
La regulación de las apuestas en Brasil sigue siendo un tema candente tanto a nivel nacional como estatal. En Minas Gerais, la diputada Beatriz Cerqueira (PT) ha presentado dos proyectos de ley que buscan limitar la publicidad de apuestas y crear una campaña de concienciación sobre los riesgos de los juegos de azar en el estado.
Según informó EM, el primer proyecto, PL 3.017/2024, propone una campaña estatal en escuelas públicas y privadas para alertar sobre los peligros de las apuestas en línea. La iniciativa incluye la creación de materiales educativos, charlas, talleres y la formación de los docentes para identificar señales de comportamientos de riesgo entre los estudiantes.
El segundo proyecto, PL 3.033/2024, prohíbe la publicidad y promoción de apuestas en línea en Minas Gerais, abarcando medios de comunicación, vallas publicitarias y el patrocinio en eventos deportivos. Las sanciones por infracción incluyen advertencias, suspensión temporal de publicidad y multas de hasta R$ 5,28, que también se aplicarán a empresas tecnológicas que difundan anuncios de apuestas en plataformas digitales.
Este proyecto se enfrenta a la resistencia de la industria del fútbol, ya que la publicidad de apuestas es una fuente importante de ingresos para muchos clubes de fútbol en Brasil. De hecho, según EM, 52 de los 60 equipos de fútbol en las principales divisiones del país cuentan con patrocinadores de sitios de apuestas.
El impacto social de las apuestas también es una preocupación creciente. Un estudio reciente del Instituto DataSenado reveló que el 13% de los brasileños mayores de 16 años participaron en apuestas en línea en los últimos 30 días, y más de la mitad de los apostadores ganan hasta dos salarios mínimos al mes. Además, el 58% de los apostadores tiene deudas vencidas por más de 90 días. Esta realidad ha desatado un intenso debate sobre la sobreexposición de la publicidad de apuestas en medios de comunicación, redes sociales y deportes, y su influencia en la sociedad.
Los proyectos presentados por Cerqueira fueron introducidos en la Asamblea de Minas Gerais a principios de noviembre y aún no han sido evaluados por los diputados. Tendrán que pasar por las comisiones antes de ser votados en dos rondas en el pleno de la Casa.