China se Enfrenta a los Centros de Estafa POGO en Toda Asia


INFORME ESPECIAL: En mi vida ante­ri­or como cor­re­spon­sal extran­jero tuve el dudoso hon­or de entre­vis­tar al señor del opio Khun Sa en su base den­tro de Myan­mar, entonces lla­ma­da Bir­ma­nia.

Khun Sa, el may­or traf­i­cante de heroí­na del mun­do en ese momen­to, no solo era tol­er­a­do sino que esta­ba pro­fun­da­mente vin­cu­la­do con el bru­tal rég­i­men mil­i­tar que gob­ern­a­ba —y que aún gob­ier­na— Myan­mar.

Más ade­lante se trasladó a las afueras de la ciu­dad más grande y antigua cap­i­tal del país, Yan­gon, donde vivió con cier­to esplen­dor y expandió su impe­rio clan­des­ti­no para abar­car la tra­ta de per­sonas, el con­tra­ban­do de gemas y la tala ile­gal, has­ta su muerte en 2007.

Las activi­dades crim­i­nales de Khun Sa —lle­vadas a cabo en fla­grante desafío tan­to a la leg­is­lación ofi­cial bir­mana como al dere­cho inter­na­cional— mutaron en los lla­ma­dos “cen­tros de estafa”, muy sim­i­lares a los aho­ra clausura­dos sitios de apues­tas ilíc­i­tas “off-shore” POGO en Fil­ip­inas, que servían a país­es veci­nos donde el juego aún es ile­gal, como Chi­na y Tai­lan­dia.

Rebeliones

Lejos del corazón cén­tri­co bir­mano, habita­do por alrede­dor del 70 por cien­to de los 54,5 mil­lones de habi­tantes del país, Myan­mar tiene al menos 10 rebe­liones de minorías étni­cas acti­vas —aunque no todas en ple­na ebul­li­ción— en sus esta­dos fron­ter­i­zos con India y Bangladesh al oeste, Chi­na al norte y noreste, y Tai­lan­dia al este.

La inesta­bil­i­dad y la con­sigu­iente caí­da en la anar­quía y el ban­di­da­je han con­ver­tido estas regiones en ter­renos fér­tiles para otros nego­cios tur­bios: estafas de empleo fal­so, lava­do de dinero, fraudes ban­car­ios en línea, estafas román­ti­cas (cono­ci­das, pro­saica­mente, como “cor­tar el cer­do”), pornografía, tra­ta de per­sonas y trá­fi­co sex­u­al, así como iGam­ing ilíc­i­to.

Muchos casi­nos en la fron­tera entre Myan­mar y Tai­lan­dia solo pueden oper­ar gra­cias a un pacto com­er­cial entre inver­sores de las Tríadas chi­nas y mili­cias progu­ber­na­men­tales.

Pero aho­ra, demostran­do su enorme poder políti­co y económi­co, Chi­na ha puesto freno al has­ta aho­ra flo­re­ciente nego­cio de los cen­tros de estafa.

El líder chi­no Xi Jin­ping ha orde­na­do a la jun­ta mil­i­tar de Myan­mar —que depende total­mente del apoyo económi­co y mil­i­tar chi­no para com­bat­ir sus rebe­liones étni­cas y man­ten­er su poder de 70 años— que borre del mapa los POGOs bir­manos.

Tai­lan­dia tam­bién, como infor­mó recien­te­mente iGam­ing­Fu­ture, se ha ple­ga­do al dragón chi­no y ha prometi­do reprim­ir todas las for­mas de juego ile­gal dirigi­das al vas­to mer­ca­do chi­no.

Paradoja

Es una de las grandes parado­jas del juego mundi­al que los estric­tos gob­er­nantes comu­nistas de Chi­na sean fer­vientes e ide­ológi­ca­mente opuestos al juego —a pesar de gob­ernar Macao, el cen­tro de casi­nos más rico del mun­do—.

Las famosas ban­das del crimen orga­ni­za­do Tri­a­da —con base en Shanghái, Hong Kong, Macao, Tai­wán, Áms­ter­dam, Van­cou­ver y Mán­ches­ter— tienen pro­fun­das conex­iones con muchos de estos cen­tros de estafa que tam­bién oper­an en Cam­boya y Laos.

Los pseu­do-POGOs en los munici­p­ios de Shwe Kokko y Myawad­dy, en la fron­tera entre Tai­lan­dia y Myan­mar, por ejem­p­lo, fueron ini­cial­mente desar­rol­la­dos como des­ti­nos de casi­nos y sitios de iGam­ing por gán­steres chi­nos en alian­za con mili­cias progu­ber­na­men­tales de etnia Karen: el Ejérci­to Nacional Karen (KNA) y el Ejérci­to Bud­ista Democráti­co Karen (DKBA), que no deben con­fundirse en abso­lu­to con el KNLA, el Ejérci­to de Lib­eración Nacional Karen.

El KNLA es uno de los prin­ci­pales gru­pos arma­dos de oposi­ción de Myan­mar y lucha con­tra la jun­ta mil­i­tar des­de 1948, en lo que se con­sid­era la insur­gen­cia más pro­lon­ga­da del mun­do.

Al final del mes pasa­do, unidades del ejérci­to y de la guardia fron­ter­i­za de Myan­mar lle­varon a cabo redadas en la zona de Myawad­dy y cer­raron var­ios supuestos cen­tros de estafa, arre­stando a 151 ciu­dadanos extran­jeros de 10 país­es, la may­oría indios, según infor­maron medios locales.

Naturaleza humana

“El gob­ier­no está inves­ti­gan­do acti­va­mente y toman­do medi­das efec­ti­vas con­tra las activi­dades ile­gales de fraude por tele­co­mu­ni­ca­ciones», afir­mó un por­tavoz del ejérci­to nacional, el Tat­madaw, en un comu­ni­ca­do.

“[Seguimos] cooperan­do con los país­es veci­nos y las orga­ni­za­ciones inter­na­cionales para pre­venir, expon­er y elim­i­nar las redes de juego en línea y estafas financieras que oper­an en las zonas fron­ter­i­zas de Myan­mar.

“El Gob­ier­no del Esta­do con­tinúa iden­ti­f­i­can­do y dete­nien­do a extran­jeros que han entra­do y resi­di­do ile­gal­mente en zonas fron­ter­i­zas mien­tras par­tic­i­pan en deli­tos como el juego en línea y el fraude en línea. Estas per­sonas están sien­do inves­ti­gadas y depor­tadas sis­temáti­ca­mente a sus país­es de ori­gen de acuer­do con las leyes y pro­ced­imien­tos.”

Tan­to Myan­mar como Tai­lan­dia se han doble­ga­do a la vol­un­tad de Chi­na.

Pero, ¿qué será de los POGOs y del futuro de los sitios de iGam­ing asiáti­cos “off-shore”?

Inde­pen­di­en­te­mente de lo que dicte la super­po­ten­cia comu­nista chi­na, mien­tras exista sed de juego en una nación donde está pro­hibido, los sitios en línea —tan­to legales como ile­gales— pros­per­arán.

Eso apli­ca para Chi­na y para cualquier otro mer­ca­do que intente suprim­ir la nat­u­raleza humana.

Más temas para explo­rar:

Publicado en:

Categories
Presentado