Fluminense, Cruzeiro y otros 14 clubes han escrito a la Corte Suprema de Brasil pidiendo una órden judicial que suspenda de inmediato la medida provisional que prohíbe las apuestas deportivas, su mayor fuente de ingresos mediante los patrocinios y publicidad de las casas de apuestas.
Los clubes enviaron una petición al ministro Luiz Fux, que lleva el caso en la Corte Suprema, reforzando los argumentos de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el gremio empresarial del sector, que argumenta en su recurso ante el tribunal que la prohibición decretada por el Presidente Lula da Silva contra los llamados bets y los juegos online de casinos digitales viola la constitución.
La prohibición entró en efecto el lunes con el cierre de las 188 plataformas de apuestas de cuota fija del mercado regulado y la prohibición de publicitar las marcas.
El miércoles, Flamengo debió jugar su partido contra Santos con camisetas diferentes que no llevan la marca Betano, su patrocinador master, un contrato valorado en R$268 millones (US$53 millones) por año.
Los equipos argumentan que la medida provisional del gobierno presenta deficiencias legales. Alegan que carece de los requisitos constitucionales y afirman que viola la seguridad jurídica y el principio de confianza. Además, los clubes señalan que la prohibición repentina perjudica al deporte y a sectores que, vía tributación, reciben recursos generados por las casas de apuestas como la asistencia social, la educación, la salud, la seguridad social, la seguridad pública, el turismo y los derechos de las personas con discapacidad.
Los clubes reiteran las solicitudes de la ANJL de que se suspenda la prohibición hasta que el Congreso decida si acepta, rechaza o modifica la medida provisional.
La petición fue firmada por Fluminense, Cruzeiro, Chapecoense, Mirassol, Avaí, Athletic, Atlético-GO, América-MG, Ceará, CRB, Criciúma, Goiás, Juventude, Novorizontino, Vila Nova y Botafogo-SP. Flamengo y Botafogo no firmaron esta carta conjunta.
La prohibición de Lula causó un fuerte malestar en el fútbol brasileño. El año pasado, según una encuesta, los clubes de la Serie A recibieron R$1.000 millones de reales (US$199 millones) en ingresos por publicidad de apuestas.
La posibilidad de un nuevo gobierno levantar la prohibición a las apuestas surgió con la victoria del candidato derechista Flavio Bolsonaro en el primer turno de las elecciones del domingo cuando superó sorpresivamente a Lula por 47% a 45% de los votos.
Expertos en el negocio del deporte descartan que los clubes se manifiesten políticamente a favor de Bolsonaro, ahora que es el candidato presidencial favorito.
“Ese es un tema muy sensible porque, claro, hay hinchas de izquierda, pero hay otros que son totalmente radical de derecha. Entonces es muy arriesgado para los clubes posicionarse políticamente porque hay una parte de los hinchas que va a gustar y otra que no va a gustar”, dijo a iGamingFuturo Amir Somoggi, socio de Sports Value.
“Pero los clubes están desesperados. Santos, por ejemplo, tiene un préstamo gigante con un banco y la garantía son los contratos con las casas de apuestas”, señaló Somoggi. “El dinero que está hoy pagando sueldos, contrataciones, también viene de las casas de apuestas porque las casas de apuestas garantizan al club en el banco. Entonces es muy complicado.”
Si Flavio Bolsonaro gana la presidencia en la segunde vuelta, seguramente acaba con la prohibición de los bets en enero, y todo va a volver a la normalidad anterior, dijo.









