Las mujeres están ganando asientos en la mesa. Ahora viene la lucha por la influencia


En iGF East Africa 2026 (iGFEA26), cel­e­bra­do en Nairo­bi, mujeres de la indus­tria del gam­ing debatieron sobre desar­rol­lo pro­fe­sion­al, men­toría y por qué la rep­re­sentación debe tra­ducirse en un ver­dadero poder de decisión. No te pier­das la últi­ma cober­tu­ra des­de el ter­reno de Tooni Wale, cor­re­spon­sal de iGF.

Las mujeres están asum­ien­do puestos de lid­er­az­go en toda la indus­tria del iGam­ing africano, dirigien­do equipos y con­tribuyen­do a definir deci­siones empre­sar­i­ales. Sin embar­go, a medi­da que más mujeres acce­den a car­gos de respon­s­abil­i­dad, sigue vigente una pre­gun­ta: ¿cuán­ta influ­en­cia tienen real­mente?

Ese fue el tema cen­tral de «Lever­ag­ing the Pow­er of Women in iGam­ing», un pan­el cel­e­bra­do el 15 de octubre durante iGF East Africa (iGFEA26), en Nairo­bi. El debate se cen­tró en la evolu­ción de las trayec­to­rias pro­fe­sion­ales, la men­toría y la respon­s­abil­i­dad de gener­ar opor­tu­nidades para las próx­i­mas gen­era­ciones.

Para Paulette Alusa, direc­to­ra de Opera­ciones de 9UBet, una de las señales más claras de pro­gre­so es el cam­bio en la propia con­ver­sación.

«Lo que ha cam­bi­a­do es que ya no esta­mos pre­gun­tan­do cuáles son nue­stros roles, sino que se nos están dan­do esos roles. Por ejem­p­lo, par­tic­i­par en este pan­el habría sido impens­able hace cin­co o diez años. Aho­ra se tra­ta más de for­mar parte de las deci­siones clave».

La difer­en­cia es impor­tante. Una cosa es estar pre­sente en la indus­tria y otra muy dis­tin­ta es asumir respon­s­abil­i­dades y ten­er voz en las deci­siones que deter­mi­nan el rum­bo de una empre­sa.

Paulette Alusa, Head of Operations at 9UBet
Paulette Alusa, Head of Oper­a­tions at 9UBet

Del marketing a la tecnología

Fiona Mun­yana, direc­to­ra de Opera­ciones de Ele­phant Bet, destacó un cam­bio en los puestos que ocu­pan las mujeres den­tro de las empre­sas de gam­ing.

«En el pasa­do, muchas mujeres tra­ba­ja­ban en mar­ket­ing y en puestos de aten­ción al cliente, pero aho­ra las vemos en áreas de cumplim­ien­to nor­ma­ti­vo y en sec­tores más téc­ni­cos de la indus­tria.

»No se tra­ta solo de dar opor­tu­nidades a las mujeres, sino tam­bién a las mujeres racial­izadas y a las mujeres africanas».

A medi­da que el cumplim­ien­to nor­ma­ti­vo, la tec­nología y la gestión de ries­gos adquieren may­or impor­tan­cia para los oper­adores, la expe­ri­en­cia en estas áreas puede ayu­dar a las mujeres a avan­zar hacia puestos direc­tivos y par­tic­i­par en la toma de deci­siones estratég­i­cas.

Julie Rozand, direc­to­ra de Expe­ri­en­cia de Mar­ca del Grupo en Choplife, señaló que tam­bién ha obser­va­do cam­bios en difer­entes indus­trias, inclu­i­do el iGam­ing. En Choplife, destacó, varias mujeres están al frente de las opera­ciones en dis­tin­tos país­es.

«Creo que se está pro­ducien­do un cam­bio en difer­entes indus­trias de todo el mun­do. En el iGam­ing, veo muchos puestos de lid­er­az­go ocu­pa­dos por mujeres.

»En Choplife, por ejem­p­lo, ten­emos a muchas mujeres al frente de las opera­ciones en dis­tin­tos país­es. Hay que demostrar que uno está prepara­do para ocu­par su puesto y asumir respon­s­abil­i­dades de lid­er­az­go».

Para los oper­adores africanos, medir el pro­gre­so impli­ca mirar más allá del número de mujeres con­tratadas. Tam­bién supone pre­gun­tarse quién dirige equipos, con­tro­la pre­supuestos y par­tic­i­pa en las deci­siones estratég­i­cas.

Las personas que abren puertas

Detrás de muchos nom­bramien­tos en puestos de lid­er­az­go hay alguien que recono­ció el poten­cial de una pro­fe­sion­al y le ofre­ció una opor­tu­nidad.

Rozand con­tó que comen­zó des­de cero y fue cre­cien­do den­tro de su empre­sa. Atribuyó ese avance tan­to a hom­bres que le abrieron puer­tas como a la men­toría de mujeres que ya se habían con­sol­i­da­do en la indus­tria.

Julie Rozand, Head of Group Brand Expe­ri­ence at Choplife

«En cuan­to al desar­rol­lo pro­fe­sion­al, empecé des­de cero. Tuve una gran opor­tu­nidad de cre­cer den­tro de la empre­sa y […] tam­bién recibí la men­toría de otras mujeres que ya habían demostra­do su capaci­dad».

Mun­yana relató una expe­ri­en­cia sim­i­lar. Una mujer con­fió en ella, explicó, y esa expe­ri­en­cia la inspiró a gener­ar opor­tu­nidades para otras pro­fe­sion­ales.

«La per­sona que creyó en mí fue una mujer, y eso es impor­tante para mí. Me inspiró a devolver ese apoyo.

»Aho­ra quiero dar­les a todas las mujeres la opor­tu­nidad de ayu­dar a otras a cre­cer.

»Lo que hicieron por mí es lo mis­mo que quiero hac­er. Quiero ase­gu­rarme de que las mujeres de mi lugar de tra­ba­jo ten­gan opor­tu­nidades reales para desar­rol­larse en la indus­tria».

Alusa tam­bién destacó la impor­tan­cia de la con­fi­an­za.

«Muchas per­sonas todavía ven como un desafío dar­le a una mujer la respon­s­abil­i­dad de lid­er­ar.

»Llegué a este puesto porque alguien creyó que real­mente podía hac­er­lo.

»Aggrey Sayi me hizo creer que podía lid­er­ar a mi equipo».

El men­saje fue claro: las mujeres nece­si­tan opor­tu­nidades para demostrar sus capaci­dades, y las empre­sas deben estar dis­pues­tas a con­fi­ar­les respon­s­abil­i­dades reales y sig­ni­fica­ti­vas.

Más allá de la sala de juntas

La influ­en­cia de las mujeres en el iGam­ing no se limi­ta a ocu­par car­gos ejec­u­tivos. Tam­bién puede tra­ducirse en la creación de empre­sas y en la gen­eración de val­or com­er­cial.

La empre­saria nige­ri­ana Dami­lare Alabi cofundó Nairabet y se desem­peñó como direc­to­ra gen­er­al, con­tribuyen­do al desar­rol­lo del nego­cio antes de que este pasara a nuevos propi­etar­ios en julio de 2021.

Un per­fil pub­li­ca­do por Busi­ness­Day en 2026 describió la operación como una ven­ta por var­ios mil­lones de dólares. Sin embar­go, el pre­cio no se hizo públi­co, por lo que se desconoce cuán­to recibió per­sonal­mente Alabi.

Su trayec­to­ria apor­ta otra dimen­sión al debate plantea­do en iGF East Africa.

Las mujeres pueden con­tribuir al crec­imien­to de oper­adores con­sol­i­da­dos, pero tam­bién pueden crear sus propias empre­sas y par­tic­i­par en opera­ciones com­er­ciales que generen val­or económi­co.

Esto plantea otra pre­gun­ta para el iGam­ing africano: ¿cuán­tas mujeres más podrían con­ver­tirse en fun­dado­ras y propi­etarias de empre­sas si tuvier­an un mejor acce­so al cap­i­tal, a las redes de con­tac­tos de la indus­tria y al apoyo nece­sario para expandir sus nego­cios?

Sin infor­ma­ción públi­ca sobre el pre­cio de ven­ta o los detalles de la propiedad, sería engañoso atribuir el val­or total de una operación a una sola per­sona.

No obstante, la expe­ri­en­cia de Alabi demues­tra por qué el debate sobre la influ­en­cia de las mujeres en el iGam­ing debe incluir el emprendimien­to y la propiedad de empre­sas, y no lim­i­tarse al empleo.

El poder por encima de la representación

Rozand señaló la necesi­dad de apo­yar a las mujeres que se encuen­tran en las primeras eta­pas de sus car­reras y ayu­dar­las a desar­rol­larse para con­ver­tirse en futuras líderes.

Tam­bién defendió una men­toría más sól­i­da entre mujeres y hom­bres, al con­sid­er­ar que los pro­fe­sion­ales con expe­ri­en­cia tienen conocimien­tos valiosos que com­par­tir, inde­pen­di­en­te­mente de su género.

Fiona Mun­yana, Head of Oper­a­tions at Ele­phant Bet

Mun­yana estable­ció una difer­en­cia entre rep­re­sentación e influ­en­cia.

«Para mí, cuan­do hablam­os de rep­re­sentación, nos refe­r­i­mos sim­ple­mente al número de per­sonas.

»Una cosa es la rep­re­sentación y otra es la influ­en­cia. Lo más impor­tante es saber si esas mujeres real­mente tienen influ­en­cia. En mi caso, inten­to ayu­dar­las a ejercer una influ­en­cia pos­i­ti­va».

Una empre­sa puede ten­er mujeres en puestos direc­tivos, pero esa rep­re­sentación pierde val­or si cuen­tan con poca autori­dad sobre los pre­supuestos, la estrate­gia, la con­trat­ación o la direc­ción del nego­cio.

Los oper­adores podrían medir el pro­gre­so a través de las tasas de pro­mo­ción, la can­ti­dad de mujeres que diri­gen opera­ciones en dis­tin­tos país­es, su par­tic­i­pación en las deci­siones de alto niv­el y el acce­so a for­ma­ción téc­ni­ca. Estos indi­cadores ofre­cerían una ima­gen más clara que el número de empleadas por sí solo.

¿Qué debe cambiar?

De cara al futuro, las par­tic­i­pantes del pan­el destac­aron ini­cia­ti­vas como Women in Gam­ing y la necesi­dad de for­t­ale­cer los pro­gra­mas de men­toría.

«Diría que las ini­cia­ti­vas para mujeres, como Women in Gam­ing (WIG), son exce­lentes. Quiero que exista men­toría entre mujeres y hom­bres.

»Las mujeres con expe­ri­en­cia deberían impul­sar a las pro­fe­sion­ales más jóvenes y tam­bién bus­car el con­se­jo de los hom­bres. Des­de muy jóvenes, muchos hom­bres han tenido una gran moti­vación por ganar dinero.

»Nece­si­ta­mos hablar con los hom­bres y enten­der qué los llevó a dar el salto al mun­do empre­sar­i­al; hay mucho que podemos apren­der de sus expe­ri­en­cias».

Alusa cer­ró con un recorda­to­rio: las opor­tu­nidades deben basarse en la capaci­dad y los méri­tos pro­fe­sion­ales.

«No quer­e­mos que nos den puestos solo para cumplir con el dis­cur­so o alcan­zar una cuo­ta.

»Quiero estar ahí porque me he gana­do el puesto por lo que hago, no por lo que otras per­sonas quieren».

La rep­re­sentación puede abrir la puer­ta, pero la com­pe­ten­cia, la respon­s­abil­i­dad y la autori­dad para lid­er­ar son lo que hacen que un nom­bramien­to ten­ga ver­dadero sig­nifi­ca­do.

Para el iGam­ing africano, desar­rol­lar tal­en­to debe ser tan­to una pri­or­i­dad empre­sar­i­al como una cuestión de equidad.

El próx­i­mo indi­cador de éxi­to no será cuán­tas veces la indus­tria hable sobre las mujeres en puestos de lid­er­az­go, sino si cada vez más mujeres tienen la opor­tu­nidad de lid­er­ar, influir en las deci­siones y con­stru­ir sus propias empre­sas.

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