Ciberseguridad del siglo XXI: Adelantándose al hackeo


A pesar del cre­ciente aumen­to en inver­sión, las ame­nazas y ataques cibernéti­cos se han vuel­to más fre­cuentes, sofisti­ca­dos y cos­tosos en la indus­tria de los video­jue­gos.

En 2023, dos de los actores más promi­nentes de Las Vegas, MGM Resorts y Cae­sars Enter­tain­ment, fueron par­al­iza­dos por cib­er­ataques simultá­neos, aunque sep­a­ra­dos, rev­e­lando cuán­to daño pueden infli­gir los actores malig­nos.

Estas bre­chas des­en­ca­denaron respues­tas mar­cada­mente difer­entes: Cae­sars pagó ráp­i­da­mente un rescate de US$15 mil­lones (£12m) y reanudó opera­ciones. MGM, por otro lado, se negó a pagar y todavía está sufrien­do las con­se­cuen­cias, más recien­te­mente en for­ma de una deman­da colec­ti­va gana­da por con­sum­i­dores cuyos datos fueron com­pro­meti­dos debido a la lenta respues­ta del oper­ador ante la cre­ciente vio­lación de seguri­dad.

Has­ta la fecha, el ataque cibernéti­co de 2023 le ha costa­do a MGM más de US$100 mil­lones (£80m).

Y la situación está empe­o­ran­do.

La fir­ma glob­al de ciberse­guri­dad Aka­mai Tech­nolo­gies, por ejem­p­lo, reportó un aumen­to dramáti­co en los ataques cibernéti­cos rela­ciona­dos con video­jue­gos en el primer trimestre de 2024, con la activi­dad de bot cua­dru­plicán­dose y los ataques web, incluyen­do asaltos de Dene­gación de Ser­vi­cio Dis­tribui­do (DDoS), incre­men­tán­dose en un 94 por cien­to com­para­do con el mis­mo peri­o­do en 2023.

Mien­tras tan­to, la indus­tria de la ciberse­guri­dad, actual­mente val­o­ra­da en unos US$200 mil mil­lones (£158.34bn) al año, está en auge; y cre­cien­do a un 9.7 por cien­to anual­mente.

Con los ataques esca­lan­do, exper­tos como Greg van der Gaast argu­men­tan que ha lle­ga­do el momen­to de cam­biar la con­ver­sación.

En lugar de jugar un juego inter­minable de whack-a-mole con ame­nazas exter­nas, él cree que los oper­adores nece­si­tan mirar hacia aden­tro y for­t­ale­cer opera­ciones abor­dan­do los prob­le­mas en su ori­gen, mejo­ran­do la cal­i­dad de pro­ce­sos y resul­ta­dos, y reducien­do vul­ner­a­bil­i­dades.

¿Quién es Greg van der Gaast?

El holandés de 43 años comen­zó a hack­ear como ado­les­cente y pron­to se con­vir­tió en uno de los cin­co hack­ers más infames del mun­do tras vul­ner­ar una base nuclear de EE.UU. durante una sesión de prue­ba.

Esto le situó en las lis­tas de vig­i­lan­cia del tipo incor­rec­to.

Y, después de recibir lo que él describe como “la clase de ofer­ta de empleo que no puedes rec­haz­ar” por parte de las autori­dades amer­i­canas, pasó tres años como un denom­i­na­do “Fan­tas­ma”, tra­ba­jan­do bajo la autor­ización de la Ofic­i­na del Fis­cal Gen­er­al de EE.UU., lle­van­do a cabo “activi­dades extrale­gales, infor­man­do y sien­do paga­do mon­tones de efec­ti­vo en esta­cionamien­tos”.

Reini­cian­do la Dis­cusión

Hoy en día van der Gaast ya no se con­sid­era a sí mis­mo un hack­er.

Aho­ra estable­ci­do en Gran Bre­taña, él es un autor de best-sell­ers, con­sul­tor y orador públi­co, aprovechan­do su conocimien­to úni­co y pro­fun­do para remod­e­lar el diál­o­go sobre seguri­dad.

“Nosotros. Nosotros somos la razón por la cual el panora­ma de ame­nazas ha cre­ci­do tan­to – lo esta­mos ali­men­tan­do a través de la ine­fi­cien­cia”, afir­ma.

“La may­oría de las indus­trias están enfo­cadas en la gestión de ries­gos, tratan­do de pro­te­gerse de los ataques. Pero fal­lan en abor­dar las debil­i­dades inter­nas que los hacen vul­ner­a­bles en primer lugar.

“Si miras indus­trias maduras como el trans­porte, petróleo y gas, y la aten­ción médi­ca, des­cubrieron hace tiem­po que mejo­rar la cal­i­dad de los pro­ce­sos y opera­ciones reduce defec­tos y ries­gos de seguri­dad.

“La seguri­dad se está volvien­do más cara y menos efec­ti­va porque no se enfrenta a las causas raíz.

“En vez de enfo­carnos en los pro­ce­sos de seguri­dad, debe­mos con­cen­trarnos en los resul­ta­dos de seguri­dad.”

Inte­gran­do la Seguri­dad

Mien­tras tra­ba­ja­ba como con­sul­tor para una fir­ma de seguros inves­ti­gan­do recla­ma­ciones de ciberse­guri­dad, Greg encon­tró que las com­pañías que depen­den sola­mente de medi­das téc­ni­cas de ciberse­guri­dad, en vez de mar­cos de seguri­dad inte­gra­dos, son seis veces más propen­sas a sufrir una brecha que aque­l­los con depar­ta­men­tos de TI estruc­tura­dos y pro­ce­sos opera­cionales de alta cal­i­dad.

“Los depar­ta­men­tos de seguri­dad y los con­sul­tores pro­te­gen con­tra ame­nazas exter­nas, a menudo usan­do tec­nología, pero eso no es cómo debería fun­cionar”, enfa­ti­za.

“Alguien que tra­ba­ja en seguri­dad típi­ca­mente reduce los prob­le­mas a tec­nología porque esa es su área de interés, pero lo que se requiere es un enfoque holís­ti­co en toda la com­pañía.

“La real­i­dad es que la ciberse­guri­dad es un tra­ba­jo soña­do: nadie sabe qué se supone que debes estar hacien­do o si lo estás hacien­do, y si cometes un error lo sufi­cien­te­mente grave, trip­li­can tu pre­supuesto. No hay ningu­na respon­s­abil­i­dad.

“La tec­nología por sí sola no puede abor­dar prob­le­mas de seguri­dad fun­da­men­tales. Los depar­ta­men­tos de seguri­dad tienen una lista de deseos de her­ramien­tas que quieren pero ningu­na estrate­gia a largo pla­zo.

“La seguri­dad del siglo XXI deman­da un enfoque holís­ti­co, anal­izan­do cada depar­ta­men­to y pro­ce­so opera­cional para iden­ti­ficar debil­i­dades y for­t­ale­cer proac­ti­va­mente la seguri­dad des­de aden­tro.”

Reducien­do Vul­ner­a­bil­i­dades

Entonces, ¿cómo pueden las com­pañías de iGam­ing cam­biar su enfoque de seguri­dad y reducir sus vul­ner­a­bil­i­dades opera­cionales?

Van Der Gaast cree que impul­sar el cam­bio no requiere una revisión oper­a­ti­va masi­va. Pero sí lle­va tiem­po.

“Es muy sim­ple”, expli­ca. “Cada aspec­to de una orga­ni­zación, des­de la tec­nología, el per­son­al y los pro­ce­sos, ‘enve­jece’ en uno a cin­co años. En lugar de una trans­for­ma­ción rad­i­cal, las com­pañías deberían adop­tar la men­tal­i­dad de hac­er las cosas cor­rec­ta­mente a par­tir de este momen­to en ade­lante.

“El mejor momen­to para empezar es aho­ra porque el cam­bio real lle­va tiem­po. Y ya hemos vis­to que las solu­ciones tec­nológ­i­cas ráp­i­das no fun­cio­nan.

“Con­stru­ir cal­i­dad y seguri­dad en cada capa del nego­cio puede ser un pro­ce­so nat­ur­al que evolu­ciona.

“Empieza a con­stru­ir hoy. Empieza a oper­ar con un alto niv­el de madurez en pro­ce­sos y cal­i­dad. Y poco a poco desplazarás todos los prob­le­mas. Como tu tec­nología, enve­je­cerán,” afir­ma.

“Y en las áreas donde no es posi­ble mejo­rar, al menos serás con­sciente de donde están tus debil­i­dades.”

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