La industria de apuestas deportivas y los juegos en línea está recuperando cierto optimismo sobre su futuro en Brasil, pese a la prohibición decretada por el Presidente Lula da Silva hace tres semanas.
Si bien la segunda vuelta de la elección presidencial en poco más de una semana (domingo 25 de octubre) podrá definir un ambiente político más favorable al fin de la prohibición si el derechista Flavio Bolsonaro vence a Lula. Bolsonaro calificó la medida de “populista, hipócrita y electoralista”. Pero el hecho es que el Congreso tiene la última palabra sobre aprobar, rechazar o modificar la drástica medida tomada por el presidente izquierdista.
Y la gran mayoría de las propuestas legislativas que se han multiplicado en días recientes son introducidos por parlamentarios de derecha y centroderecha que buscan reanudar las operaciones de los operadores de apuestas o modificar las condiciones en que pueden operar en el país.
Por otro lado, la industria del iGaming a través de sus gremios como son la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) y el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) ha entablado recursos ante la Corte Suprema (STJ) para suspender la prohibición hasta que el Congresso decida su destino. La ANJL y el IBJR sostienen que la medida provisional (MP) de Lula es inconstitucional porque prohíbe una actividad que el propio gobierno federal reguló durante los últimos dos años, y que suspender la ley que regula la industria es competencia del poder legislativo.
Una docena de clubes de fútbol, encabezados por São Paulo, Fluminense y Botafogo se han sumado a las impugnaciones judiciales.
El juez miembro del alto tribunal, Luiz Fux, aplazó hasta después de la segunda vuelta de la elección su decisión sobre los recursos contra la llamada MP de las apuestas, porque quiere evitar la politización del tema ya que su fallo, cualquiera que fuera, ayudaría a un candidato o al otro. La demora de Fux favorece la campaña de Bolsonaro quien ha criticado la prohibición decretada días antes de las elecciones generales del 4 de octubre como “populista, hipócrita y electoralista”. La prohibición, en todo caso, no ayudó a Lula, quien perdió la primera vuelta por 2 puntos porcentuales, con 45% de los votos contra 47% para Bolsonaro, convertido ahora en candidato favorito.
La medida provisional MP 1.394 entró en vigencia de inmediato pero tiene 120 días para ser votado por las dos cámaras del Congreso, sino queda sin efecto.

Vientos a favor
Y en el Congreso en Brasilia los aliados de Bolsonaro, de los partidos PL y PP, impulsan la mayoría de las enmiendas a favor de las apuestas y son autores de 30 de las 35 enmiendas favorables a poner fin a la prohibición. Otras 13 enmiendas dan por sentado que el mercado regulado continuará de alguna forma y abordan normas de juego responsable, cambios tributarios o límites a la aplicación de la prohibición.
En total, de las 97 enmiendas presentadas, 35 buscan flexibilizar o revertir la prohibición. Otras 25 pretenden endurecerla, mientras que 37 son neutrales.
La mayoría de las enmiendas favorables a las apuestas buscan permitir las apuestas de cuota fija pero quieren prohibir o limitar los juegos de casino en línea, como el “Jogo do Tigrinho”, cuya popularidad ha causado gran parte de la resistencia al iGaming en la sociedad brasileña. Esta postura es la misma que sostiene Bolsonaro, quien ha dicho que “el problema es el casino en línea”.
Si fuera por estos parlamentarios, Brasil conservará el mercado regulado de apuestas. La mayoría de la enmiendas proponen revertir la extinción de las licencias, restituyéndolas sin un nuevo pago y ampliando su vigencia por el tiempo que las plataformas permanecieron fuera de servicio. Pero permiten a los juegos online sujeto a normas más estrictas de “diseño seguro”. Una enmienda establece el reembolso proporcional de los derechos millonarios de licencia, lo que la prohibición de Lula descarta por completo.
El lobby de los clubes de fútbol es fuerte en el Congreso y varios legisladores vinculados al deporte figuran entre los autores de las enmiendas favorables a las apuestas, argumentando que los ingresos de los patrocinios de las casas de apuestas financian a los clubes, las divisiones juveniles, el fútbol femenino y los deportes olímpicos. Parlamentarios de Rio de Jaeiro ligados al Flamengo, claro, quieren conservar las apuestas deportivas.
Una enmienda del ex estrella del fútbol y campeón del mundo en 1994, el Senador Romario, propone permitir únicamente las apuestas sobre el resultado final y el marcador definitivo de los partidos! Es la más restrictiva de las enmiendas favorables a las apuestas, pero aun así mantendría un mercado legal de apuestas deportivas.

En la industria de apuestas se ve indicios de esperanza de que el mercado de apuestas volverá a operar en Brasil, pero con cambios.
“Si me piden mi mejor pronóstico, creo que el mercado volverá a abrir de una forma u otra y que regresaremos allí”, señaló ayer Stella David, CEO de la casa de apuesta británica Entain.
El abogado Udo Seckelmann, director de juegos de azar y criptomonedas del bufete de abogados brasileño Bichara e Motta, considera poco probable que el Congreso apruebe en su forma actual la prohibición de las apuestas en Brasil, que califica de “económicamente perjudicial y jurídicamente cuestionable … y difícil de conciliar con el marco regulatorio que el propio Brasil estableció hace muy poco.”
”Creo que el desenlace dependerá más de la dinámica del Congreso y de las consecuencias económicas para quién ocupe la presidencia. Un cambio de Gobierno sin duda podría mejorar las perspectivas de la industria, pero el problema de fondo sigue siendo el mismo: la demanda de apuestas no desaparecerá simplemente porque se prohíba a los operadores legales atenderla”, dijo Secklemann.









