Los intentos del gobierno brasileño de sacar provecho del boom de las apuestas deportivas en Brasil, aumentando impuestos con la venia del Congreso, tuvo éxito esta semana cuando el Senado aprobó un proyecto de lei que aumenta la tributación sobre las apuestas en línea de cuota fija del 12% al 15% de forma escalonada hasta 2028.
Por 62 votos a favor y 6 en contra, el Senado aprobó en la noche del miércoles el texto principal del Proyecto de Ley Complementaria (PLP) 128/2025, que reduce los beneficios fiscales en un 10% y recupera además puntos de la denominada “tributación BBB” (bancos, bets y billonarios).
Sin cambios al texto, el proyecto pasa directamente a la sanción del Presidente Lula, sin necesidad de volver a la Cámara de Diputados.
La medida garantiza una recaudación adicional de R$ 22.450 millones (US$4.072 millones) para el deficitario presupuesto del año que viene y es tratada como una prioridad por el Ministro de Hacienda Fernando Haddad, quien busca alcanzar un superavit primario por la primera vez en cuatro años.

La tributación sobre las apuestas, atualmente de 12% sobre los ingresos bruto (GGR) de las empresas, aumentará 1 ponto porcentual cada año hasta 2028: sube a 13% em 2026 e se estabelece en 15% a partir del 2028. Y, según el nuevo modelo tributario, el gobierno reducirá la porción que las empresas pueden retener para cubrir costos de 88% en la actualidad a 87% en 2026, a 86% en 2027 y a 85% en 2028.
De paso, el texto también establece castigo para quienes promocionen casas de apuestas ilegales no autorizadas en el país por la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) del Ministerio de Hacienda.
El negocio de las apuestas en línea ha crecido explosivamente en Brasil desde 2018 para ser el quinto mercado mundial. Fue regulado y sujeto as impuestos recién desde comienzos de este año. Con su éxito económico, un gobierno que busca controlar su déficit ve al sector como una vaca lechera que quiere ordeñar para obtener recursos fiscales.
Pero los operadores de plataformas de apuestas sostienen que la carga fiscal va a socavar a las empresas y empujar a los apostadores al mercado negro que es enorme en Brasil, debido a la tardía regulación, y aún se adjudica más de la mitad de los jugadores.
Operadores al límite de sustentabilidad
Para el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), que agrupa a las principales empresas de apuestas deportivas de Brasil y del mundo, la aprobación del PLP 128/25 coloca al sector de las apuestas al límite de su operación y fortalece el mercado clandestino.
“Con la nueva norma, la tributación sectorial que grava la actividad, calculada sobre el GGR (Gross Gaming Revenue), debería acercarse al 23% ya en 2026, con previsión de alcanzar el 25% a partir de 2028, considerando la suma de los impuestos que inciden directamente sobre la operación. Además, a partir de 2027 está prevista la aplicación del Impuesto Selectivo, cuya alícuota aún no ha sido definida, lo que añade un grado relevante de incertidumbre regulatoria al sector”, afirmó el IBJR en un comunicado.
El instituto subrayó que esta tributación sobre el GGR no sustituye a los impuestos sobre la renta y las empresas que operan de forma regular continúan sujetas al Impuesto sobre la Renta de las Personas Jurídicas (IRPJ) y a la Contribución Social sobre el Beneficio Neto (CSLL), que gravan el resultado económico de las operaciones y varían según la estructura y la rentabilidad de cada empresa.

“Este conjunto de tributos impone riesgos relevantes a la sostenibilidad de las empresas que operan dentro de la legalidad, cumplen íntegramente las exigencias regulatorias y realizan inversiones continuas en integridad, cumplimiento normativo y protección al consumidor”, dio el IBJR.
La experiencia internacional demuestra que un aumento excesivo de la carga sobre el mercado formal tiende a producir un efecto adverso: incentiva la migración de los consumidores hacia plataformas clandestinas, que no recaudan impuestos, no adoptan mecanismos de control, no protegen al jugador y operan al margen de la legislación brasileña. El fortalecimiento del mercado ilegal compromete la recaudación, debilita la política pública de regulación y amplía los riesgos sociales.
GGR cayó en Colombia por el IVA
El mejor ejemplo es Colombia donde el gobierno impuso un impuesto al valor agregado (IVA) del 19% sobre los depósitos de los jugadores en febrero de este año. En abril, la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos (Fecoljuegos) afirmó que los ingresos brutos del juego online en Colombia habían caído un 30% desde la introducción del IVA.
Para el sector de apuestas brasileño, si bien la tributación que enfrenta es más elevada que en otros países, resulta la mejor solución entre las que se han propuesto en el Congreso!
Una propuesta doblaba el impuesto al GGR al 24%, pero fue desechada por los parlamentarios.
Aún está por verse el llamado proyecto “Anti-facción” que visa aplicar un nuevo impuesto, el CIDE-Bets, para generar ingresos de unos R$30.000 millones (US$5.500 millones) al año para un fundo destinado a combatir al crimen organizado en Brasil. Se trata de un impuesto del 15% sobre los depósitos de los jugadores.
El plenario del Senado aprobó este propuesta la semana pasada pero deber regresar a la Cámara de Diputados y su votación final se aplazó hasta el año que viene.
Este proyecto volvió a incluir la propuesta del gobierno de cobrar impuestos retroactivos sobre las plataformas de apuestas deportivas que han operado en el país desde 2018 quenado el mercado fue legalizado. El llamado RERCT Litigio Zero cobraría un impuesto del 15% al GGR de las operaciones anteriores a 2018.
“El aumento propuesto de impuestos para el sector tiende a sofocar las plataformas reguladas y empujar a millones de apostadores al mercado negro, donde no hay pago de impuestos, supervisión ni garantías de seguridad para el jugador”, afimó João Fraga, CEO de Paag, una empresa de soluciones de pago para las operaciones de apuestas.










