La política confusa de Chile sobre el iGaming y la falta de regulación definida estarían abriendo una jugosa oportunidad para operadores ágiles en un mercado gris que es tolerado.
Se trata de operadores de tamaño medio con un enfoque tecnológico, alta capacidad de adaptación, mayor tolerancia al riesgo, estructuras corporativas ligeras y una sólida experiencia en tecnología financiera.
Evitando los obstáculos que enfrentan los operadores grandes en Chile (los Tier 1), estas plataformas offshore se están adjudicando más de la mitad del GGR anual estimado en US$3.100 millones del mercado chileno de apuestas online, según el análisis de Daría Belova, experta rusa en los aspectos legales y financieros del iGaming internacional. linkedin.com/in/daria-belova-legal
“Mientras las grandes marcas observan con cautela la evolución regulatoria en Chile, algunos operadores más ágiles están aumentando su presencia en un mercado con un GGR anual estimado de US$3.100 millones,” dijo Belova a iGamingFuturo.
Las restricciones al marketing, las barreras bancarias y la incertidumbre legislativa han creado las condiciones en Chile, donde el proyecto de ley para establecer un régimen nacional de licencias y regular el iGaming continúa estancado en el Senado sin una fecha clara para su resolución.
Los operadores grandes esperando la regulación ahora tienen limitaciones para patrocinar clubes de fútbol y deportistas, además de restricciones en televisión y radio. Para ellos, abrir una cuenta bancaria local para una empresa offshore resulta muy complejo y las entidades financieras bloquean habitualmente transacciones identificadas con el código MCC 7995 correspondiente al juego.
La reguladora de telecomunicaciones Subtel dejó de priorizar el bloqueo de dominios al considerar que los operadores pueden habilitar nuevos sitios espejo rápidamente, lo cual ha ayudado la expansión del mercado gris.
Luego, la aplicación del impuesto IVA a las plataformas digitales implementado por el Servicio de Impuestos Internos (SII) incorporó a las plataformas extranjeras al régimen simplificado de IVA para servicios digitales, lo que les permite el pago del impuesto mediante un portal en línea. Esto les otorgó un estatus cuasi legal.
O sea, mientras algunos operadores internacionales esperan una regulación definitiva, otros participantes del mercado continúan creciendo mediante licencias flexibles, estrategias basadas en SEO, afiliados e influencers, junto con estructuras de pago adaptadas al mercado chileno.

“En la práctica, todo esto ha dado lugar a un “mercado gris tolerado” con un nivel de estabilidad operativa sin precedentes”, señaló Belova.
“Para los operadores, pagar el **IVA del 19% sobre servicios digitales** mediante un RUT simplificado para contribuyentes no residentes les otorgó un estatus cuasi legal y transformó el iGaming de un modelo de alta incertidumbre a un modelo de negocio digital más predecible. Los operadores obtienen estabilidad en el tráfico y menores costes de infraestructura, mientras que el Estado chileno recauda ingresos tributarios relevantes incluso antes de la aprobación de una ley específica para el juego online”, explicó la experta rusa..
Los operadores de primer nivel, generalmente sujetos a estrictos estándares de cumplimiento bajo licencias como MGA o UKGC, dependen de cuentas comerciales tradicionales y relaciones directas con bancos locales, que normalmente rechazan procesar transacciones de iGaming sin una licencia local específica o presencia terrestre.
Los operadores más ágiles sortean estas barreras mediante: utilizan estructuras sofisticadas de agentes de pago (habitualmente entidades europeas, como en Chipre, vinculadas a operadores con licencias en Curazao, Anjouan o Isla de Man), combinadas con métodos de pago alternativos (APM). En lugar de depender de la adquisición tradicional con tarjetas bancarias, recurren proveedores especializados en pagos de alto riesgo para aceptar métodos como **MACH, Tenpo y Webpay Plus**, informó Belova.
Para clientes VIP y retiros de alta velocidad, estos operadores integran soluciones de conversión entre moneda fiduciaria y criptomonedas (on/off ramp), junto con flujos de registro integrados en plataformas de intercambio reguladas, lo que permite liquidaciones inmediatas y evita rechazos habituales en pagos con tarjeta, añadió.
En iGaming, la conversión de jugadores depende en gran medida de una experiencia de pago sin fricciones. Como los operadores de primer nivel enfrentan elevados índices de rechazo en pagos con tarjetas emitidas por bancos locales y limitaciones en marketing, su embudo de conversión suele romperse en el momento del depósito. Los operadores ágiles, gracias a la integración de métodos de pago locales y capacidades de conversión inmediata entre dinero fiduciario y criptomonedas, consiguen tasas de éxito significativamente superiores en los depósitos.
“Mientras no exista un marco de licencias local plenamente operativo con integración bancaria directa, es probable que estos operadores continúen liderando el crecimiento del mercado”, concluyó la experta.










