil ahora, o van a enfocar en otros mercados en busca de nuevas oportunidades.
Mientras las organizaciones que representan a la empresas de apuestas presentan recurso contra la prohibición, el gobierno de Lula ha vuelto a la carga. El abogado del gobierno, la Abogacía General de la Unión (AGU) presentó una demanda contra 17 empresas de apuestas, en la que reclama al menos US$191 millones en concepto de indemnización por el supuesto impacto social relacionado con la ludopatía, además del reembolso de los costos derivados del tratamiento de las personas afectadas a través del sistema público de salud.
Las marcas de apuestas Betano, Bet365, Superbet, Sportingbet, Esportes da Sorte, Onabet, Blaze, Betnacional, Estrelabet, 7K, Cassino, 7Games, Betão, Vaidebet, H2 Bet, Pixbet, Novibet, Bullsbet, Betfair y KTO se encuentran entre las empresas alcanzadas por esta demanda. El gobierno estima que le costará US$496 millones al Ministerio de Salud atender los casos relacionados con la adicción al juego.
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