La pregunta sobre la legalización de las salas de juego y los casinos en Ecuador aún no figura en la papeleta del referendum en que se votará una series de temas centrales de la agenda pública de los ecuatorianos el 16 de noviembre, pero el sector del juego espera que sí estará incluída a tiempo para la consulta popular.
La Corte Constitucional de Ecuador ya aprobó y modificó la pregunta propuesta por el gobierno del Presidente Daniel Noboa para habilitar a las casas de apuestas y juegos junto con los casinos en hoteles de cinco estrellas, actividades prohibidas desde 2011 en un anterior referendum. El actual gobierno busca la autorización del funcionamiento de los casinos y salas de juegos, pero con un modelo restringido y fuertemente supervisado, con delimitación zonal, montos mínimos de inversión y requisitos de infraestructura, bajo regulación decidida por el legislativo.
Para entender lo que está en juego iGamingFuturo entrevistó al presidente de la Asociación de Casinos de Ecuador, el abogado Mauricio Villacis, experto en el tema de compliance en el mundo del juego, que conoce bien ya que fue croupier (ruleta, poker, blackjack, punto y banca) por 4 años del casino Montecarlo en Quito 4 años.
IGF: Se va a incluir la pregunta sobre los casinos y casas de apuestas? Qué falta ahora?
VILLACIS: Aquí en el Ecuador existe una gran expectativa por la pregunta para que retornen los casinos. La Corte Constitucional realizó algunas observaciones al primer formato enviado por el Presidente Noboa y con su equipo jurídico redactaron una nueva pregunta que fue aprobada por la Corte Constitucional, ahora solo falta que el Presidente de le República envíe al Consejo Nacional Electoral para que conste en la papeleta de la consulta popular.
IGF: Cómo han sobrevivido los casinos la prohibición desde 2011?
VILLACIS: Mucha gente piensa que el juego desapareció totalmente, y no es así. Lo que ha generado el cierre de esta actividad es el juego clandestino, el juego ilegal, donde no existe control de ninguna autoridad, donde el Estado no tienen ningún beneficio impositivo, donde no se puede identificar el origen de los fondos de los jugadores, donde prácticamente los colaboradores no son bien remunerados y son explotados como en la época de la esclavitud, sin aportar a la seguridad social y tampoco recibir los beneficios que por ley les corresponde. Tanto las apuestas como los casinos y bingos se pueden explotar por medio de organizaciones sin fines de lucro según la normativa vigente, pero no hay una norma que amplíe este camino y por eso no hay casinos en hoteles, pero si tenemos bingos y salas de juego funcionando. Los pronósticos deportivos se puede explotar de manera directa con empresas ya que pronosticar nunca se prohibió en el Ecuador.
IGF: ¿Qué pueden aportar a la economía del país los casinos y las casas de apuestas?
VILLACIS: El Gaming se está impulsando mucho en el país. Las casas de pronósticos deportivos han ayudado mucho para que la ciudadanía vaya aceptando esta actividad y tampoco vean como malo el retorno de los casinos y bingos. La industria aporta beneficios, como son, 25.000 plazas de trabajo directas y la llegada de empresas multinacionales serias, que vienen a invertir y a cumplir con todas las obligaciones dentro del territorio ecuatoriano. Se dinamiza la economía en el área de alimentos y bebidas, se reactiva la actividad nocturna y aumenta el tráfico de clientes en los hoteles y restaurantes, mientras que ferias de Gaming generarían más turismo.

IGF: Cuánto se estima que el gobierno puede ganar con la legalización en ingresos tributarios?
VILLACIS: Aún se desconoce que porcentaje destinaría en la normativa para cobrar en base al GGR. Ahora en el país solo en pronósticos deportivos tenemos el impuesto a la renta único del 15% para empresas operadoras que cobran cuando los jugadores no aciertan y se les cobra a los jugadores que pronostican y ganan el mismo porcentaje del 15%.
IGF: Quién se opone a la legalización?
VILLACIS: Se oponen los mismos que prohibieron la actividad, los que ofrecieron reinserción laboral a las personas que quedaron desempleadas y nunca les cumplieron. Se oponen los que prometieron créditos a los trabajadores para que impulsen sus propios emprendimientos ya sea de forma individual o colectiva y que nunca les cumplieron, los mismos que no tuvieron la capacidad de regular la actividad por que les quedaba grande este rubro corporativo y tomaron la decisión más fácil que es prohibirla.
Nota de editor: El referéndum no solo decidirá sobre los casinos. Los ciudadanos también deberán pronunciarse sobre temas tan diversos como la autorización de bases militares extranjeras para combatir el crimen organizado o la eliminación de fondos públicos para los partidos.
La reapertura de los casinos y salas de juego lo favorecen los empresarios turísticos, cadenas hoteleras y asociaciones de trabajadores que ven en la medida una oportunidad para dinamizar la economía, atraer inversión extranjera y aumentar la recaudación fiscal. En contra, están organizaciones sociales, sectores religiosos y algunos partidos de oposición que advierten que podría reactivar problemas como la adicción al juego, el endeudamiento familiar y delitos asociados al blanqueo de dinero. También se cuestiona la capacidad real del Estado para fiscalizar un sector históricamente proclive a irregularidades.









