Melilla y Ceuta, los dos enclaves españoles en Marruecos, se están posicionando como nuevos centros de iGaming, atrayendo a decenas de operadores gracias a incentivos fiscales que superan ampliamente a los de Malta y Gibraltar.
Estos incentivos incluyen una reducción del 50 por ciento en el impuesto sobre el juego de España, así como importantes recortes en el impuesto de sociedades, las cotizaciones a la Seguridad Social y el IRPF, y las ciudades avanzan en crear un hub digital que pueda dar soporte tecnológico a los operadores de apuestas que se estblecen ahí.
Los enclaves han recurrido cada vez más al iGaming y al juego online como motores económicos desde que su modelo económico tradicional —muy dependiente del comercio transfronterizo con Marruecos— colapsó en 2018, cuando el gobierno marroquí cerró las fronteras comerciales.
En respuesta, el Gobierno español introdujo uno de los regímenes fiscales más atractivos de Europa para el iGaming en Melilla y Ceuta.
Además de un impuesto reducido del 10 por ciento sobre el GGR (comparado con tasa peninsular del 20%), una reducción del 50 por ciento en el impuesto de sociedades, recortes drásticos en los impuestos de punto de consumo para el juego online, una reducción del 50 por ciento en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social para impulsar la contratación y deducciones fiscales especiales para empresas tecnológicas que empleen personal local. En Melilla y Ceuta no se aplica IVA, y los operadores online pagan únicamente un 0,5 por ciento de IPSI en lugar del 4 por ciento habitual para servicios vinculados al juego, como publicidad, procesamiento de datos, servicios electrónicos y consultoría..

Este paquete se diseñó específicamente para atraer operadores de apuestas online, casinos, sportsbooks, y empresas de pagos y ciberseguridad —sectores que operan de forma remota y ofrecen empleos digitales bien remunerados. Muchas marcas españolas e internacionales han están trasladado para beneficiarse de estos incentivos.
“Este boom arrancó en 2018, cuando Melilla y Ceuta empezaron a disfrutar de ventajas fiscales”, explicó Fernando Morán, experto en juego que trabaja para un casino en Melilla. “Cada dos por tres oigo que algún casino ha abierto aquí”.
Llegan grandes operadores
Para 2023, Ceuta albergaba 38 empresas de juego con licencia, incluidas grandes compañías como Flutter, Betway, Playtech, Casino Barcelona (Grupo Peralada) y 888 Online Games España, que declaró una facturación de 1.440 millones de euros. Las casas de apuestas figuran entre las siete mayores empresas de la ciudad por ingresos, y marcas como Betway y 888 han trasladado operaciones de Malta y Gibraltar a Ceuta.
Ese mismo año, Melilla contaba con un clúster de 23 empresas de juego, según la Asociación de Juego Online de Melilla (AJOM). El grupo incluye a la multinacional española Codere Online, Jokerbet (Grupo Veramatic), Luckia, Kirolbet y Casino Gran Madrid Online.
Glitnor Group, la compañía de juego online con operaciones en Suecia, Malta, Gibraltar, Bulgaria y España, anunció que abrirá una base en Melilla y ya ha comenzado a contratar personal.
El operador español El Dorado también ha confirmado que establecerá operaciones en Melilla para lanzar una nueva división online. Su CEO, Raúl Rubio, afirmó que Melilla ofrece una plataforma estratégica para la internacionalización digital de la compañía y destacó los programas de formación digital especializada disponibles en el enclave.

“Melilla se ha consolidado como un destino cada vez más relevante para las empresas del juego online. La ciudad concentra hoy alrededor del 14% de todas las licencias nacionales, un volumen muy significativo que sigue creciendo y demuestra la clara orientación de la economía local hacia esta actividad tecnológica”, dijo a iGamingFuture Esther Azancot Cánovas, Directora General de Turismo y Activación Económica de Melilla. Ver entrevista.
El sector del juego online se ha convertido en uno de los pilares de la nueva economía de Melilla y en una de sus fuentes más dinámicas de empleo altamente cualificado, especialmente para las empresas auxiliares tecnológicas que han llegado en los últimos años. En solo siete años, el iGaming ha pasado a representar el 4,5% del PIB de Melilla.
“Melilla ya funciona de facto como un hub digital plenamente operativo. Aunque no se define por un único edificio o infraestructura, el conjunto de empresas tecnológicas y operadores online instalados ha creado un ecosistema sólido, creciente y con enorme potencial”, añadió Azancot, subrayando que Melilla ofrece conectividad cada vez mayor, reforzada por la mejora de la fibra óptica y nuevos centros de datos.
Para 2023, el iGaming representaba aproximadamente el 8 por ciento del PIB de Ceuta, con una facturación sectorial de unos 7.500 millones de euros. A principios de 2025, el sector del juego online se había convertido en la principal fuente de empleo privado en ambos enclaves, especialmente para jóvenes bilingües con habilidades digitales de nivel medio.
Marruecos asfixió las economías locales
Ceuta y Melilla tienen economías pequeñas, poco suelo disponible y bases productivas históricamente limitadas. Durante años dependieron del comercio transfronterizo con Marruecos, el empleo público, la presencia militar española y un comercio minorista y turístico de bajo margen.
Cuando Marruecos cerró las fronteras comerciales en 2018, las ciudades necesitaron nuevas actividades. La manufactura no era viable por el aislamiento geográfico, lo que llevó a un giro hacia sectores digitales como el iGaming, las apuestas deportivas y las fintech, industrias que requieren oficinas, fibra óptica y trabajadores cualificados dentro de una jurisdicción regulada por la UE.
El iGaming ofrece escalabilidad inmediata, ingresos fiscales rápidos y creación de empleo cualificado. Atrae equipos de CRM, especialistas en fraude y compliance, personal de soporte técnico, desarrolladores de software, proveedores de pagos, empresas de IA y estudios de juegos.

Crucialmente, Ceuta y Melilla ofrecen plena transparencia regulatoria bajo la legislación española y comunitaria del juego, sin las incertidumbres fiscales o de licencias que a veces se asocian a Malta o con Gibraltar, que no es parte de la Unión Europea.
Solo las empresas realmente instaladas localmente —es decir, con al menos el 50 por ciento del personal y de la masa salarial radicada en los enclaves— pueden acceder al impuesto reducido del 10 por ciento sobre el GGR. Igualmente, se requiere presencia local para obtener la rebaja del 50 por ciento en el impuesto de sociedades (del 25 al 12,5 por ciento), que puede bajar al 7,5 por ciento para empresas de nueva creación en sus dos primeros años. Melilla incluso anuncia bonificaciones de hasta el 100 por ciento para determinados profesionales reubicados en sectores de tecnología y gaming, reduciendo aún más el coste de instalar equipos de tecnología, riesgos, CRM y compliance en la ciudad.
“Los operadores con residencia fiscal y radicación efectiva en Ceuta/Melilla tributan al 10 % sobre los ingresos netos del juego (GGR), frente al 20 % general en el resto de España”, dijo Alberto López Gómez socio para el área fiscal de Loyra Abogados y EJASO.
El reducido impuesto sobre sociedades es del 12,5 % para empresas de juego online, incluyendo bonificaciones propias del régimen especial. En cambio en Malta el tipo del Gaming Tax es de un 5 % sobre los ingresos de juego generados por jugadores establecidos en Malta, no sobre toda la facturación global donde es superior a la de Melilla. Por lo que es muy atractiva la tributación en Melilla, indicó.
“En el caso de Gibraltar los tipos son reducidos pero es un territorio fuera de la UE y es una black list en temas OCDE”, señaló López Gómez.
El creciente sector digital está reforzando la resiliencia económica de ambos territorios, reduciendo la dependencia de subsidios del gobierno, disminuyendo el desempleo y fortaleciendo la identidad española en zonas que Marruecos reclama como propias.










